cabecera

twitterfeedfeedburner

youtube fav da

   

S?bado, 23 de mayo de 2009

La Ausencia De Una Explicación - Parte I
~Ausencia~


¡Hola gente! Recién me doy cuenta que la vez anterior repetí "cap 6" en dos capítulos, y eso es porque hasta en mi resúmen estaba mal colocado, y no me había percatado antes. ¡Qué desastre! En fin, en el capítulo pasado había muchos pequeños detalles que seguramene pasaron desapercibidos, pero en este capítulo saldrán a la lectura, jejeje. Miel, en efecto, tenía varias cosas interesantes por contarle a la dupla de investigadores... ¿Lo leen? ¿Me dejan un comentario? Los dejo con la lectura:


“La ausencia de pruebas, no es prueba de ausencia”
Carl Sagan


    La última frase de Mike fue acompañada por un silencio absorbente, mientras su novia se paraba detrás de él, con las manos en sus hombros masajeándolos lentamente. Prescott y Carson no pudieron evitar ladear sus rostros y dirigirse una mirada preocupada, ante la tensión que tan rápidamente se había apoderado del ambiente. Prescott suspiró, haciendo un pequeño ademán con la mano, y Miel alzó el rostro devolviéndole las fotos a Carson, mientras fijaba sus ojos en los verdes del inglés.
    - ¿Puedes contarnos todo lo que pasó esa tarde? -inquirió Prescott.
    Miel asintió justo cuando Carson tomó las fotos, y se dispuso a contar.
    - Hace un mes del incidente, ya -comenzó-. Esa tarde era un día lindo y tranquilo: un domingo que no tenía signos de ninguna posible tormenta; ellos siempre venían todos los domingos a las cinco de la tarde, desde hacía unos dos años y medio, si mal no recuerdo. Pero esa tarde yo los conecté como siempre, haciendo la sesión de relajación a la que estaban muy acostumbrados, y después volví al hall para sentarme ahí, con mi novia -señaló el mostrador al lado de la computadora, y prosiguió-. Después de eso desconecté a otros clientes que se fueron al rato, por lo que quedamos solos con los chicos. Pasó un rato y nosotros estábamos hablando aquí abajo -dijo en referencia a su pareja-, cuando primero se apagó la computadora. Pensamos que Lluvia había pateado algún cable, pero luego bajó la tensión y se cortó la luz en toda la cuadra.
    El dueño del Café RV hizo una pausa agachando la cabeza, y ante el prolongado silencio, Prescott volvió a hablar con su voz tranquilizadora.
    - Continúa, por favor…
    - Sí -asintió el aludido-. Después de eso, inmediatamente, fui a buscar a los chicos. Entré en silencio pero las máquinas estaban todas apagadas, así que llamé a Emergencias… pero desde entonces no han despertado más.
    En ese momento, Carson carraspeó acomodándose en la silla, para luego acodarse en el apoyabrazos derecho, inclinando su peso hacia ese lado, mientras su inquisitiva mirada se tornaba aguileña mientras estudiaba a Russel.
    - Según la Ley de EEUU, desde que Deiarell se hizo disponible en los Café RV, se legisló que cada uno debía tener un generador de electricidad propio, independiente, para sobrellevar los casos de emergencia y no afectar a los jugadores -acusó el arábigo-americano, mientras mantenía el seño fruncido y la voz áspera.
    Ante tal acusación, Miel se revolvió inquieto en su silla, resoplando fuertemente por la nariz, mientras intentaba contener su ira; él sabía perfectamente que ése tema había sido el causante del estado actual de sus mejores clientes y, también, amigos. Lluvia lo observó unos segundos para darse cuenta que su novio estaba molesto por el tono de voz del investigador, por lo que decidió tomar cartas en el asunto para explicarles ella.
    - Permítanme que yo les explique -anunció la fémina, y los dos asintieron-. Hasta hace un año atrás teníamos un generador propio, conectado a un suministro independiente pero extremadamente estable de energía, según acordaba la ley, y que nos había ayudado en muchas bajadas de tensión o cortes de luz. Sin embargo, un día el local que está en el terreno de atrás nos denunció con un abogado diciendo que ese generador era ilegal y que robaba energía al estado, además de que contaminaba el ambiente; nos pidieron una suma exorbitante, de millones de dólares que bajo ningún concepto hubiéramos podido pagar.
    - ¿Qué pasó con eso? -volvió a preguntar Carson.
    - Fuimos a juicio -continuó Lluvia-, durante más de dos meses. Decidimos intentar un acuerdo para no pagar la multa ni cerrar el Café RV, pero nos exigieron un generador auxiliar soportado por el gobierno, ya que en el Estado de California se habían prohibido los generadores privados, incluso las luces de soporte.
    - El problema es la conexión del generador -agregó Miel, aún enojado-. Supuestamente es auxiliar, pero está conectado a la línea principal y se corta exactamente igual que la luz: es un simple adorno molesto. Nosotros les avisamos a todos nuestros clientes, les dijimos del riesgo que corrían, pero nadie ha querido dejar de jugar…
    Al escuchar el comentario, Prescott miró a su compañero quien le explicó que la ley que la pareja le había comentado era totalmente cierta y legal, bajo la mirada indignada de Mie,l quien se había percatado que Carson sabía de antemano todo lo que él le había contado, luego de la falsa acusación. El inglés volvió a su postura relajada, inclinándose hacia atrás sobre el respaldar en una pose tranquila para intentar relajar el ambiente, reparando su vista momentáneamente en sus manos, para después enfocar al castaño.
    - ¿Conocían bien a los chicos? -indagó Prescott.
    - Desde hacía dos años y medio, les comenté hoy -respondió Miel, aflojando la tensión mientras su pareja le acariciaba los hombros-. Un día llegó Sebastian con Clara, y comenzaron a jugar ellos dos; recuerdo que el primer día cuando fui a desconectarlos, estaban muy entusiasmados y contentos, así que cuando les pregunté por qué, me dijeron que Clara podía ver dentro de Deiarell, cosa que no me sorprende en lo absoluto -pero antes de que le pudieran preguntar algo, continuó-. Después de un mes trajeron a dos amigos suyos, Julia y Alan, que eran sus respectivas parejas. ¡Deberían haberlos visto! A millas de distancia se notaba cuán enamorados estaban…
    - Así que sabías lo de Clara y Alan… -interrumpió el criminólogo.
    - Y también sabía que lo ocultaban, porque desde que había quedado ciega en un accidente, su padre era demasiado sobre protector y no quería que tuviera casi contacto con otras personas, porque en su mente traumada creía que todos la usarían -alegó Mike, de forma inmediata pero hastiado del arábigo-. Pero Alan era muy buena persona, siempre la ayudaba, incluso la guiaba hacia la cama donde estaban los cascos, y la ayudaba a recostarse; sin embargo, Clara siempre era dulce y comprensiva, aunque tenía un carácter muy fuerte y demasiado segura de sí misma, que siempre mantenía oculto en un perfil bajo.
    - ¿Qué nos dices de Sebastian y Julia? -volvió a hablar el morocho, por lo que Miel le dirigió una mirada con el seño fruncido que divirtió a Prescott.
    - También eran pareja -dijo-, pero no lo comentaban para no arruinar la imagen de ‘la familia feliz’ que el senador Rasse siempre postula. Julia era extraña, tenía una forma agresiva de hablar y siempre estaba a la defensiva… pero Sebastian la quería así, y cuando los veía juntos ella se portaba muy diferente. Sé que estudiaban Arte juntos, pero nada más.
    Todos permanecieron en silencio durante un momento, mientras Carson y Prescott se observaban nuevamente. El criminólogo perdió su mirada en los cuadros que decoraban el lugar, mientras Miel se dejaba acariciar por su novia, quien le repetía que no había sido su culpa, y que seguramente ellos estarían mejor. Prescott suspiro, alzando la pierna derecha y dejando el tobillo sobre la rodilla contraria, acodándose en el apoyabrazos, y recargando su mejilla dejó que sus ojos divagaran por el lugar, estudiando el comportamiento de la pareja. Sin embargo, al cabo de unos segundos no pudo más que concluir que ambos estaban realmente dolidos por lo que había pasado, ya que parecían tener una estrecha relación.
    En ese momento, Carson fue a preguntar algo, pero Prescott casualmente golpeó la zurda contra el apoyabrazos, llamando la atención para sí, y permitiéndose preguntarle algo que ya sabía a Miel, sólo para poder analizar su subjetividad.
    - Miel ¿Podrías describirme los personajes que cada uno tenía dentro de Deiarell?
    El aludido asintió, mientras una nostálgica sonrisa se marcaba en su boca.
    - Eran todos de razas diferentes -dijo-. Julia era un Ángel Caído guerrero de alas negras, llamado Fanktasy, y era muy impresionante verla en Deiarell, porque esa es la raza menos popular por ser extremadamente inestable y difícil de controlar, si bien era muy poderosa. Clara era una Elfa Blanca, una maga de respaldo, los que curan y apoyan al grupo, de nombre Eclair. Sebastian tenía otra de las razas extrañas: era un demonio animal con orejas y cola de zorro, un mago de ataque de nombre Boyce. Finalmente, Alan tenía un centauro, de esos con cuatro patas como un caballo y torso de hombre, que usaba una lanza y un escudo, y su nombre era Ruido -hizo una pausa, sonriendo mientras recordaba, y continuó-. Ninguno era de esos que se obsesionan con el juego y que vienen a rogarnos que los dejemos entrar más tiempo, sin embargo, todos eran excelentes jugadores que manejaban muy bien a sus alteres.
    Tras escuchar esas palabras, un nuevo silencio inundó la sala, dejando a todos pensando en lo que acababan de escuchar o decir. Aban Carson se echó hacia atrás en la silla pensando que nuevamente no habían sacado nada productivo, salvo el reiterado comentario sobre Clara, que supuestamente podía ver en el juego. Prescott sonrió y miró a su compañero, para después ponerse de pie agradeciendo toda la información junto con la breve charla. En el momento en que los dos investigadores se iban, la pareja comenzó a murmurar, atrayendo la atención del arábigo. Carson volteó cuando el psicólogo sostenía la puerta para irse, observando a Miel que se negaba a lo que ella le estaba diciendo, hasta que al fin asintió.
    Inmediatamente, Mike Russel los llamó a ambos investigadores, que se acercaron con una mirada preocupante intentando dilucidar qué era lo que estaba pasando. Miel y Lluvia intercambiaron una mirada, hasta que él habló.
    - Hay algo que no les dijimos, porque sólo es un rumor… -introdujo Mike.
    Sin embargo, Carson resopló nervioso mientras enfundaba de golpe sus manos en los bolsillos de su pantalón de vestir. Al verlo, Lluvia decidió apurar la charla.
    - Tenemos un cliente que siempre viene los jueves, es un chico de diecisiete años muy fanático del juego, que siempre tiene tres horas reservadas para él -explicó ella-. Un día luego que Miel lo desconectó, hace casi dos semanas atrás, le dijo que en el juego se había encontrado un Ángel Caído mujer, de cuatro alas negras, que tenía un dragón rampante tatuado en el párpado inferior del ojo izquierdo…
    Al escuchar esa descripción, Prescott y Carson intercambiaron una rápida mirada, al haber reconocido el tatuaje que supuestamente Julia quería hacerse; sin embargo, la fecha del encuentro era posterior a la fecha en que ella había quedado en coma, por lo tanto, imposible de que fuese ella en realidad. En ese momento, Miel volvió con un papel en la mano, y se lo tendió a Prescott, que instantáneamente se abstrajo en un profundo análisis.
    El psicólogo se detuvo en la hoja amarillenta que tenía entre sus manos, dibujada con un lápiz de grafito muy negro, y de punta ancha. Las líneas formaban un perfecto rostro femenino de cabellos negros, lacios y rebajados hasta el hombro, con un pequeño flequillo de lado; los ojos parecían grises o glaucos, y en el párpado inferior del ojo izquierdo tenía tatuado el dragón rampante, cuya garra derecha tocaba el nacimiento del ojo, y la cola continuaba la línea de las pestañas inferiores. Bajando la mirada, se dio cuenta que estaba en una posición e ataque vista desde el frente, con las piernas semi flexionadas -la izquierda adelantada-, el brazo derecho extendido hacia abajo pero separado del cuerpo, con el izquierdo perpendicular a su torso, y ambas manos sosteniendo espadas dobles. Prescott se fijó en el detalle de las espadas, viendo que eran muy similares a las que había visto en los dibujos de Sebastian; lo único distinto aquí, era que el ángel tenía cuatro alas, extendidas las de arriba pero un poco dobladas las de abajo.
    - Eso es un dibujo del chico que Lluvia les decía… -aclaró Miel, sin que el inglés dejara de observar el bosquejo-. Puedo asegurarles que es el alter de Julia, Fanktasy, porque ella era la única que usaba ese tipo de espadas.
    - Sí, pero es imposible -agregó la fémina-. En Deiarell, cuando alguien se desconecta, el cuerpo del álter es transportado a unas torres que hay en todas las ciudades y pueblos, donde permanecen dormidos hasta que vuelvan a despertar. Esas torres no se asedian, además de que son inaccesibles.
    Prescott continuó observando el dibujo, cuando Carson desvió su mirada del mismo, al comprender que no le iba a dejar mirar hasta que él no terminara de analizar. Un tanto molesto, Aban alzó la mirada hasta sobrepasar la doble puerta interna que llevaba al pasillo, observando un cuadro que había arriba de ésta, de forma rectangular y horizontal, que era claramente una fotografía del mundo de Deiarell. En él, se veía a dos personajes de espaldas, corriendo y alejándose. A la derecha había un centauro con armadura blanca con detalles azul, sin casco, que tenía el cabello castaño y lacio; en sus manos llevaba una lanza con un escudo, mientras parecía ir al trote. Pero a la izquierda, era una clara silueta femenina con una pequeña armadura gris oscura de botas y guantes altos, que llevaba una espada en cada mano, y volaba con sus cuatro alas negras abiertas y extendidas. Al ver esa repetida figura volvió la mirada hacia el boceto que Prescott continuaba estudiando, para después señalar el cuadro, mientras le hablaba a la pareja que no perdía detalle de sus movimientos.
    - ¿Y ese cuadro? -preguntó Carson, haciendo que Prescott alzara la vista y lo observaba, mientras los otros dos volteaban a ver a qué se refería.
    Luego, Miel sonrió.
    - Es una fotografía que tomó el mismo joven que hizo este dibujo -aclaró Miel-, la trajo la semana pasada, y como está muy buena, la imprimimos y la colgamos. Pero… -suspiró- estoy seguro que es el mismo ángel de este dibujo, eso es lo que nos decía este chico, pero al ver al centauro ahí…
    Nuevamente se quedaron en silencio, absortos en su pensamiento. Carson sacó su teléfono móvil para tomarle una fotografía al cuadro, y Prescott se llevó el dibujo, cada uno sumido en profundas elucubraciones acerca de cuánto de lo que habían escuchado era verdad, y cuánto sugestión. Las fechas no coincidían con la caída de los jóvenes: seguramente debía ser un fallo del sistema de Deiarell.
    Al menos así intentó convencerse Prescott.



¡Hasta aquí! Esto ha sido todo por hoy, muchísimas gracias a quienes me lean. ¿Me dejan comentario? Espero que les haya gustado, y les comento que en los próximos capítulos más misterios se le irán develando a los protagonistas. ¡Prometo escribir más de los choques entre Prescott y Aban! Por el momento muchas gracias por pasarse, y nos estamos leyendo en el próximo artículo. ¡Éxitos!

Tags: literatura, novela, drama, misterio, policial

<@[email protected]> Comentarios:

Autor: Aldair_88
S?bado, 23 de mayo de 2009 | 6:11
Ah! este cap. me dej? con muchas intrigas, primero alguien denunci? el generador aut?nomo, y yo sigo sospechando del padre de Julia, que bien pudo intervenir en la ley contra ellos y luego, el hecho de que la hayan visto a Julia o Fanktasy en el juego, luego de desconectarla, me crea otras ideas, pero no kiero comentarlas a?n.
Muy bueno el cap. la historia se pone cada vez m?s interesante
Autor: BlueBrain
S?bado, 23 de mayo de 2009 | 6:47
muy bueno el cap?tulo, pero me gener? la intriga de c?mo es que vieron a Julia en el juego luego de desconectarla ?o tal vez su mente ha quedado atrapada en el juego?, realmente es de las novelas m?s intrigantes que has escrito, te felicito Trueno. Impecable cap?tulo
S?bado, 23 de mayo de 2009 | 19:52
Excelente cap?tulo!!! Me d? la idea que los investigadores ya se est?n compenetrando m?s y prestan m?s atenci?n al caso que a las cosas que le desagradan del otor.
Realmente, la trama tiene mucho suspenso, ?excelente!
S?bado, 23 de mayo de 2009 | 21:51
excelente capituloo!!! muy bueno de verdad esos peque?os detalles q van formando la trama me encantan, realmente escribis muy bien y esta historia es de las mejores q he leido.
S?bado, 23 de mayo de 2009 | 22:06
?Oh chicos les gust? el cap! Me alegro tanto que la trama de la historia les est? gustanto, que hasta pens? una segunda parte, jejeje. Muchas gracias por los comentarios y les digo que varios van encaminados :D ??xitos!
Martes, 26 de mayo de 2009 | 9:02
Hola!

S?lo quer?a recordaros que el concurso de relato corto de:
http://www.minispace.com/es_es/article/Airsteam-writing-competition/216/?utm_source=s_ja_98
finaliza este Viernes, as? que a?n hay tiempo para darle al coco.

Un saludo.

 

HTML permitido: <strong>, <s>, <em>, <u>, <a>, <img>
Nombre:





 

   

 

design & stories copyright by truenoazul_vw
+2011+