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S?bado, 09 de abril de 2011

~El Llanto Del Lobo~

?Hola a todos! Aqu? vengo nuevamente con otro cap?tulo de la historia. Les pido disculpas por estar publicando los s?bados, pero la facultad realmente me est? complicando con los tiempos, as? que escribo de a poquito. En fin, me encanta el-protagonista-sin-nombre (en realidad tiene uno, pero pensaba darlo a conocer s?lo en la segunda parte de esta historia) y su pareja con Marina!! Bueno, no los molesto tanto, y los dejo con la lectura.?

?

Hab?a cerrado la puerta fingiendo irse, pero en realidad hab?a estado escuchando. Los llantos y las quejas de su hermana en la calle, parec?an demasiado reales como para que hubiera estado intentando enga?arlo. ?Qu? habr?a pasado? Hizo unos pasos hacia atr?s, chocando sus espaldas contra la puerta, y dejando que la nuca se apoyara contra la madera, Pablo mir? el techo por unos segundos.
??? Sin poder aguantarse, mientras la duda lo carcom?a, decidi? llamar al Banco Imperial. Corri? hasta el tel?fono de mesa, tecleando nervioso los n?meros, para luego esperar al cajero.
??? - Servicio Express del Banco Imperial. Mi nombre es Alberto, ?en qu? puedo ayudarle? -salud? mon?tonamente el empleado al otro lado de la l?nea.
??? R?pidamente, Pablo le dio los datos de su cuenta, diciendo que quer?a saber el monto actual, para verificar si ya se hab?a acreditado una transferencia. Sin embargo, le pusieron la t?pica m?sica de espera, mientras ?l se remov?a nervioso; se sent? en el sof? del living mientras clavaba sus ojos en el reloj, distendiendo sus piernas sobre una peque?a mesa ratona. Mas al cabo de siete minutos de espera, cortaron deliberadamente la llamada.
??? - ?Maldito! -murmur? entre dientes.
??? ?Acaso Victoria ten?a raz?n? R?pidamente, camin? hasta el dormitorio donde busc? un abrigo, para despu?s calzarse la billetera en el bolsillo trasero, buscar las llaves del coche, y encaminarse al garaje. Dej? el port?n autom?tico abri?ndose mientras ?l encend?a su Porsche, logrando finalmente salir a toda velocidad, cuando estuvo abierto.
??? En diez minutos hab?a llegado al Banco, y esperaba en la puerta para ingresar a trav?s de una larga cola. Cuando lleg? su turno, los guardias le pidieron el documento, y al ver su nombre, le cerraron el paso, diciendo que el Banco hab?a tenido problemas en una de sus visitas, que efectuara las tratativas por tel?fono. Nervioso, Pablo le tom? la mu?eca izquierda al guardia con su diestra, para luego patearle el tobillo e ingresar al recinto. No pas? mucho hasta que otros guardias privados se abalanzaron sobre ?l, empuj?ndolo y sac?ndolo r?pidamente del Banco.
??? Grit? un par de insultos desde la puerta, impotente y enojado, para luego volver corriendo hasta su auto, pensando en contarle a Tom?s y a Diego. Hab?a contado con ese dinero para invertir en una nueva empresa, y si lo perd?a, perder?a todos los lujos de su vida.
??? Condujo r?pida e inconscientemente hasta donde estaba la casa de su madre, donde ella viv?a con Tom?s y con Diego. ?Podr?an ayudarlo? Estaba comenzando a pensar que los del banco lo hab?an estafado, tal como hab?an hecho con tanta gente antes de ellos. Se lament? no haber sacado el dinero cuando su mujer le hab?a dicho, pero ahora ya no hab?a soluci?n.
??? Se estacion? en el parque de la casa de su madre, para luego bajarse, colocar la alarma al auto, y tocar el timbre insistentemente. Al cabo de unos minutos, cuando estaba por irse, apareci? Diego abri?ndole la puerta, e invit?ndolo a pasar.
??? - ?Qu? te trae por ac?, Pablo? -pregunt? su hermano, mientras lo guiaba hacia el living.
??? - Pas? algo, y quer?a hablar con ustedes? -respondi?, intentando ocultar su nerviosismo-. La cosa es que?
??? - ?Qu? te pas? ahora?
??? Desde el living, la viuda hab?a escuchado la corta charla, y esperaba impaciente y con el cejo fruncido, una explicaci?n por parte de su hijo.
??? - Victoria vino a verme, diciendo que cuando fue al banco a extraer dinero de su cuenta, el cajero le dijo que ten?a dep?sitos pero la cuenta figuraba vac?a, y que luego de eso los guardias la sacaron por la fuerza -hizo una pausa ante la mirada desconfiada de su madre, y prosigui?-. Pens? que me estaba enga?ando, pero igual llam? al banco y me cortaron? fui hasta all?, y ni siquiera me dejaron entrar.
??? Antes de que ?l pudiera continuar hablando la viuda solt? una estrepitosa carcajada, para luego ponerse de pie, caminar hasta ?l, y abofetearlo en la cara.-
??? - ??Qu? te pasa, vieja!? -grit? Pablo, ofendido.
??? - ?Eres incre?ble! ?Intentando enga?ar a esta pobre viuda, para que te de dinero!
??? - ?Crees que te estoy enga?ando?
??? La mujer asinti?, se?al?ndole la puerta, para despu?s darle la espalda, esperando que se fuera. Desconsolado, ?l mir? a sus hermanos, sin saber qu? hacer. Diego mir? a los ojos de su hermano, y si bien ?l hab?a querido repartir todo el dinero r?pidamente para evitar problemas a futuro, se sent?a responsable de la situaci?n actual. Se pas? la diestra por el cabello, acomod?ndoselo, y luego anunci?.
??? - Voy a llamar a Victoria, as? vamos todos juntos al Banco y vemos qu? podemos hacer.


??? Hab?an pasado ya dos horas y era cerca del mediod?a, cuando la viuda y sus hijos, arribaron al Banco. Aprovechando unos momentos en que los guardias no estaban, la se?ora Carmen Sendotti se abalanz? a cruzar las puertas, arregl?ndoselas para llegar hasta la mesa de entrada, donde una aburrida se?orita aguardaba la hora de irse mientras, reclinada en su sill?n, con las piernas cruzadas, y el cabello sobre el hombro derecho, estiraba los dedos de sus manos met?dicamente, al tiempo que se limaba las u?as con la parsimonia de un gato.
??? Alz? la vista cuando la mujer plasm? la diestra sobre el escritorio, para luego dar un peque?o brinco en su lugar, acomod?ndose y poni?ndose en su papel.
??? - ?En qu? puedo ayudarla, se?ora?
??? - Quisiera revisar el monto en mi cuenta corriente -anunci?.
??? - ?Su nombre, por favor? -volvi? a preguntar, mientras comenzaba a teclear en la computadora.
??? - Carmen Sendotti, viuda.
??? Al o?r ese apellido, baj? discretamente la mano bajo la mesa, apretando un peque?o bot?n y llamando a la seguridad. R?pidamente dos guardias aparecieron a su lado, con el t?pico discurso e intentando sacarla por la fuerza, pero la viuda se las ingeni? para patearles las rodillas, y comenzar a golpearlos con la cartera, mientras gritaba cientos de insultos.
??? Ante el espect?culo que estaba armando, r?pidamente apareci? un joven reci?n recibido, vestido con un traje azul y corbata bord?, con el cabello negro pulcramente cortado, el cual se mostr? su identificaci?n como secretario del gerente.
??? - El gerente desea hablar con usted -anunci? amablemente, para luego hacer un adem?n-. ?Desea acompa?arme, por favor?
??? Ella asinti?, enderezando su postura y apretando su cartera contra el pecho, mientras segu?a al jovencito. La gente la observaba en el camino, pero la mujer continu? caminando, prepotente y orgullosa, hasta que finalmente lleg? a la oficina. El gerente era un hombre de largos cuarenta a?os, cabello casta?o oscuro pulcramente peinado, vestido con un traje negro y que inmediatamente se puso de pie al verla, acerc?ndose para darle la mano, mientras ella clavaba la mirada en el Rolex de plata que se vio bajo la manga de la camisa.
??? - Un gusto, se?ora Sendotti -salud?, para luego indicarle una silla, que la mujer acept? en silencio-. Quer?a primeramente pedirle disculpas por las molestias ocasionadas, pero tambi?n espero que me permita explicarle lo sucedido.
??? Carmen asinti?, sin decir nada m?s, ni abandonar su orgullosa postura.
??? - Debido a que se han estado realizando muchas transacciones virtuales de dinero ?ltimamente, hay problemas para acreditar el efectivo, por lo que en este momento no podr? retirar dinero -anunci?, para luego agregar-. Le pido paciencia durante una semana, as? arreglamos este inconveniente, que parece ser, adem?s, una falla del sistema.


*


??? Hab?a pasado una semana ya, cuando Carmen decidi? volver al banco. Lleg? media hora antes de que abrieran, y se coloc? tras la ?ltima persona en la cola, esperando su turno. A las ocho de la ma?ana, dos guardias salieron a la puerta, y comenzaron a pedir el documento de identidad a cada uno de los presentes que quer?an ingresar. La cola avanzaba lentamente, y repleta de los murmullos de todos clientes. Cuando finalmente lleg? el turno de Carmen, los guardias le prohibieron la entrada, y esta vez, estaban preparados, y cuando ella intent? patearles las rodillas, termin? golpeando a uno de los clientes en la cola, y la echaron por generar violencia dentro del Banco.
??? Desesperada, corri? media cuadra hasta un cajero autom?tico, pero su cuenta figuraba bloqueada. Intent? serenarse, para despu?s marcar lentamente los n?meros mientras rogaba que hubiera ingresado mal los datos con anterioridad, pero el resultado era siempre el mismo: la cuenta bloqueada.
??? En ese momento, sinti? un gran fr?o en la espalda justo cuando cay? en la cuenta de algo: el caso de la mujer que hab?a vendido su casa, la joven estafada? todos los casos hab?an sido muy similares, con cuantas que ten?an transacciones s?lo de acreditaci?n, pero que figuraban sin nada de dinero. Preocupada, sali? del cajero cuando un hombre comenz? a gritarle improperios, para despu?s correr hasta plaza cercana. En ese lugar, se sent? en uno de los bancos, mientras, mirando el gran cartel del noticiero m?s famoso del pa?s, comenz? a marcar el n?mero telef?nico.


??? Hab?an pasado dos horas desde que ella hab?a ido al banco, cuando r?pidamente llegaron varias camionetas con periodistas, fot?grafos y camar?grafos, y toda la familia Sendotti se hizo presente. Una rubia comenz? a entrevistar a la viuda, mientras ella reclamaba sus derechos y contaba a todos lo que hab?a pasado con las cuentas de su familia.
??? - ?? y lo que es peor?! -aclam?- ?Es que est?n estafando a la familia de un ilustre Senador, que trabaj? duramente por esta provincia!
??? R?pidamente, la gente comenz? a congregarse alrededor del banco, intentando enterarse de la situaci?n.


??? Dos cuadras m?s lejos de ah?, Marina caminaba lentamente mientras su fiel Lobo la guiaba, y su madre continuaba hablando repetidamente de cu?nto le hab?a perdido la confianza al banco. De pronto, Marina se detuvo, justo cuando Lobo solt? un peque?o ladrido, para luego sentarse impaciente a su lado.
??? - Mam? -dijo ella-. Se escuchan ruidos de periodistas? -coment?.
??? - ?En serio? -pregunt? Sonia, incr?dula, ya acostumbrada al o?do de su hija-. A ver? ?oh!
??? Marina baj? la diestra para acariciar la cabeza de su perro, mientras agudizaba el o?do.
??? - ?Qu? est? pasando, mam??
??? - Pues? hay reporteros, y una mujer y? ?Oh! -Sonia se mov?a lado a lado, poni?ndose de puntillas para intentar ver los rostros-. ?Es la viuda del senador que muri? hace poco! Esp?rame aqu?, Marina, voy a ver qu? est? pasando.
??? Sin decir m?s nada, la mujer comenz? a caminar mientras no dejaba de mirar el tumulto.
???
??? Por su parte, ?l la estaba observando. Siempre vestida con sus blusas sueltas y femeninas, esta vez era de color verde claro, que resaltaba perfectamente su hermoso color dorado del cabello; llevaba una pollera blanca con detalles de flores verdes y rosadas muy peque?as, y un par de vuelos de puntillas. A sus pies, ahora echado sobre sus sandalias blancas, yac?a Lobo, quien lo vio inmediatamente.
??? Como siempre, el perro volte? clavando sus p?lidos ojos celestes en ?l, y ladr?ndole sin remedio. Por primera vez en su vida, el morocho odi? a un can, pensando que jam?s le dejar?a observar a Marina desde la lejan?a.
??? - ?Qu? pasa, Lobo? ?Qui?n est? ah?? -pregunt?, volte?ndose.
??? ?l iba a acercarse, pero pronto vio a la madre de la rubia acercarse apresurada, y decidi? esconderse.
??? - ?Marina! ?Tranquiliza a ese perro! -dijo la mujer, mientras la agarraba del codo, y la hac?a comenzar a caminar de vuelta hacia la florer?a.
??? - ?Qu? pas??
??? - Pues parece que los del Banco, les han vaciado la cuenta con la herencia de su difunto marido.

?

En fin, esto ha sido todo por hoy. Muchas gracias por la lectura, y nos estaremos encontrando en el pr?ximo art?culo. ?A ver si traigo unas fotos de Santa Fe! Gracias, y nos estaremos leyendo!


Tags: novela, drama, misterio, estafas, ladrones, romance

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Domingo, 10 de abril de 2011 | 9:18
¡Muy bueno el capítulo! La familia del Senador, se lo merecía, por buitres jajajajaja, pero de todas maneras fue una terrible experiencia para ellos. Que bien describes los estados de ánimo. El lector se compenetra completamente con los personajes. Te felicito. Espero el próximo capítulo con muchas ganas.
Viernes, 15 de abril de 2011 | 8:52
¡Gracias por pasarte, Niisan! Me alegro que te haya gustado!
Martes, 19 de abril de 2011 | 14:01

excelente capitulo, se puede ver atravez de las palabras facilmente la desesperación de los protagonistas, me encanto como te quedo, felicitaciones

S?bado, 23 de abril de 2011 | 12:43
Gracias, Principe!! Me alegro que te guste!!

 

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