cabecera

twitterfeedfeedburner

youtube fav da

   

Viernes, 12 de marzo de 2010

~Into The Music~

¡Buenas a todos! Antes que nada quiero agradecer tremendamente a todos aquellos que dejaron comentarios en el primer capítulo (que no fueron pocos) y que realmente me alegraron. Es muy bueno que les haya gustado tanto la historia. El capítulo de hoy aparece un nuevo personaje narrando, y en lo personal creo que es uno de los capítulos más graciosos; le agradezco a Principe_Leo sus ideas para la historia de la trama, y ahora los dejo con la lectura:


Estoy echada en el banco, con las piernas cruzadas e intentando vanamente abanicarme con una hoja de mi cuadernillo, mientras miro hacia arriba pensando por qué hay tan pocos ventiladores en un aula universitaria de tamaña capacidad. Mis rulos castaños me caen sobre los hombros y hoy, en lugar de sentirme orgullosa, siento que me molestan porque me dan más calor. Largo un suspiro cansado. ¡Qué hace el profesor que no llega! ¿Acaso no tiene respeto por los alumnos? ¡El exige, exige y…!
    Momento.
    El chillido de la puerta trasera del aula llama mi atención, y mientras gruñía mentalmente, giré mi cabeza hasta ver a la figura que está entrando. Es una esbelta y magra figura masculina, cuya piel blanquecina siempre me ha llamado la atención -de no ser que él es casi como un hermano para mí-, y su cabellera color azabache se mueve al viento. Es Dante, el mismo Dante de siempre. Sin embargo, hoy tiene algo distinto: una colosal sonrisa está devorando su rostro, enseñando unos dientes de perlas, mientras que sus ojos brillan desmesuradamente.
    Seguramente algo pasó y esto dice que me voy a divertir bastante en el proceso de enterarme.
    Dante viene caminando alegre y divertido, moviéndose de una forma bastante peculiar, mientras se acerca hasta mí. Sus ojos parecieran brillar aún más cuando me ve. A partir de aquí, puedo hacer una pequeña pero certera conclusión: éste tipo se encontró con Raven, y por eso anda así. Ahora está a apenas unos pasos, y se detiene a mi lado mientras corro la silla para dejarlo pasar hacia el asiento contiguo.
    - ¡Buen día, Aurora!
    Lo veo sentarse ridículamente a mi lado, con esa tremenda sonrisa que se trajo adosada hoy. Y ahora me mira. Me mira y sonríe aún más.
    - ¿Qué pasa? -pregunto yo.

*

    ¡Ah, mi amiguita! Ella está ahí tan inocente como siempre, tranquila y curiosa sobre qué me pasa. ¡Es que el día es perfecto! Y si bien no sabía cómo comentarle la situación, ahora me ha dado una bandeja de plata para poder comentarle mi dicha. Suspiro mirando hacia la ventana, observando el día solado, las nubes que parecen de algodón…
    - ¡Ah, qué hermoso! -no puedo contenerme, y debo decirlo-. El día de hoy es hermoso, perfecto, las nubes parecen de algodón. Tu cabello está hermoso, tienes una sonrisa linda, Aurora -digo, inclinándome hacia ella, ignorando su mirada estática. Luego tomo la lapicera en mis manos, y quedo sorprendido por su forma-. Esta lapicera es preciosa, tiene una forma delicada, finamente tallada en el metal y el plástico, y su simple modelado atrae la inspiración de cualquier escritor que quiere sostenerla, así…

*

    Asiento ya sin escucharlo. ¿Qué le ha pasado a este? No sé porqué me pregunto algo tan tonto, cuando ya se la respuesta: ha ocurrido algo con Raven. El punto central de la cuestión, es saber qué paso en particular. Mi prima es demasiado reservada, fría, calculadora, inmune a cualquier demostración de afecto y por sobre todo, carente de emociones. Así que entonces ¿qué hizo ella, para que Dante esté de esta forma?
    Pues, no me queda más remedio que preguntarle, nuevamente.
    - Dante ¿qué te tiene tan feliz?

*

    Inmediatamente dejo la lapicera sobre la mesa, la cual seguía adulando, y volteo hacia Aurora, aumentando el tamaño de mi sonrisa, mientras me siento feliz y alegre.
    - Es que hoy, Raven me sonrió -confeso.

*

    De pronto me quedo callada asintiendo, pero al ver las mejillas casi sonrosadas de Dante cuando me dice esas palabras, no puedo evitar reírme mentalmente. Ahora sí, si voy al quid de la cuestión. ¿Raven sonriendo?
    Inconscientemente llevo mi diestra hacia el mentón, evitando rozarme con el anillo que tengo en el índice, y comienzo a pensar. Conozco a Raven prácticamente desde que nacimos en Inglaterra, y todo el viaje a Argentina, y luego nuestras vivencias aquí; pero puedo afirmar con toda seguridad que esa mujer JAMÁS sonríe. ¿Por qué piensan que tiene ese cutis de porcelana? Eso se debe a que jamás sonríe y por tanto no hace ningún gesto que le genere arrugas.
    Aunque aún así, si intento imaginarla, creo que reviento. No puedo verla ni con los labios apenas curvados hacia arriba, ni con una colosal sonrisa mostrando los dientes, y menos aún riéndose a carcajadas. ¿Qué demonios habrá imaginado Dante? Sin embargo, ahora que pienso, voy a disfrutar muchísimo tirarle la idea abajo, y demostrarle cómo es que Raven no le sonrió. Aunque nunca estuve ahí y no vi el gesto de mi prima.
    - Dante -vuelvo a preguntar-: ¿me cuentas qué pasó?

*

    Vuelvo a sonreír. Nunca pensé que pudiera sonreír tanto.
    - Pues ella me contó que estaba buscando una canción para la muestra, entonces le recomendé una de Queen, “Innuendo”, y de pronto ella se quedó callada, para después -le cuento rápidamente, mientras en mi cabeza veo como todo sucede nuevamente, haciéndome más feliz- alzar la mirada, agradecerme y mover sus labios tan tiernos y hermosos hacia arriba, en una sonrisa dirigida hacia mí. ¡Sí, hacia mí!
    - ¿Seguro que viste eso? –me pregunta Aurora, y no sé por qué tiene la cara tan incrédula.
    - Yo vi claramente -explico, seguro- que ella curvó levemente las comisuras de sus labios hacia arriba, y por ende deduzco que eso era una sonrisa.

*

    No sé si matarlo, o si reírme de él. Claramente sabe que fue algo más imaginado que otra cosa, pero este bobo enamorado está tan perdidamente loco por ella, que ha perdido noción de la realidad. Abro la boca dispuesta a soltarle un insulto por ser tan tonto, pero justo entra el profesor.
    Es un hermoso dios de cuerpo largo, caderas estrechas y mirada intensa, resaltada por la melena rubia y ese aire casi desaliñado que lo hace verse aún mejor. Su retaguardia resulta un lujo que ninguna fémina de esta clase se pierde. Sin embargo, Dante lo odia, y no se porqué. Lo que más me extraña, es que en lugar de insultarlo, le responde un “buenos días” cuando el dios saluda a la clase, y luego se limita a tomar apuntes, callado y con la sonrisa impresa en la boca.
    Ahora soy yo quien sonríe. Tengo que esperar a que su alegría llegue al climax, y cuando entonces pinche el globo, ahí sí que me voy a divertir.


    Esto ya se está volviendo cansador. En un momento pensé que sería divertido poder pincharle la idea a Dante, pero ya van tres días de su insufrible buen humor, donde los días son bellísimos, y hasta el profesor que siempre ha odiado, se ha convertido en un increíblemente culto docente. Sin embargo, ahora me permito que una sonrisa macabra se dibuje en mis labios (que según Dante no son tan carnosos y joviales como los de su dulce Raven), ya que hoy tengo un plan.
    La puerta trasera de la sala vuelve a abrirse con un chirrido, y nuevamente Dante hace su aparición, con su imborrable sonrisa de tres días, y el brillo inmortal en sus ojos. Suspiro mientras me corro para dejarlo pasar, al tiempo que veo que hoy es un soleado día, tan bonito como los anteriores. ¿Qué irá a decirme luego de esto?
    - ¡Ah, qué hermoso es el día de hoy! -comienza a decir Dante, como todos los últimos días-. El cielo límpido está despejado, se puede oír el suave canto de los gorriones, y se ve un increíble paisaje desde la ventana. ¡Ah! -vuelve a suspirar- ¿Cuándo llegara el profesor?
    Sin decirme nada, se acoda en su pupitre, para luego torcer el rostro y observarme, con una sonrisa en su boca, mientras hace gestos raros con las cejas. Tengo unas ganas bárbaras de soltar una tremenda carcajada, pero Aurora aguanta, calma Aurora… Sonrío yo también a ver si así puedo calmar mis ansias, y luego sigo escuchando que ha comenzado a hablar de nuevo, esta vez sobre su lapicera.
    Ahora me acerco hasta él, y le doy unas palmaditas en los hombros. Él se sorprende, corta su filosófico discurso, y luego voltea a verme, con la intriga en su mirada. Perfecto.
    - Eres muy afortunado -le comento, con una sonrisa tierna-: Raven nunca sonríe, y a pesar de que es mi prima y la conozco de toda la vida, jamás la he visto sonreír. Tan pocos gestos hace, que por eso tiene la piel de porcelana.

*

    Mi sonrisa no hace más que incrementarse. ¿O sea que fui yo el único capaz de hacerla sonreír? ¿Gracias a mí, es que ella se ha sentido feliz? ¡Incluso me había dado las gracias! ¡Raven! Una nueva alegría inunda mi ser, pero Aurora me hace un gesto de apoyo, mientras me despeina suavemente.
    - ¿Sabes? -vuelve a decirme-. Eres una persona especial y afortunada, y para que Raven te haya sonreído, mostrándote ese lado oculto, es que seguramente significas algo para ella.
    ¡Esa es la mejor noticia que podían darme! No puedo imaginar a Raven mostrándole un lado tierno a alguien, puesto que estoy seguro que lo tiene. Ahora que he logrado llegar a su corazón y hacerla sonreír, con ese gesto de diosa que tiene, seguramente lograré que se muestre ante mí tal y como…

*

    Calma Aurora, no te rías, no sueltes una carcajada. Es un pobre diablo enamorado, después de todo. ¡Calma! De casualidad si puedo sostener mi risa, manteniendo el papel que me he impuesto, para llevar a cabo mi plan. Es una oportunidad única, y fastidiar a Dante siempre ha sido -y será- una de mis grandes diversiones.
    A cada momento su sonrisa crece más, y creo que está a punto de lanzarme otro discurso de enamorado, así que este es el momento ideal.     Suspiro relajándome en mi asiento, para luego extender mi mano sobre el pupitre, mirando mis cuidadas uñas esmaltadas en violeta, llamándole la atención a Dante. Este es el momento.
    - Hoy temprano hablé con Raven -digo, con el mejor tono de desinterés que puedo poner, mientras intento refrenarme la risa-. Me dijo que iba a comenzar a verse con un amigo de la infancia, que estudia Composición en el Conservatorio.
    Creo que la frase de “amigo de la infancia” ha captado toda la atención de Dante hacia mí, pero aún sigue con su sonrisa, que supongo que será difícil de borrar. Como veo que no me pregunta nada, lo miro brevemente a los ojos, y luego continúo.
    - Me dijo que él le va a hacer el arreglo para piano del tema que eligió para la muestra -comento, para luego añadir algo de mi parte-. Raven sonaba entusiasmada, y no lo dudo, puesto que de jóvenes tuvieron algunos roces, y seguramente iban a tocar la obra a cuatro manos… no sé si se sentarán en el mismo banco o no, pero estoy segura que ella sonreía mientras mi hablaba, y…
    Sigo hablando de lo bien que Eric y Dante se llevaban, mientras poco a poco veo como la postura de Dante se va encorvando, achicando y volviéndose mustio como una planta.

*

    Amigo de la infancia y la que me importa a mí. Así que ese maldito me quiere sacar a Raven ¡a MI Raven! Estoy seguro que el tipo se cree un dandy, ya va a ver cuando me lo encuentre, le voy a aclarar un par de cosas a ese compositor pianista de cuarta.
    Lentamente me voy encorvando, mientras la sonrisa se borra de mi rostro.
    - ¡Maldito día! -no puedo evitar murmurar en un gruñido-: el día está horrible, está completamente nublado y esos gorriones parecen cuervos aullando. Aurora, ¿qué te hiciste en el pelo? Pareces una bruja, tu peinado se ve como una cresta, que asco.
    Ignoro siquiera su gesto de duda, porque la interrumpí en el palabrerío que antes decía y que yo ya no escuchaba.
    - Maldita lapicera, es tan fea que da lástima siquiera verla. Te quita la inspiración el simple hecho de tenerla en la mano -me lamento, mientras guardo el bolígrafo-. Encima estaba babeada.
    Justo en eso, el profesor hace su ridícula aparición, caminando con su ridículo aire, y su ridículo acento norteño que tanto me molesta.
    - Jodido profesor, ¿quién se cree que es?
    Sigo soltando una corredera de insultos que se van perdiendo en el viento putrefacto y lleno de olor a sudor, que corre por el curso, y de pronto escucho que Aurora se está riendo a carcajadas. ¿Qué le pasa a esa? Se ríe como una iguana.
    Nuevamente suelto un insulto, y sin darme cuenta, una ventolera entra por la ventana a mi lado, y m vuela los papeles.
    - ¡Maldito pianista! -alcanzo a quejarme, escuchando como Aurora vuelve a reírse.
 


Bueno, esto es todo por hoy. Se que Aurora lo tortura mucho a Dante, pero la verdad es que eso me hace reir muchísimo, jajajaja. Me encanta la combinación de los dos, si bien Dante es mi personaje favorito. Hay una votación sobre esta historia. Gracias a todos por pasarse y nos estaremos leyendo en el próximo artículo. Exitos.

Tags: literatura, novela, música, comedia, drama, primera persona

<@[email protected]> Comentarios:

Viernes, 12 de marzo de 2010 | 22:48
Haaay... Esto de leer por 'fasc?culos' te deja tan expectante, impaciente, ansioso... Uff... Pero tiene su magia,todo hay que decirlo.
Muy bueno Thunder.La combinaci?n de Dante y Aurora,a mi parecer, es muy acertada.Aurora es un personaje que te saca del trama amoroso tan complicado de los otros dos,haciendo la historia menos empalagosa.
...me quede sin espacio...
Viernes, 12 de marzo de 2010 | 22:51
Encima es la prima de Raven,y son tan diferentes... Este juego de contrastes queda muy bien.Y siento cierta intriga por saber que es lo que ha forjado esa personalidad tan fr?a y reservada que tiene Raven.
Bueno,aunque seguir?a comentando, ya me extend? demasiado.
Felicito antes de irme la labor en equipo que est?n haciendo, porque esta dando un buen fruto.?Sigan as?!
Esperar? expectante el prox. ?Saludos!
Autor: BlueBrain
S?bado, 13 de marzo de 2010 | 4:17
excelente entrada la de Aurora, una con los pies en la tierra y que se encarga de cortar los vuelos rom?nticos de Dante. Me gusta mucho la dupla que hacen. Se me hace difisil esperar 7 d?as para seguir leyendo.
Autor: Aldair_88
S?bado, 13 de marzo de 2010 | 5:17
ke bueno este cap., adoro a Aurora, es, hasta ahora el personaje m?s simp?tico, aunke Sante es muy rom?ntico tambi?n, me gutan, hacen muy buena pareja, Aurora me gusta m?s ke Raven para ?l
S?bado, 13 de marzo de 2010 | 17:35
hac?a mucho que no me re?a tanto, me encanta como cada uno por su lado saca conclusiones y encima son muy exactas. Me encanta el personaje de Aurora.
Autor: jime_wonka
S?bado, 13 de marzo de 2010 | 18:46
Jajaja que gracioso!!! me gust? mucho este cap. y me fascino el personaje de Aurora jeje, me parezco un poco a ella :p
Autor: Malina
Domingo, 14 de marzo de 2010 | 13:22
Parece que la historia empieza a convertirse en una trama novelesca donde hay un poco de todo, amor, envidia, celos...
Sigue pareciendome muy interesante leer desde el punto de vista de estar en la "mente" de los distintos personajes. Interesante y por supuesto peculiar manera de contar la historia.

Felicidades!
Domingo, 14 de marzo de 2010 | 20:55
jejeje se lo q va a pasar y aun asi me rio mucho, realmente me encanta como escribis y todo el desarrollo, estos cap son para no perderselos. :)
Domingo, 14 de marzo de 2010 | 21:01
?Que bueno que les haya gustado el cap?tulo! Much?simas gracias por pasarse a todos, les agradezco que se pasen. A mi tambi?n me encanta Aurora, gracias por leerme! Nos leemos en el pr?ximo art?culo.

 

HTML permitido: <strong>, <s>, <em>, <u>, <a>, <img>
Nombre:





 

   

 

design & stories copyright by truenoazul_vw
+2011+