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S?bado, 29 de noviembre de 2008

Hola a todos!! Aquí les traigo un nuevo capítulo, con música y todo, porque hay recital. Creo que muy pronto voy a estar terminando el extra de Strenght, para quienes gusten de leerlo, y les anticipo que en el verano habrá una sorpresita en este blog. Bueno, muchas gracias a los que leen y me dejan comentarios, y sin más (porque no tengo ganas de seguir escribiendo), los dejo con el capi:


“el mundo había vuelto a cambiar. Y con él, parte de tu ser se había destruido para siempre… ¿para siempre?”

    Sentada en el piso de la habitación, con tu espalda apoyada en el sofá, tus rodillas en tu pecho, y tus manos cubriendo tus oídos, te encontrabas tan ensimismada que no escuchaste cuando golpearon la puerta, llamando tu nombre.  Los golpes que retumbaban se hicieron más frecuentes, pero como tú no respondías, finalmente sentiste que jalaban la cerradura ferozmente, y luego al girar tus ojos hacia tu derecha en dirección a la entrada, viste que Mark entraba nervioso.
    Quitando tus manos de tus oídos, con la zurda aferraste tus rodillas, mientras que la otra mano la pusiste en el suelo para poder girarte un poco y observar a tu amigo de la infancia, justo cuando comenzabas a recordar todo su pasado, juntos. Así, no te diste cuenta, pero frías lágrimas transparentes y saladas, comenzaron a surcar tu rostro desde tus ojos, y al ver esto, el joven frente a ti se asustó.
     Arrojándose frente a ti, Mark quedó de rodillas delante de ti, y estirando sus musculosos brazos, te apretó en un fuerte abrazo que tu muy pronto correspondiste. Te acercaste hacia él, y cruzándole las manos por la estrecha cintura, escondiste tu rostro en su pecho, mientras él te decía que te calmaras, mientras acariciaba tu cabello, como cuando eran novios.
    - Cálmate, Loreley… -te dijo, con voz cariñosa- Vamos, así te llevo con Matt…
    - No quiero… -contestaste. Jamás lo habías pensado, pero en ese momento, no querías estar con tu novio- Quiero quedarme así, como cuando éramos niños…
    En cuanto dijiste esas palabras, las manos de Mark dejaron de sostenerte, y se cayeron al piso, haciendo que sus bronceados dedos reposaran en el frío porcelanatto blanco, mientras tú te separabas para verlo a los ojos, extrañada por el accionar de él. Sin embargo, jamás pensaste que él pudiera decir lo que iba a decir:
    - No puedo. Perdón… pero no puedo…
    Ahora era él quien, bajando la cabeza y apartando la mirada de ti, parecía necesitar el apoyo de alguien. Tomando sus mejillas entre tus manos, lo obligaste a jutar sus ámbares con tus turquesas, y buscaste en ellos una respuesta, mas no la encontraste.
    - Las cosas cambiaron, Lorelita… -te dijo, con la voz temblorosa- ya nada es como lo era antes…
    - Mark, no es eso, yo…
    - Sí es eso… -respondió, y ahí tuviste miedo de saber qué era lo que pasaba- Yo si te sigo queriendo como cuando estábamos juntos…
    No tuviste fuerza par seguir escuchando y lo abrazaste, tan fuerte como tus brazos te lo permitían… pero te sentiste vacía, inerte, fría… y el eco de la carcajada socarrona y maleva de la Muerte retumbó en la habitación.  Abriste los ojos cuando sentiste que no había nada entre tus brazos, y finalmente comprobaste con tu vista que eso era cierto.
    Te levantaste como pudiste y comenzaste a recorrer la habitación, pero los palillos colgados en la pared ya no estaban, ni los pósteres, ni los cuadros, ni las tapas de los DVD… ahora sólo eran Matt y tú, porque Mark ya había dejado de existir. De frente a la pared, quisiste adelantar un paso, pero tu pecho recibió una puntada dolorosa, que hizo que llevaras hasta él, tu diestra. Tus rodillas flaquearon, y sentías como si no pudieras respirar: era como si tu corazón quisiera dejar de latir. Te caíste en el suelo, y mientras ibas perdiendo la conciencia, escuchaste la voz de Matt llegar hasta tus oídos, pero no eras capas de reconocerla.
    El mundo había vuelto a cambiar. Y con él, parte de tu ser se había destruido para siempre… ¿para siempre?

*

    El lugar donde estabas, era cómodo y tranquilo, aún cuando una pausada y ceremoniosa respiración chocaba contra tu cuello. Abriste los ojos lentamente, y te encontraste a medianoche, compartiendo la cama con tu novio; estaban acostados de frente, con las piernas entrelazadas, y mientras él te abrazaba por la cintura, tus manos reposaban en su pecho. Pensativa, bajaste tu diestra hasta su obligo para poder tocar el piercing que tenía, y suspiraste.
    Habían pasado dos semanas desde que Mark había desaparecido, y ahora Matt ya no tenía el yeso en la pierna, si bien estaba en rehabilitación, para poder volver a caminar muy pronto. Suspiraste acurrucándote entre los brazos de tu novio, quien te abrazó mecánicamente, pensando en que aún extrañabas mucho a Mark: no porque hubiera sido tu novio en un pasado, sino porque era tu amigo… ¿incluso cuando él se sentía de otra forma?
    En ese momento, pensaste que no tenías la culpa de sentimientos unilaterales, y que de ser así, te lo podría haber dicho hace mucho. Sin embargo, aún cuando intentaste con toda tu conciencia no pensar en nada y volver a dormirte, no pudiste hacerlo, y pasaste toda la noche en vela, hasta que a las siete de la mañana, el despertador sonó, y Jack los llamó religiosamente a tu celular, pera recordarles que tenían un ensayo.
    Ignorando sus comentarios dejaste el teléfono con el altavoz encendido, y comenzaste a cambiarte, mientras Matt se deleitaba viendo tu figura con pocas ropas, hasta que finalmente cortó la comunicación, y tú lo ayudaste a moverse, ya que aún no tenía total control sobre su pierna nuevamente. Habían pasado quince minutos cuando, sin desayunar, ya se encontraban en la sala de ensayo.
    Sin embargo, muchas cosas habían cambiado.
    Ahora Middle Night eran sólo tú y Matt, tocando guitarras, mientras otros tres chicos eran “la banda” con la cual sólo hablaban en los ensayos, y ni siquiera la consideraban en las entrevistas. Era todo demasiado diferente, el sonido de tu banda -incluso- era diferente… y si te eras sincera, no te acostumbrabas a ver a esos tres extraños ensayando contigo.
    Esa mañana, encerrados en la habitación de siempre, te paraste delante del micrófono con tu guitarra colgada, para luego voltear hacia detrás de ti donde se veía la gran ventana de vidrio a través de la cual observaban Linda y Jack, junto con el joven que grabaría el ensayo. Cerraste los ojos y volteaste hacia la banda nuevamente: ese día ensayarían una canción que tú misma habías escrito, y estabas decidida a que saliera reluciente.
    Miraste al tecladista, y luego observando de reojo a los demás miembros, cabeceaste levemente, y el ritmo de la canción comenzó. Eran tiempos rápidos, marcando seguramente el avanzar de los compases, mientras el bajo profundizaba cada vez que uno nuevo comenzaba. El sintetizador aumentó su volumen, y tú te acercaste hacia el micrófono -dándole la espalda a la ventana- para cantar al tiempo que marcabas unas notas en las cuerdas graves de tu guitarra.

“Voy a hacer que te dobles y te rompas,
así que di una buena plegaria,
y deja que los buenos tiempos se vayan
en caso que dios no se aparezca”

    Marcando el mi más grave en tu guitarra, cerraste los ojos como si ya no necesitaras ver más, cuando la batería hizo un pequeño redoble, para comenzar a tocar haciendo que el ritmo fuera más marcado y casi militante. Sin embargo, las palabras que tú cantabas estaban dirigidas a alguien en especial.
    Alguien que sabías que aparecería en ese momento.

“Y quiero que estas palabras hagan bien las cosas,
pero son las equivocadas las que hacen que las palabras cobren vida.
‘¿quién se cree que es?’ si eso es lo peor que tienes,
mejor mueve tus dedos de ahí”

    Antes que el estribillo comenzara con toda su potencia, abriste los ojos y la encontraste. Directamente frente a ti, en el medio de la sala de ensayos, se encontraba ese ser vestido con una larga túnica negra con capucha, mientras que sosteniendo su guadaña en la diestra, había ladeado su rostro hacia ese lado para llevarse el índice de la contraria a la boca, con un gesto que te repugnaba.
    - ¿En serio me cantas a mí? -te preguntó, y tus ojos bravos le respondieron- ¡Me conmueves! -agregó irónica, justo cuando la batería redoblaba, y la intensidad de la canción aumentaba una vez más.

“Una noche y una vez más, gracias por los recuerdos,
aún cuando éstos no eran tan buenos.
‘el tiene el mismo sabor que tú, sólo que más dulce’.
Una noche, sí, y una vez más, gracias por los recuerdos,
‘él… él tiene el mismo sabor que tú, sólo que más dulce”

    Mientras cantabas mantenías las palabras, firmes, como si fueran sellos y sentencias que salían de tu boca, hasta que finalmente el ritmo volvió a calmarse. Pero ésta vez, era sólo la batería y algunos acordes de guitarra que tú y Matt intercambiaban, los que daban una sensación de acercamiento, como si algo estuviera moviéndose al ritmo de la música.
    Te encerraste en tu propia mente mientras pensabas que realmente te gustaba estar más con Matt que con Mark… pero a pesar de eso lo seguías extrañando, lo seguías queriendo. ¿Era muy egoísta querer que él estuviera de vuelta? Porque en algunos aspectos, Mark te comprendía más que el rubio.
    - Sí es egoísta… -te contestó la Muerte, hablando a tus espaldas, aún cuando tú permaneciste impertérrita- jamás piensas en lo que sienten los otros… ¿Te diste cuenta? Aún cuando piensas que este presente no te gusta, que prefieres tu pasado, no planeas un futuro en el que tu hayas madurado… -te dijo fríamente- seguirás siendo siempre la misma mocosa inmadura que ahora.

"Estuve mirando hacia el futuro,
pero mi vista se está destrozando.
Y esta bola de cristal siempre parece borrosa, excepto
cuando miras hacia tu pasado.
una noche… ¡una noche fuera!”

    Inmediatamente te arrepentiste de tus palabras. Era cierto, que sólo encontrabas seguridad recordando el pasado que una vez tuviste, y que te era casi imposible pensar en un futuro distinto, pero… ¿debías rendirte a la situación actual? ¿o debías luchar por lo que querías? En ninguno de los dos casos, podías hacer algo. Y tu forma de ser, te impulsaba a seguir como hasta ahora.
    Tomaste el micrófono soltando tu guitarra, y te giraste hasta quedar de frente a la ventana, mientras cantabas con los ojos cerrados, olvidándote que la Muerte estaba cerca de ti… tan cerca, que podías sentirla respirar sobre tu nuca: un aliento frío, mórbido, mortífero… Sabías que agradecías a tus recuerdos seguir donde estaban, porque no soportarías perderlos a ellos también.
    Las batería redoblaba y el ritmo de rock se hacía presente, hasta que alzando tu voz sobre todos los instrumentos, llegaron a una nueva estrofa, donde sólo te acompañaba la guitarra de Matt que sonaba sin distorsiones, como una simple guitarra acústica. Y esta estrofa, por algún motivo, era la que más te extrañaba.

“dicen que sólo pienso en forma de cálculos numéricos,
que en las habitaciones de hotel recolecto cartas de amantes,
sácame de mi mente y quítate esas ropas,
estoy a un paso de acercarte a ese estado de ánimo”

    - ¿Así que quieres saber como soy realmente?
    Las palabras de la Muerte retumbaron cuando los instrumentos se iban agregando uno a uno a tu cantar, hasta que sólo la batería quedó cuando tú cantabas un estribillo, señalando hacia la nada, directamente hacia ella, cuando le agradecías todos los recuerdos. Pero instintivamente giraste hacia Matt y lo miraste a los ojos. ¿Acaso él era mejor o pero que Mark?

“Una noche y una vez más, gracias por los recuerdos,
aún cuando éstos no eran tan buenos.
‘el tiene el mismo sabor que tú, sólo que más dulce’.
Una noche, sí, y una vez más, gracias por los recuerdos,
‘él… él tiene el mismo sabor que tú, sólo que más dulce”

    El último estribillo saltó furioso acompañado de todos los instrumentos, mientras tu voz fija y segura recibía los coros de Matt, quien completaba tu canto. Sin embargo, en ese momento en que pensaste que todo estaba bien pero sabías que no era así. Era fácil deducir que si la Muerte se había llevado a todos, algún día lo haría con Matt. Según tu canción, él sólo era un reemplazo para Mark, pero…
    ¿Estabas segura que así era realmente?
    Después de todo, tu jamás le habías dicho que lo amabas, aún cuando él te lo decía todos los días.


Bueno, esto ha sido todo por hoy, espero que les haya gustado, y sepan disculpar lo corto del capítulo: estaba muriendo mi única nueurona que quedaba viva, así que no pude hacer mucho T_T. ¡Nos vemos en el próximo artículo!

Disclaimer: la historia me pertenece en su totalidad, pero losfragmentos de la canción son la letra traducida de "Thanks For The Memories" de Fall Out Boys. Dejo la versión para que la puedan escuchar:



Tags: literatura, novela, música, banda, rock, muerte

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Autor: Leona_Negra
S?bado, 29 de noviembre de 2008 | 0:53
Genial cap?tulo!!! pero estoy al borde del llanto... Mark era muy lindo!!! T_T adoraba ese personaje... pero el capi como siempre est? genial y me hace pensar en muchas cosas... pero ahora me quedo mordi?ndome las u?as hasta el pr?ximo viernes!!!
Autor: BlueBrain
S?bado, 29 de noviembre de 2008 | 4:22
?qu? cap?tulo! Estremecedor. ?Qu? quiere demostrarle la muerte??Es qu? Loreley es tan individualista que ninguna de las personas que la rodeaban le importaban realmente?
Me haces pensar mucho en lo que valoro cada d?a y en la importancia que le doy a las cosas. Eres muy buena con las tramas
Autor: Aldair_88
S?bado, 29 de noviembre de 2008 | 5:09
?ke triste este cap!!!
Ahorita tambi?n a perdido a Mark, ?es ke Loreley ha hecho tanto da?o para merecer este castigo?
Me conmovi? mucho este cap, es muy tierno
S?bado, 29 de noviembre de 2008 | 15:01
me a gustado mucho el cap, los sentimientos de loreley cuando sabremos q es lo q realmente quiere, parece q ni ella lo sabe con claridad, cuanto se tardara en darce cuenta.
Domingo, 30 de noviembre de 2008 | 10:21
Este cap?tulo me dej? con la idea de que ni Loreley est? segura de sus sentimientos y la muerte quiere darje un sentido a sus querencias. ?lograr? ella madurar y darse cuenta qu? es lo realmente importante?
Espero que s?, porque se est? quedando completamente sola
Domingo, 30 de noviembre de 2008 | 12:19
Hola chicos!! Antes que nada, gracias por leer!!
Creo que Loreley est? demasiado confundida como para pensar algo en claro, pero todo se aclarar? en el Single 13 y el Single 14, que van a ser los ?ltimos de esta historia. ^^ Creo que s?lo resta esperar.
Y bueno, agradecerles por leer y comentar, que eso me hace muy feliz.

 

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