cabecera

twitterfeedfeedburner

youtube fav da

   

S?bado, 04 de septiembre de 2010

La L?nea Del Horizonte (II): La Rebeli?n De Asgorth

?Buenas! Esta historia sigue la t?nica que inici? con "La L?nea Del Horizonte" a mediados del a?o pasado. Esta vez, es una historia similar, pero no id?ntica. Hay un juego de por medio, una investigaci?n y un protagonista, pero esta vez quer?a reflejar la corrupci?n, la ansiedad y los traumas de un protagonista agoraf?bico. No se qu? tanto vaya a lograrlo, pero le agradezco a Principe_Leo el ayudarme a armar la trama. Ahora s?, con la lectura:

"Todos vivimos bajo el mismo cielo, pero ninguno tiene el mismo horizonte".
Konrad Adenauer

?

Le gustaba. Aunque su cuerpo era el de un demonio, lo amaba. Su cuerpo era tosco y grande, y su altura predominaba sobre todos? excepto sobre uno. Sus brazos eran fuertes, su pecho musculado, sus piernas como dos columnas, y su aullido como el de un le?n.
?? ?S?, ese era ?l: Le?n.
?? ?En ese mundo, ?l era el l?der. En ese mundo, era alguien fuerte, confiable, seguro e imponente. En ese mundo, era respetado.
?? ?Su diestra fue r?pida como la zarpa de un felino, atrapando por el cuello a su enemigo, para despu?s alzarlo por encima de su propia cabeza. El extra?o ser se retorc?a golpe?ndole los brazos, pero Le?n resist?a, hasta que sin darse cuenta, una daga lo hab?a atravesado. El odio recorri? su cuerpo malherido, oblig?ndolo a arrojar a su v?ctima al suelo, para luego pisarle el cuello con un pie, para despu?s patearlo hasta que su cuerpo se convirti? en nada m?s que un cad?ver.
?? ?Intent? ponerse de pie, pero la sangre flu?a a borbotones de su cuerpo, y ya casi no resist?a. Cay? de rodillas en el suelo, sosteni?ndose el cuerpo con la diestra, y apoyado con la zurda en el piso.
?? ?- ?Marcia! ?Marcia! -gritaba desesperado.
?? ?El sonido de unas pisadas se hac?a m?s fuerte a cada momento, aumentando con el desorbitado pulsar de su coraz?n. Un grito de guerra reson? en la ciudad en llamas a su espalda, y el cabalgar de un caballo cada vez sonaba m?s atronador. Le?n alz? los ojos y vio su ciudad, Ameria, en llamas; ese d?a les estaba costando defenderla y sab?a que si sus amigos no se apuraban, la perder?an. El amaba esas casas medievales, los muros de ladrillos y maderas, la nieve sobre los tejados, las flores sobre los tejados, el r?o rodeando las murallas, el castillo fortificado? y todo lo que representaba Ameria como sus propios logros. Desde que hab?a llegado a Asgorth, esa ciudad hab?a sido suya.
?? ?No iba a perderla ahora.
?? ?La silueta de un caballo se avist? entre el humo y las llamas, seguida de una lanza? que cort? esa vil cortina, dej?ndole paso al ej?rcito que ?l estaba esperando. El centauro estaba ah?, hab?an llegado. Ese joven de ah?, era el ?nico m?s alto que ?l, y su mano derecha tambi?n: la mitol?gica criatura de cuerpo de hombre y piernas de caballo, investido con su armadura, lanza en mano, y llevando a una delicada mujer que cabalgara en sus espaldas.
?? ?- ?Marcia! -grit? Le?n.
?? ?La elfa salt? de su lugar, para arrodillarse r?pidamente al lado de Le?n. Su piel era blanca y p?lida como la nieve que ?l tanto amaba, y sus cabellos rubios brillaban como el mismo sol; Marcia siempre vest?a de blanco, y esta vez no era la excepci?n. La toga era en extremo delicada, de tela pura e incorrupta, y ca?a con delicadeza sobre su peque?o pero atractivo busto, ajust?ndose en el torso con varios cintos de trenzas de oro, para luego abrirse en gajos en las piernas, dej?ndolas a la vista de sus ojos.
?? ?- ?Te dije que no te fueras solo! -se quej? con su voz infantil, mientras pon?a sus manos en la herida de Le?n.
?? ?Cerr? sus ojos levemente mientras el centauro continuaba corriendo alrededor de ellos, y poco a poco Le?n volvi? a sentir calma. Se puso de pie, fuerte y poderoso, para luego tenderle la mano y ayudarla a ponerse de pie. Un viento corto pero certero acarici? al rostro de Le?n, y cuando ?ste volte? hacia sus espaldas, otra bestia hab?a ca?do al ser atrapada por una mortal flecha. Le?n mir? devuelta al frente, s?lo para ver a un elfo de piel oscura, cabellos renegridos y ojos de plata, que se acercaba con un arco en la mano.
?? ?- Hoy est?s demasiado distra?do -se quej? el reci?n llegado.
?? ?- Ahora ya no importa -coment? Le?n, empujando a Marcia hacia el centro de los tres reunidos, para protegerla-. ?Y el clan?
?? ?- Recorriendo la ciudad con Muerte.
?? ?Le?n sonri?. Todo estaba saliendo perfecto.
?? ?Un grito reson? en toda Ameria, cortando su peque?a victoria, y un grupo de soldados humanos se acerc? hasta rodearlos. Le?n termin? de empujar a Marcia hasta que ella qued? a sus espaldas, y los tres la rodearon. Los humanos frente a ellos estaban dispuestos a atacarlos, pero nadie se iba a rendir. Le?n se agach? y tom? el mazo que hab?a dejado en el piso entre sus manos, dispuesto a atacar. Dijo algo, pero no estuvo seguro de que lo hubieran o?do, hasta que vio que los cuatro corr?an juntos, directo a ese grupo de soldados.
?? ?El lugar se llen? de golpes met?licos, chispas, y el mismo ardor de las llamas que a?n continuaban abrazando a Ameria. A?n desde donde estaba, ?l pod?a ver cada movimiento, cada reflejo, y cada acierto de sus pensamientos transformados en acci?n. El rechinar de un cuerno cort? todo sonido de la batalla, pero ?l sonri?. Alz? la vista y vio a su propio clan corriendo en picada hacia donde estaban ellos, armados y dispuestos, atacando a todo el grupo que los asediaba.
?? ?Llam? a Marcia y emprendi? una carrera atroz, hasta ver a quien ?l estaba deseando: Sieghardt, el l?der de ese clan de humanos, cabalgaba hacia la retaguardia. Le?n no necesitaba una montura. Lleg? hasta el caballo de su enemigo, asest?ndole un golpe justo en las patas, de forma que Sieghardt cay? al piso. Antes de que ?ste pudiera pensar, Le?n lo atac?, dej?ndolo s?lo cuando ya no pudo moverse.
?? ?Esta vez, los humanos hicieron resonar un grito de batalla, y poco a poco se fueron escapando, dej?ndolos solos en la gran ciudad.
?? ?- ?Muerte?!
?? ?Sus palabras fueron cortadas por ese extra?o ruido que siempre odiaba: su celular.
?? ?Alan mir? el aparato, vibrando al lado del teclado, y alumbrado toda la oscuridad con un tono azul que ?l tanto detestaba. Toda la ilusi?n se hab?a desmoronado tan r?pido como le resultaba ejecutar el Asgorth y entrar en ese mundo de fantas?a. Suspir?, al tiempo que presionaba una tecla del teclado, para abrir el micr?fono y poder hablar.
?? ?- Tengo que irme -dijo, desanimado-. Muy buen trabajo?
?? ?- ??nimos, man! -se escucharon varias voces del otro lado diciendo lo mismo, y ?l sonri?. Al menos, en ese lugar era apreciado.
?? ?Movi? el mouse hasta cerrar el juego que lo entreten?a, y mir? el tel?fono que hab?a vuelto a sonar. La sola idea de tener que ir a clases lo espantaba. Odiaba salir de su habitaci?n, y mucho m?s de la casa. En la escuela no importaba qui?n era ?l, s?lo bastaba con que sus compa?eros se burlaban de su forma de ser, y explotaban burdamente su agorafobia.
?? ?Apag? la computadora de mal humor, mientras buscaba su mochila. Se acerc? hacia la puerta, pero al salir al pasillo, su escu?lida silueta se vio reflejada en el espejo en que su madre lo forzaba a verse. Era flaco, desgarbado, un tanto encorvado y con la piel transparente y p?lida de nunca tomar sol; su cabello era corto y rebelde, y la barba incipiente lo hac?a a?n m?s delgado. Se odiaba.
?? ?De mala gana y arrastrando los pies, cruz? el enorme caser?n en que viv?a, hasta llegar a la puerta del frente. Una mucama lo esperaba con su campera en las manos, y ?l a duras penas pudo reunir el coraje suficiente como para agarrarla en las manos. Ella abri? la puerta, y todo empez?.
?? ?El sol quemaba su piel, hac?a arder sus ojos, y su cuerpo temblaba lentamente. Ella le abri? la puerta trasera de la limusina que lo esperaba, y ni a?n oculto bajo esos vidrios polarizados, pudo estar tranquilo. El chofer condujo hacia la salida, y una vez que cruzaron el port?n de entrada, el terror aument?. Hab?a ?rboles, perros, personas caminando y gente viviendo su vida en ese infeccioso mundo. Baj? su mirada hasta las manos, intentando controlarse, pero supo que estaban pr?ximos a su destino.
?? ?La limusina se detuvo en la puerta de entrada del Instituto donde iba, y mir? a trav?s de la puerta. El chofer descendi? del coche, lo rode? por completo, y abri? la puerta al lado de Alan. No quer?a bajarse. Una insistencia del chofer hizo que pusiera los pies en la vereda, para luego bajarse, y agachar el rostro, mientras comenzaba a jugar cada vez m?s con sus manos.
?? ?El golpe de la puerta a sus espaldas, seguido por el auto alej?ndose, fue el detonante. Se dirigi? hacia las escalinatas caminando lo m?s r?pido que pod?a, pero a?n as?, los insultos llegaban a sus o?dos. ?El Pocas Luces?, era el m?s com?n de todos. Caminaba cerca de las paredes, evitando a las personas, pero ?stos a?n as? lo empujaban, y parec?an hacerlo a prop?sito.
?? ?El trayecto hasta el aula le pareci? eterno, pero cuando finalmente lleg?, ten?a la camisa afuera del pantal?n, el saco torcido y la corbata floja. Intent? acomodarse la ropa pero nuevamente comenzaron a insultarlo, y decidi? evitarlo. Se sent? en su banco mirando sus manos y meci?ndose lentamente, pero a?n as? el tiempo no pasaba. Una tiza golpe? su cabeza, luego un bollito de papel, luego una goma de borrar, y sacando una hoja, empez? a hacer puntos en el papel hasta que lleg? el profesor, para despu?s copiar textualmente cada una de sus palabras, mientras las tizas segu?an golpe?ndolo. Incluso el profesor lo odiaba, y siempre le hac?a recitar libros en clases, pensando que de esa forma tan brutal, el ?se curar?a?.
?? ?S?, para todos, ?l estaba enfermo.
?? ?La deseada campana son? justo cuando ?l hab?a contabilizado, y guardando sus pertenencias en su bolso, se puso de pie saliendo de la sala. Sin embargo, al salir, tres estudiantes se abalanzaron sobre ?l, abraz?ndolo, despein?ndolo y tirone?ndole de la ropa.
?? ?- ?Oh, pero si se trata de nuestro amigo Alan! -dijo uno.
?? ?- Cierto, Alan, t? eres nuestro mejor amigo -coment? el otro, y los tres estallaron en risas.
?? ?Alan intentaba zafarse, acomodarse la ropa y cabello, pero le fue imposible. Las tres bestias comenzaron a caminar, arrastr?ndolo por todo el campus, y alej?ndolo de la escuela antes de que la limusina negra llegara en su rescate. Sin que ?l pudiera pensar, lo llevaron a una casa repleta de luces y m?quinas que hac?an ruido, y lo subieron a una plataforma.?? ?
?? ?- ?Baila! -grito uno-. ?Haz lo que te indica el juego, idiota!
?? ?Alan mir? sus pies viendo la plataforma dividida en nuevo, con luces que se prend?an r?tmicamente, seg?n lo indicaba la pantalla frente a ?l. El joven en la plataforma a su lado bailaba sin problemas, pero ?l s?lo pudo atinar a apretar su bolso m?s fuertemente contra s?, e intentar bajarse.
?? ?Las bestias le golpearon la cabeza mientras volv?an a insultarlo, para despu?s llev?rselo a rastras del lugar. Una mujer pas? a su lado, y los tres se entretuvieron en observarla y gritarle cosas peores de las que le dec?an a ?l. Alan sinti? que dejaban de apretarlo y, aprovechando la oportunidad, comenz? a correr. Fue demasiado tarde cuando sus compa?eros se dieron cuenta, y ?l ya estaba a m?s de una cuadra de distancia.
?? ?No supo cuanto corri?, s?lo hizo lo que sus piernas dec?an. Cuando estuvo cansado y abri? los ojos, vio que estaba en una callejuela estrecha, de edificios altos y arruinados, poblado por mujeres de poca ropa, y borrachos tirados entre la basura.
?? ?A lo lejos, vio un coche negro y largo, tal cual como su limusina. Pensando que era ?sta, corri? desesperadamente hasta donde estaba el auto, pero aminor? la marcha al notar que no era exactamente su coche. Suspir? cansado, arrim?ndose hasta un lateral, para sentarse sobre la chapa.
?? ?Sus pensamientos lo absorb?an, no sab?a d?nde estaba ni como volver. ?Estar?an preocupados por ?l? Los gritos de un hombre lo sacaron de s? mismo, y volteando hacia sus espaldas, fue testigo de algo que cambiar?a completamente el curso de su vida.

?

Bueno, esto es todo. Si no comprendieron bien, Le?n es el alter de Alan dentro de Asgorth. Espero que les haya gustado, y lo mejor viene muy, muy pronto. Gracias por seguirme, perd?n la demora, y nos estaremos leyendo en el pr?ximo art?culo.


<@[email protected]> Comentarios:

Autor: metgaladriel
S?bado, 04 de septiembre de 2010 | 15:38
Hola! Me ha gustado mucho tu historia y quiero ver como sigue..espero que pronto haya continuación... me ha recordado un poco a Ben X, la película, pero a ver como sigue! Un besito
S?bado, 04 de septiembre de 2010 | 18:38
Que bien que empieza la historia, desde el primer renglón es atrapante. Muy buenas las descripciones, la trama parece muy interesante.
S?bado, 04 de septiembre de 2010 | 22:48

me encantaron las descripciones con esa fluidez q te caracteriza, haces q uno entre en la historia totalmente, me encanto como quedo este primer cap.

Autor: kamy
Domingo, 05 de septiembre de 2010 | 14:32
exelente capitulo, espero con ancias el siguiente, realmente provocas que uno se adentre inmediantemente en tus relatos

que estes bien...
Autor: BlueBrain
Lunes, 06 de septiembre de 2010 | 5:19
Excelente comienzo, ya me has dejado con ganas de seguir leyendo. Desde el principio la historia me atrapó. Espero el próximo capítulo. Felicito a Principe_LEO por armar tan buenas historias contigo.
Autor: jime_wonka
Martes, 07 de septiembre de 2010 | 20:46
O.O que genial!!! me encantó ese comienzo!!!
pobre Alan, como lo tratan u.u
Autor: Lara
Mi?rcoles, 08 de septiembre de 2010 | 14:03

Un comienzo interesante! Ya veremos que es lo que le sucede, lo que ve.

Saludos!!

Viernes, 10 de septiembre de 2010 | 0:24
Gracias!! Me alegro que les guste, en el finde tendran lo siguiente. Gracias por leerme.
Autor: Astrid
Martes, 21 de septiembre de 2010 | 15:50
Eres muy buena con la fantasía! al principio estaba algo confundido pero luego la entendi toda

la historia de un nerd seguire leyendo ^^

 

HTML permitido: <strong>, <s>, <em>, <u>, <a>, <img>
Nombre:





 

   

 

design & stories copyright by truenoazul_vw
+2011+