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S?bado, 15 de noviembre de 2008

Hola a todos!! Antes que nada, les pido grandes disculpas por publicar cerca del mediodía y no anoche: la culpa la tiene mi router que anoche decidió tomar una siesta hasta que yo lo agarre con mi destornillador y lo arregle, y luego los 29 virus que tenía mi pc, y que anulaban la conexión, además de los prormas de la facultad que me consumen exagerados recursos. En fin, en lugar de seguir quejándome vanamente, los dejo con el tan mentado Single.


“porque sus caricias, eran algo que jamás habías sentido, demasiado dulces, demasiado tiernas… demasiado necesarias”

    - ¿Y tú qué opinas? ¿Te gustan esas revistas?
    Y esa fue tu ancla al mundo real.
    Estabas acodada arriba de la mesa con tus dedos replegados sobre tus palmas y la cabeza apoyada en ellos, mientras mantenías cruzadas tus piernas debajo de la silla. Al escuchar la voz de Mark hablarte directamente -ya que estaba sentado a tu derecha- caíste en la realidad, dejando de recordar el verdadero pasado que ahora se encontraba distorsionado.
    Giraste tu rostro levemente hacia tu derecha y enfocaste con tus turquesas a tu mejor amigo que ahora te observaba con el seño fruncido, tras haberse percatado que tú estabas soñando despierta en medio de una importante reunión de informativos sobre el grupo. Pero en ese momento, y a pesar de que siempre te había encantado cantar, realmente no te importaba en lo absoluto Middle Night.
    - Lo siento… -confesaste- No te estaba prestando atención.
    Inmediatamente, y antes de que un adormilado Matt a tu izquierda alcanzara a despejar su mejilla de su zurda para hablarte, Jack ya había estampado ruidosamente sus palmas contra la mesa, haciendo que todos los papeles y fotografías que había sobre ésta, temblaran con el impacto. Como de costumbre, no atinó a decirte nada, salvo a reprimirte completa y absolutamente en silencio, para luego murmurar unas palabras.
    - Deberías preocuparte más por el grupo, a pesar de que tú no eres la líder…
    Y eso te dolió. En un principio, tú y Mark habían decidido llevar adelante a la banda entre ambos, pero ahora… por alguna razón eso había cambiado y te lastimaba. Sentías que te dejaban de lado. Tratando de concentrarte esta vez miraste hacia las manos de Mark que te tendían unas revistas llenas de artículos de música, y de modelos posando, y tú las reconociste como famosas.
    - Estábamos hablando de que esas revistas les ofrecieron sesiones fotográficas, y una entrevista, así que deberían elegir una -la voz de Linda sonaba tranquila a pesar de todo- Además, la semana que viene ya le van a quitar el yeso a Matt, y luego mientras él se rehabilita, comenzaremos las sesiones fotográficas…
    - ¡Oh, my god! Yo no quiero hacer rehabilitación… ¡Si puedo caminar muy bien! ¡I can walk, and run, and do…!
    - ¡Cállate Matt! -reprimió la pelirroja teñida- ¡Si ni con las muletas caminas bien! Además, si quedas rengo perderás tu atractivo para con tus fans.
    Mientras Linda y Matt entablaban una batalla campal de diálogos a lo largo de la mesa, tú despegaste tu vista de las revistas, y observaste que Jack ya se encontraba anotando cosas en su agenda e ignorando olímpicamente a la disputa, al igual que tú lo hacías. Con cuidado, apartaste una de las revistas, y aplastando tu mano sobre ella en silencio, la corriste hacia Mark, para luego señalarla con tu índice, diciéndole implícitamente que esa, elegías.
    Luego, el morocho sonrió y te guiñó el ojo, y pasándole la revista a Jack, mientras Linda y Matt continuaban discutiendo, él se levantó como si nada. Y por algún motivo, sentiste que querías seguirlo. Apoyando tus manos en la mesa, te pusiste de pie y comenzaste a caminar siguiéndolo, pero cuando estabas por alcanzarlo, alguien te tomó por la muñeca, y girándote rápido, te acorraló contra la pared.
    Sin embargo, por hacer eso Matt perdió el equilibrio, y casi cayéndose encima de ti, tú te las arreglaste para moverte un poco hacia delante y abrazarlo volviendo a recuperar el equilibrio de ambos y recostando tus espaldas contra la pared, con un chico rubio, de contextura magra y metro ochenta de altura, acorralándote. Sin decirte nada comenzó a morder los lóbulos de tus orejas, mientras te susurraba que se fueran a la habitación, y tú te dejabas llevar… porque sus caricias, eran algo que jamás habías sentido, demasiado dulces, demasiado tiernas… demasiado necesarias.
    Estabas por gira tu rostro para deleitarte con el sabor de sus labios, cuando una mano firme pero delicada le apretó la base del cuello obligándolo a alejarse de tu cuerpo. Alzaste tu vista por sobre sus hombros, y te encontraste con Linda que habiéndole forzado a tomar las muletas, ya se lo llevaba hacia un vehículo, pues tenía una revisación médica para hacerse. Aún riéndote por ver a Matt ser arrastrado como un crío,  te llevaste tu mano izquierda hacia tu oreja, aún húmeda por la saliva de tu novio, y sonreíste al sentirlo siempre tan cerca. Te separaste pesadamente de la pared, y encontraste a Mark, una vez más a tu lado.
    - ¿Tienes algo que hacer, Loreley? -te preguntó.
    - No, nada… -respondiste- ¿Vamos a ver videos?
    - Como en los viejos tiempo ¿eh? Vamos…
Comenzaron a caminar juntos por la gran mansión hasta la sala de videos: una gran habitación con almohadones gigantes en los bordes y un solo sofá triple en el centro, que miraba a una pantalla blanca, donde se veían los videos con un proyector que estaba colgado estratégicamente. En la pared derecha, una gran estantería de madera guardaba todos los videos y cajas, mientras que al final del mueble, se encontraba la Terminal de dvd, donde pondrían su selección.
No faltó mucho para que un video en particular llamara la atención. Era un VHS, grabado con una filmadora familiar, que bien conocías, y que parecía tal cual el de tus recuerdos: la grabación de su primer recital. Sin decir anda, le tironeaste la camisa a Mark, y mostrándole el video, él inmediatamente lo colocó en el reproductor, y luego ambos se sentaron en el sofá, abrazando algunos almohadones.
    Las imágenes de excelente nitidez comenzaron a sucederse una tras otras, pero tú bien sabías que así no eran como habían ocurrido las cosas. ¿Verdad? Tú sabías muy bien que Dennis y Amy habían sido importantes en el desarrollo del grupo, especialmente él, el arreglista y pianista por excelencia.


***

    Era la fiesta de despedida de fin de curso, organizada por los alumnos de tercero de secundaria de tu Instituto, en el cual habían sido invitados a tocar, cuando estando tras las cortinas del escenario armado en el gimnasio del edificio, decidieron el nombre de la banda: casi nueve meses de estar ensayando continuamente. Aún te acordabas con exactitud de absolutamente todos los detalles, incluso de la ropa, porque esa había sido la primera vez que te habías vestido como una verdadera estrella del rock. ¡Y cuánto te había gustado!
    Pero mientras esperaban, había llegado el momento.
    Uno de los egresados del tercer año se había subido al pequeño escenario lateral a la izquierda del principal, y acercándose al micrófono, ya había captado la atención de todos los presentes. Un pequeño carraspeo con su voz fue la señal para que apagaran las luces del escenario, dejando sólo el salón iluminado, para que él pudiera hablar con tranquilidad.
    - ¡Profesores, alumnos e invitados! Es el honor de los egresados de tercer año de secundaria de este Instituto, presentarles a la banda de la escuela -los aplausos inundaron el lugar, y el presentador estiró su zurda hacia el escenario- ¡Denle la bienvenida a…!
    Pero justo cuando estaba por decir el nombre del grupo, todas las luces del lugar se apagaron, dejando el salón completamente a oscuras… tal y como lo habían ensayado. Inmediatamente las personas se asustaron, pero con gran coordinación el sonido del sintetizador comenzó a escucharse, marcando un ritmo llamativo, mientras la guitarra distorsionada acentuaba los compases, aún con las luces apagadas. La melodía ascendió unas notas, dándole pie a la entrada del bajo y la batería que, a contratiempo, hacían cada vez más pegadizo al ritmo. La batería redobló impaciente con su bombo más grave, y la melodía comenzó a repetirse pero esta vez con la percusión llevando las riendas, mientras desde la oscuridad, tú podías observar cómo las personas se detenían a escucharlos.
    Ahora sólo faltaba tu voz.
    La melodía se tranquilizó, y una vez por compás el sintetizador oscilaba en unas notas agudas que te marcaban tu pronta entrada. Apretando el micrófono que sostenías en tu diestra, te acercaste hacia uno de los amplificadores que servían como retorno, doblaste tu rodilla derecha sobre éste, mientras llevabas el micrófono a tu boca, para entonar las primeras palabras, justo cuando las luces de colores comenzaban a iluminar por primera vez al grupo.

“aún continúo pensando
en cómo me arrepentiré de todo lo que he dicho.
¿por qué te dije que te fueras,
salvando a mi orgullo, pero perdiendo mi alma?

    Aún lo recordabas perfectamente. Esa noche tenías un atuendo que te había fascinado: llevabas botas negras acordonadas pero con taco y plataforma que te llegaban a media pantorrilla, una pollera de jean tableada en color azul oscuro que dejaba ver el calza negro cinco centímetros más largo, y terminabas tu atuendo con un corsé blanco con rayas de cebra, resaltado por el colgante en tu cuello, y los largos aros plateados en tus orejas; además, llevabas los ojos maquillados en tonos grises, que resaltaban tus turquesas.
    Sin embargo, en aquel entonces no le prestaste demasiada importancia a la letra que cantabas, pero en el momento en que recordabas todo eso, sí lo hiciste: sabías muy bien que aún continuabas pensando en cómo habías deseado no volver a pensar de Dennis y en Amy, tratando de negar sus existencias para poder evitarte sufrimiento. ¡Y es que eres egoísta, Loreley! Tú nunca pudiste pensar que eran esas actitudes tuyas las que te habían sumergido en tu actual situación, tratando de que pudieras salir de tu vana autosuficiencia.
    Pero sin embargo, continuabas cantando.
   
“estoy aquí sola,
aún esperando al lado del teléfono;
las horas pasan, pero…
¿qué más puedo hacer, salvo llorar?”
   
    Mientras la tensión en los acordes aumentaba, tú elevabas el volumen de tu voz, caminando dos pasos hacia atrás y manteniendo tu peso firme en ambas piernas, cuando tomabas el micrófono con tus dos manos para cantar el mejor estribillo.
    Mas recién fue cuando recordaste lo que había pasado, que entendiste que una vez ya te habías preguntado si podrías ganar todas las batallas, si podrías siempre hacer lo que quisieras decidiendo por ti y para todos, regenteando las vidas de los demás sólo porque así lo querías. Por aquellos años eras sólo una niña de dieciséis, con sueños de ser estrella de rock… pero para el momento en que mirando los videos lo volviste a pensar, eras una estrella de rock que cargaba sobre sus hombros con la culpa de haber borrado de la faz del mundo, la existencia de dos personas demasiado importantes para ellas.
    …pero jamás lo reconocerías. ¿Verdad?
    ¿Por qué? ¿Es que acaso no lo puedes ver? ¿No lo puedes entender?
    Tú…

“yo llamo, y llamo
sólo para hacer las cosas bien
¿acaso perdí la pelea?
¿dónde estabas anoche?”

    ¿Eres consciente de lo que has hecho?
    Respiraste para seguir cantando aspirando a tu sueño, y en ese momento jamás supiste que ese sueño te cambiaría. Dicen que la fama modifica a las personas, y a los miembros de tu grupo el mantenerse unidos y siendo amigos los ayudó a superarse… pero a ti… te ha hecho daño, Loreley.
    Tú creías que todo era gracias a ti, que todo era por ti.
    Con esto te darías cuenta cuán equivocada estabas.

“yo suplico y lloro,
 y continúo preguntando ‘por qué’
¿dónde estabas anoche?”

    Un pequeño interludio se hizo camino entre tu voz, mientras tú girabas para ver a Matt y a Amy protagonizando una escenita a tu derecha. Vestido con un jean negro con roturas de fábrica, y botas, matt llevaba una camisa blanca que brillaba con la luz negra del escenario, y estaba parado con las piernas un poco separadas, tocando la guitarra. Lo que te sorprendió, es que su pierna derecha estaba casi entre las de Amy, que estaba de frente a él, tocando el bajo, mientras movía su rostro levemente.
    Esa vez, Amy tenía una minifalda gris oscura ajustada y con dos prominentes tajos en sus costados, sandalias romanas atadas hasta la rodilla y una blusa doble que simulaba ser un top verde agua, bajo una escotadísima musculosa, cuya abertura le llevaba hasta la mitad del torso, dejando ver bastante piel. Mientras te movías con la música, evitando sentir algo como celos por esa escena, fijaste tus ojos en el cinto de cadena y en los aros largos que le habías prestado a Amy.
    Realmente le quedaban bien. Y realmente ella era una excelente persona.
    Te diste cuenta que la extrañabas.
    Pero ya era demasiado tarde.

“perdida en la oscuridad y en mis miedos,
si sólo tú vieras el rastro de mis lágrimas…”

    ¡Y qué verdad tan grande, y tan negada, ibas a decir!

“yo creo que estoy perdiendo la cabeza
¿a dónde fuiste?
¿y qué es lo que encontraste?”

    Pasaste el micrófono a tu zurda, y caminando unos pasos hacia el público, que se movía eufórico por el ritmo de la canción, señalaste hacia el frente, y luego tomando el micrófono con ambas manos, y subiendo tu pie sobre el amplificador de retorno, cerraste los ojos y comenzaste a cantar.
    Esa vez, te habías maravillado al sentir vibrar en tu garganta, una melodía con tanta fuerza y tanto espíritu. En el momento en que lo recordabas, no podías creer ue tu propio pasado te dijera a gritos qué era lo que debías hacer.

“yo llamo, y llamo
sólo para hacer las cosas bien
¿acaso perdí la pelea?
¿dónde estabas anoche?”

“yo suplico y lloro,
 y continúo preguntando ‘por qué’
¿dónde estabas anoche?”

    Repetiste dos veces el estribillo, y  acompañándote del ritmo rebelde de la guitarra y el sintetizador, giraste hacia atrás volviendo sobre tus pasos, mientras un interludio del sintetizador se abría paso entre los gritos femeninos que clamaban por Dennis. Esa vez, tú y Amy lo habían convencido a la fuerza que se pusiera algo provocador, y había terminado con un jean negro ajustado acorde con sus borceguíes, y una camiseta de red que dejaba ver su torneada figura, resaltando su cabello oscuro y sus esmeraldinos ojos. Mientras él oscilaba en las notas agudas, la batería de Mark se iba introduciendo poco a poco en la nueva melodía, ya sostenida por los bajos de Amy. Volteaste tus ojos hacia Mark, tu novio en ese momento, y te deleitaste con sus piernas ceñidas por el pantalón de cuero, y su torso visible a través de la camisa desprendida que llevaba.
    Ya para ese entonces, la guitarra había marcado una cadencia, y ahora Dennis tocaba con sus dos manos en diferentes teclados, un interludio donde las notas se peleaban entre ellas, formando acordes de tensión y sustraídos, que iban armando una escalera que le permitía a tu voz prepararse para el gran final.

“estoy aquí sola,
aún esperando al lado del teléfono;
las horas pasan, pero…
¿qué más puedo hacer, salvo llorar?”

    La batería fue la única que acompañó a tu voz casi a capella durante el último estribillo, y luego de un redoble, todos los instrumentos se unieron para aumentar el volumen una vez más, y transmitirles a todos el mensaje que querían. Mantenías las notas con tu voz fina pero segura, ardiente y confiada, y cuando la batería y el bajo marcaron contratiempos una vez de nuevo, la percusión redobló y el último acorde de la guitarra distorsionada y el sintetizador, resonaron por el salón cuando las luces se apagaban y volvían a encender.
    Había sido un éxito, y lo habías escuchado.
    Pero esa vez, todas las féminas gritaban el nombre de Dennis, y por un momento, quisiste que toda la fama fuera para ti. Te olvidaste que eran un grupo y no un solista. Hay diferencia ¿verdad?
    Después de todo se bajaron del escenario, y lo primero que vieron fue la figura del director del Instituto acercándoseles a paso rápido y con el seño fruncido, y aún recuerdas que lo primero que pensaron era que los iba a regañar por el largo de las polleras y el extravagante vestuario… porque esa vez, tenían entre 15 y 17 años. Sin embargo, al llegar hasta ustedes, frustrando su tonto intento de huir, el hombre se corrió dándole paso a una mujer que venía siguiéndolo.
    La fémina de largos cabellos rubios, delantera plana, cintura escasa y curvilíneas y torneadas piernas -que Matt y Mark se quedaron observando- se presentó como manager de una disquera importante de tú ciudad, que se encontraba en busca de nuevos talentos. Les dijo que días atrás había pasado por el lugar, y al escucharlos ensayar, había casi obligado al director a decirle quienes eran, mas tras oír el recital que acababan de dar, se había impresionado.
    Continuando la charla, los invitó a ir a la empresa al lunes siguiente, y ustedes cinco cumplieron ansiosos el pedido, sólo para escuchar una gran propuesta para ensayar en la disquera, y luego poder ser banda soporte en los grandes conciertos de los dos grupos oficiales, hasta que pudieran comenzar a tocar por su propia cuenta. Realmente ese fue el comienzo de todo.
    Sin embargo, jamás olvidarás a todas las chicas que se lanzaron sobre Dennis, los gritos de éste pidiéndole ayuda a su hermana, las poses de Mark y de Matt, tus estrategias para llamar la atención junto a Amy… esas cosas pequeñas y tontas que fueron haciendo que cambiara la personalidad de todos, que maduraran, que volvieran a ser niños… pero que fueran amigos.
    Los extrañabas.
    ¿Eras capaz de reconocerlo?


Y esto es todo por hoy. Realmente lamentoel atraso, pero es que no tenía internet, y no pude dejar mensaje de ninguna forma. No se preocupen, que ya me voy a encargar de matar al router y luego revivirlo, así anda como YO quiero ^^. En fin, gracias por leerme, perdón por las demoras, y nos estamos viendo en el próximo artículo.

Disclaimer: la historia me pertenece en su totalidad, pero losfragmentos de la canción son la letra traducida de "Where Were You Last Night" de Nightwish. Dejo la versión para que la puedan escuchar:




Tags: literatura, novela, drama, banda, rock, música, muerte

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S?bado, 15 de noviembre de 2008 | 15:00
wow!!! q genial cap?tulo, cuantos recuerdos y reflexiones tras ellos, simplemente maravilloso!!!!

Ha valido la pena esperar!!! Suerte con el router, ens??ale quien manda n_n

Salu2!!!
S?bado, 15 de noviembre de 2008 | 16:16
Excelente cap?tulo. Muy cargado de hondas reflexiones que bien podemos aplicar cada uno a nuestras propias vidas. Me has dejado impresionada, muy buena la descripci?n de la primera presentaci?n salpicada por los profundos sentimientos de Loreley. Te felicito.

PD: me encant? la animaci?n de la cantante xhappy
Autor: Foxys
S?bado, 15 de noviembre de 2008 | 19:30
oh gran capitulo truenito
me ha dejado pensando y me ha hecho creer, con frases como esta:"Te diste cuenta que la extra?abas. Pero ya era demasiado tarde.", de que en realidad loreley es m?s egoista de lo que pensaba, pues solo se ha quedado resignando la nueva realidad que le han impuesto pero no ha luchado ni siquiera indagado o intentado salvar a sus amigos, si tanto le importaban..?porque se permiti? tan facilmetne dejarlso en el olvido? o acaso es lo que en el fondo ella siempre deceo?
Autor: Aldair_88
Domingo, 16 de noviembre de 2008 | 7:09
ke buen cap?tulo!!!!!!!
Al contrario de Foxys yo creo ke Loreley est? en esta situaci?n por un "ejemplo" ke le kiere dar la muerte al kitarle sus amigos, para ke se diera cuenta ke en el fondo tuvo un pokillo de celos del ?xito de los otros y la muerte ahorita kiere demostrarle ke sin ellos todo es distinto.
Este cap, es muy profundo. Creo ke me hace pensar en ciertas actitudes m?as ke deber?a cambiar.
Me encanta esta historia ya ke cada entrega tiene su moraleja.
Te felicio xfun
Domingo, 16 de noviembre de 2008 | 11:49
Hola chicos!! Muchas gracias por leer, y la verdad es que lo que est? pasando es algo como lo que dice Aldair, pero a mi tambi?n me ha hecho pensar mucho lo que escrib?.
Gracias por leer, y nos estamos encontrando!!
Domingo, 16 de noviembre de 2008 | 13:59
el capitulo estubo muy bueno y pues si deja mucho lugar a la reflexion.
particularmente pienso q la muerte quiere demostrarle q ella no seria lo q es sin la presencia de todas las demas personas q afectaron su vida. En el capitulo solo lo te das cuenta de lo importante q son esas personas, en las actitudes de los q si quedaron y asi han cambiado un poco, por otro lado loreley si tiene esos recuerdos, entoces los q estan cambiando son los demas. veremos cuando se da cuenta de todo.
Autor: BlueBrain
Martes, 18 de noviembre de 2008 | 4:59
Me has dejado sin palabras!! Este cap?tulo es muy profundo y humano ?quien no se ha encelado de sus amigos alguna vez? Loreley est? siendo aleccionada de una forma dura pero efectiva.
Estupendo mensaje para meditar. Me encanta tu estilo

 

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