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Jueves, 08 de enero de 2009

¡Gente! Bueno, lo de hoy es un OneShot un tanto depresivo (sigo en huelga en contra de los romances, hete aquí el porqué). Todo viene porque estoy devorando un manga en inglés (no leo, devoro), y de tanto tildarme en ese idioma una frase cruzó mi alocada cabecita: "The Pain That Bind Us"... y eso bastó para que se me ocurriera un oneshot para publicar. Después de todo, hacía mucho que no escribía uno de estos, y el angst me llamaba a gritos.


Nombre: "The Pain That Bind Us" (en español, significa "El Dolor Que Nos Une").
Autora: yo! ThunderGirl_vw
Género: drama, psicológico, angst. Esta vez no maté a ningún personaje, porque no es como lo que escribo siempre... no se que fue lo que pasó, pero me gustó mucho como quedó. Nunca intento encuadrar el texto repitiendo frases a propósito, pero esta vez me gusta el resultado.
Dedicatoria: al Gatorade que me tomé mientras lo escribía, pues parece que me inspiró.
Música: ninguna.



    El atardecer regía el cielo con sus tonos anaranjados, mientras que algunas nubes rebeldes se interponían en el ocaso, tornándose de colores rojizos y tonos terracota, que entraban por la ventana de la habitación, tiñendo las blancas e inmaculadas cortinas con su color de sangre. Una mujer de edad cercana a los cuarenta permanecía recostada en su silla, sosteniendo un par de hojas entre las manos, mientras sus ojos marrones corrían salvajes por las líneas ahí escritas: las palabras de uno de sus mejores alumnas.
    Hacía cuatro días, en su clase en la Universidad de Letras y Literatura, le impuso a su clase que presentaran un escrito acerca de un tema particular: el dolor. Hasta ese entonces, había leído varios cuentos de despedidas, muertes, gente desaparecida… incluso algunos de sus alumnos habían escrito un par de historias muy buenas, narradas desde el punto de vista de soldados en plena guerra, de familias destrozadas por las bombas.
    Sin embargo, ninguno de esos textos había hecho que llorara.
    Se llevó la diestra al rostro y sus dedos índice y mayor rozaron su mejilla, sintiendo las lágrimas correr por ellos. Alejó las hojas que sostenía con la mano izquierda, depositándolas sobre el escritorio mientras seguía leyendo, absorta en esas palabras que no la dejaban pensar en nada más. Se sentía anonadada por el exquisito uso de las palabras, por la narración, pero más aún… se sentía identificada. Y eso la perturbaba más allá que cualquier otra cosa.

*


    No puedo describir algo sin compararlo, así como no puedo expresar algo etéreo con palabras.

    Hay un niño solo en un parque, sentado en una hamaca. Sus pequeñas manos sostienen las cadenas, y sus piernas blancas e infantiles se estiran y se contraen, moviendo la hamaca, mientras él cierra los ojos e intenta sentir el viento golpeando sus redondeadas facciones. Los gritos de otros niños, los nombres, los llamados, resuenan como ecos a su alrededor. Ve como un grupo de niñas juega en los subibajas, divisa a dos hermanos armando un castillo de arena en el arenero, encuentra un grupo persiguiendo una pelota vitoreándose cuando ésta atraviesa las ramas de árboles que delimitan el arco.
    Sin embargo, a su alrededor no hay nadie.
    Nadie jamás quiere jugar con él.
    La hamaca se detiene: sus piernas ya no se mueven, y lentamente el viento deja de acariciar sus mejillas. Ningún niño jamás se acerca a él, nadie siquiera lo mira. Deja su diestra sobre la cadena, sosteniéndose, y eleva la zurda hacia su rostro, tocando su mentón y su cuello, sintiendo con sus deditos lo que él llama maldición: un lunar, que parece una mancha, amplio y extenso que cubre su rostro desde su mejilla izquierda al lado de la boca, bajando por el mentón, y cubriendo parte de su cuello.
    Sus padres lo han llevado a tantos médicos que él ya perdió la cuenta, y aún así, todos niegan con la cabeza, y su madre sale llorando. Él sabe que todos piensan que es un monstruo. Él sabe que incluso en el jardín los niños y docentes le tienen repulsión… él les da asco.
    ¿Qué es eso? Saber que nadie se atreverá a estar a su lado.
    ¿Qué es ese sentimiento? Soledad, trizteza. Eso es también el dolor.

    Hay una mujer sola en su cama, envuelta en las sábanas. Sus manos acarician los bucles dorados de su cabello, y sus rodillas doblan sus piernas, acercándolas a su pecho, mientras se abraza a sí misma. La luz del amanecer entra cansina por las persianas entreabiertas, reflejándose en la nívea piel de la escultural espalda del hombre que duerme a su lado, desnudo como ella. Sus ojos verdes se fijan en ese cuerpo, y se pierden en el vaivén de la respiración, tan humana, tan tranquila.
    Sin embargo, es sólo una ilusión.
    Nada de esto es sincero.
    Sus manos se enroscan en sus piernas, y la sábana se interpone frente a sus pechos, mientras ella descansa su mentón sobre las rodillas, permitiéndose cerrar los ojos, dejando que sus sentimientos la ahoguen. Su diestra se mueve hacia su pecho, donde late aquel que se encuentra cansado de tantos juegos. Ella sabe que es hermosa, ella sabe que puede obtener lo que quiera. Muchos han pasado por su cama, y muchos otros han caído en sus juegos, y en sus redes…
    Tiene todo lo que quiere: una gran casa, mucho dinero, un trabajo estable, títulos universitarios y maestrías que dejan a cualquiera rindiéndole pleitesías. Además es joven, sociable, rodeada de amigos… pero jamás nada fue sincero para ella: nunca se permitió envolverse en una relación, no consideró a nadie que estuviera a su nivel, porque todos tienen un defecto.
    ¿Qué es eso? Creer que nadie está a su altura.
    ¿Qué es ese sentimiento? Orgullo, soberbia. Eso es también el dolor.

    Hay un hombre en su despacho, sentado en su sillón. Su espalda está reclinada, sus piernas estiradas, y sus dedos tamborilean impacientes sobre la mesa de roble donde se efectuó la reunión, mientras sus dientes se clavan en sus boca, sintiendo la ira descontrolarse. Varios papeles permanecen tirados sobre el gran escritorio, con números rojos marcando la quiebra de su gran imperio empresarial. Él lo tenía todo, y ahora lo perdió.
    Sin embargo, el piensa que es un error.
    Dios no puede caer de su trono.
    Estira la siniestra atrapando los informes, y en un arrebato lo estruja entre sus dedos, mientras un gemido sordo sale de su boca, estrellándose en el eco de esa habitación que permanece a oscuras. Hasta esa mañana, todos se inclinaban ante él, todos le rendían favores, se dejaban usar como alfombras… él también, se aprovechó de eso. Extorsionó a muchos, engañó, mintió, se abusó y dañó. El tenía el poder y nada podía detenerlo, el mundo debía inclinarse ante él.
    Mas de pronto su imperio se viene abajo. La gente que antes lo adoraba como a dios, ahora lo desprecia. Escupieron en su cara, abandonaron su trabajo, se lavaron las manos. Aquellos con los que se codeaba en los clubes, ahora lo miran con lástima mientras platican por lo bajo que arruinó su propia empresa, y que su esposa lo dejó. Pero él no podía mantenerse alejado del dinero: era su tentación… le robó a su propia empresa y se regocijó en cómo engañó a sus propios empleados, hasta que un día el presupuesto no lo soportó. Ahora llora en su desgracia.
    ¿Qué es eso? Esa ansia desmesurada de poder.
    ¿Qué es ese sentimiento? Ambición, decadencia. Eso es también el dolor.

    Hay alguien más, aún.
    Después de ellos estoy yo, quien escribe, y está usted, quien lee.
    Uno escribe permanentemente, dejándose llevar por los mundos de fantasía que crea, los cuales son el único lugar donde se permite vivir. Otro lee lamentándose, pensado que quizás lo que leyó tiene una parte de usted.
    Esto es también el dolor.
    Y aún así, ambos estamos en lo correcto.
    Yo que lo escribí, y usted que lo leyó… ambos dejamos una parte de nosotros en este texto, y también en cada obra de arte a lo largo del mundo. La identidad individual existe, pero hay algo más allá que une a todos los seres vivos, algo que mueve sus existencias y que hace que la evolución sea el único camino a seguir, para evitar molestias e incidentes que son del desagrado de todos. Desde la mitología se persiguió la fuente infinita del saber, la inmortalidad, la juventud eterna… todo eso, para intentar vanamente huir de aquel lazo que ata a las personas.
    Ese lazo que nos hace ser humanos.
    El dolor que nos une.


*

    La mujer dejó las hojas sobre su escritorio, y reposó su rostro entre sus manos. La risa sardónica afloró de sus labios mientras sus ojos fijos en la mesa, dejaban caer salinas y transparentes gotas, que marcaban como círculos la madera.
    Era verdad… ella lo sentía como la verdad.
    ¿Qué más podía hacer?
    Ella también quería cortar ese lazo.


¡Esto es todo por hoy! ¿Qué les pareció? Creo que me quedó un tanto extraña la narración, pero me gustaría leer sus opiniones al respecto. Espero que se note que lo que está entre los * es el texto que lee la profesora, y que tanto parece perturbarla... Bueno, mejor me dejo de palabrerías. ¡Éxitos a todos! ¡Nos leemos en el próximo artículo!

Tags: literatura, oneshot, historia, corta, angst, dolor

<@[email protected]> Comentarios:

Jueves, 08 de enero de 2009 | 20:23
No s? si qued? extra?o el relato, pero es tan real, tan efectivo en describir el dolor, la soledad y la impotencia que tambi?n a m? me hizo pensar que hay cosas que se me antojan to tan alejadas de m?.
Un One Shot de exquisita textura, un calidad inmejorable.
En una palabra, adem?s de gustarm?, me lleg?
Autor: BlueBrain
Viernes, 09 de enero de 2009 | 4:25
He quedado impresionado. Es muy cierto en cuanto a las diferentes clases de dolor. Celebro el Gatorade que te inspir?, me gust? mucho m?s que un romance
Viernes, 09 de enero de 2009 | 10:30
?Me alegro que les haya gustado! Me parece que voy a empezar a tomar m?s Gatorade xD (era del que es azul, de uva o no-se-qu?). Pens? que no iba a gustar por ser un angst... pos veo que me equivoqu?.
Much?simas gracias por leer. Me hace muy feliz que les haya gustado.
Autor: Aldair_88
S?bado, 10 de enero de 2009 | 4:47
?ke bueno este relato!!
Me ha hecho pensar bastante y alguna l?grima cay? de mis ojos, es cierto ke hay muchos tipos de dolor y son tal vez m?s profundos que el f?sico.
Excelente One Shot, me ha conmovido
S?bado, 10 de enero de 2009 | 15:19
me gusto mucho este shot, es un tanto reflexibo y hace pensar en la gran cantidades de formas q tiene el dolor, muchas q no fueron descriptas en la historia, pero uno atraves de la lectura le vienen a la mente. excelente trabajo.
S?bado, 10 de enero de 2009 | 23:30
Hola! Much?simas gracias por leer! Pens? que iba a quedar muy macabro o no s?, pero veo que les ha gustado. ?Muchas gracias por leer! ?Me alegra mucho ver sus comentarios!

 

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