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S?bado, 18 de octubre de 2008

Hola!! ¿Cómo están? Aquí vengo a traerles otro capítulo de LoveSong, a pesar de que estoy hasta las manos de parciales y es que simplemente no podía dejar de escribir esta historia, porque yo misma me estoy enganchando bastante!! ¿A ustedes les gusta? Se que está todo bastante rarito, pero luego todo se aclarará. Bueno, sin más prólogos, los dejo con el capítulo:


“volvías a recordar tus memorias, que como cicatrices quemadas en tu piel, hacían arder tus ojos con las lágrimas frías que rodaban por tus mejillas”

    Te habías quedado helada, petrificada: como si el aire no cruzara hacia tus pulmones, y la sangre no fluyera por tus venas. ¿Realmente Amy había desaparecido? Todo lo que ustedes habían vivido juntas, su vida desde que se conocieron en el Instituto y miles de recuerdos más… ¿Todo se había perdido? ¿Tan poco valía ella para desaparecer de esa forma? No, tú estabas convencida que al menos alguien aparte de ti, debía recordarla.
    De pie al lado de la alta cajonera donde estaban las fotos sentiste el calor de un cuerpo detrás de ti abrazarte pasando su mano izquierda por tu cintura, mientras que con la derecha se sostenía del mueble para mantener el equilibro. Echando tu cabeza hacia atrás y al lado, te permitiste entrelazar tus dedos con los del chico que te sostenía, tratando él mismo de soportar bien el peso con su pierna sana.
    - Matt… -ibas a arriesgarte, estabas segura que al menos alguien más debía recordarla- ¿Has visto a Amy?
    Silencio.
    Apretaste su mano, y él inclinó levemente su rostro hacia delante haciendo que su cálida aliento chocara en tu cuello, estremeciéndote.
    - ¿Amy? -había esperanzas, tú tenías esperanzas- Yo no conozco a ninguna chica con ese nombre, baby
    Cerraste los ojos: realmente todo estaba perdido. ¿Qué podías hacer?
    - Además -continuó hablando Matt- Tenemos que ir a ensayar la canción que dejamos pendiente en el álbum anterior. ¿Recuerdas, honey? Linda y Jack se van a enojar si no nos apuramos…
    - Vamos…
    Te sentiste preocupada, no sabías que hacer. Era obvio que si Matt no recordaba a Amy, entonces nadie lo haría; sin embargo, lo que más ocupaba tu mente era la duda acerca de qué había llevado a ese extraño ser a aparecerse frente a ti. Caminabas por los largos pasillos de la gran casa con tu novio llevándote de la mano, cuando de pronto de diste cuenta que no estaban solos: la Muerte te estaba siguiendo. ¿Es que alguien más desaparecería? Se detuvieron frente a la puerta, y tú alzaste el dorso de tu mano para golpearla suavemente, y después abrirla para dejar que Matt cruzara con sus muletas con tranquilidad.
    La sala de ensayos parecía no haber cambiado nada: desde la puerta de entrada se ingresaba primeramente a la zona de grabaciones, donde había una gran ventana de vidrio con mesas adosadas a la pared, donde se encontraban los equipos, y un micrófono para comunicarse con el otro lado, junto con algunos televisores que mostraban lo que se filmaba, y los monitores de las computadoras. Desde esa parte había una puerta frente a la de entrada, que llevaba a la zona de grabaciones, totalmente acústica, con un micrófono delante, los cuatro teclados en pies dobles colocados en forma de L, la batería, y la guitarra con una silla al lado.
    Con delicadeza y ocultando las dudas internas que tenías, saludaste a Linda y a Jack, que estaban junto al que sería el sonidista de este nuevo álbum. Tú eras la única a la que no se lo habían presentado, así que te viste forzada a dejar que Matt fuera a colgarse su guitarra, mientras tú te quedabas intercambiando algunas palabras rutinarias con el joven, que te decía que primero quería escucharlos tocar para luego ver qué ecualizadores utilizar en los instrumentos.
    Terminando de hablar con él, tomaste la pequeña botellita de agua que te ofrecía Linda y que solías tener a tu lado cuando ensayaban, y cruzando la segunda puerta te dirigiste a la zona de grabaciones. Una vez dentro, observaste a todos sonreírte… salvo a Dennis, y entonces albergaste una nueva esperanza en tu corazón. ¿Acaso él sí recordaba a Amy? ¡Dennis no podría olvidar a su hermana! Sabías muy bien que la adoraba por sobre todas las cosas, que desde niños la cuidaba, que dejaba todo por ella… sería imposible olvidar algo así.
    ¿Verdad?
    No, mentira. O al menos, aún no podías descubrirlo ya que todos te apremiaban con sus miradas para que tomaras tu posición y comenzaras a cantar. Dejando la botella con agua en el suelo, tomaste el pie del micrófono y lo moviste un poco, para luego colocar sobre el atril las hojas con las letras provisorias de las canciones que ensayarían ese día. Suspiraste. Volteaste levemente tu rostro y asentiste… y Mark comprendió esa señal.
    Alzando los palillos de su batería los golpeó entre sí cuatro veces marcando la velocidad del tiempo de la canción, e inmediatamente la introducción de guitarra y batería inundó el lugar. A diferencia de otras canciones compuestas por ti y por Mark, ésta iniciaba de forma grave, con acordes pesados en modos menores, al mismo tiempo que la melodía era muy similar. Cuando tus oídos te dijeron que pronto empezaría tu melodía, alzaste tu mano derecha hasta mitad de camino tomando el frío pie del micrófono, para luego comenzar a cantar.

“El otro día conseguí una identificación para mis cicatrices,
que llevaba orgullosa por el bien de mi cordura”

    Tu voz era grave, tranquila y si bien la melodía, acompañada ahora también por el sintetizador, no tenía grandes saltos o movimientos, el énfasis de tu voz y los acordes que te acompañaban transmitían una profunda tristeza… tal y como tú te sentías. Pestañaste al tiempo que tus celestes ojos se movían hacia la ventana que dividía ambas partes de la habitación, y observaste que todos te miraban con un brillo extraño en sus ojos. ¿Qué seria?
    Quizás tu cantar realmente transmitía los temores que tu alma estaba cargando.

“Yo pude ver las llamas ardiendo brillantes en el sinuoso camino,
al igual que a una de esas páginas inolvidables de nuestra historia”

    Ahora que cantabas la letra que tú misma habías escrito durante la gira, recordaste que mientras la escribías Amy estaba sentada a tu lado en el autobús, mirando las fotos de su primer recital, aquel que le había dado el nombre al grupo. Fue entonces cuando ambas comenzaron a reír al verlas, observando sus poses ridículas, tu nerviosismo al sostener el micrófono por primera vez, al verla a ella coqueteando con Matt en un solo de guitarras… ¡Dioses! ¡Eran tantos los recuerdos!
    Volviendo a la realidad bajaste tus ojos desde la ventana para enfocarla en el papel que reposaba sobre el atril. Pero para tu sorpresa, los corazones que Amy había dibujado con delineador para ojos en esa hoja, habían desaparecido. No lo comprendías, no entendías por qué se había ido…
    …si ella era tu ángel.

“Observé a una joven llorar y a su madre gritar,
porque lo más triste es cuando los ángeles vuelan lejos”

    Esa palabra que mantenías vibrando en tu garganta mientras la batería hacía un redoble y la guitarra aceleraba sus rasgueos, fue lo que te hizo cerrar los ojos. Las notas agudas que desprendía el sintetizador contrastando con el resto del tema, era lo único que te recordaba que estabas cantando… porque era demasiado triste, demasiada presión: la música realmente lograba aflorar tus sentimientos, porque ya no eran todos, ahora sentías que sólo eras tú quien estaba cantando.

“No puedo estar en casa esta noche,
es que lo haré de nuevo y bien
porque nadie nunca podrá quererme
ni siquiera la mitad de lo que tú me quisiste”

    ¡Y era verdad! Apretaste más fuerte los ojos mientras otro redoble de batería resonaba atrás de ti y el coro de la voz de Matt se escuchaba como una súplica resaltando tus últimas palabras, porque las lágrimas corrían ahora por tus mejillas mientras las notas resonaban en tu boca. No sabías qué era lo que habías hecho mal, ni porqué Amy ahora ya no estaba, pero la querías de vuelta porque era tu amiga y tú la necesitabas.

“Esta noche no puedes ser fuerte,
el querer te entristece ¡y está bien!
porque nadie nunca podrá preocuparse
ni siquiera la mitad de lo que tú te preocupaste”

    Una vez más la guitarra volvió a su ritmo inicial y luego de repetir la última frase que cantaste, comenzó el interludio de la misma, donde el ir y venir de las notas distorsionadas parecía como un llanto, como si estuviera quejándose de que tu ángel también se hubiera ido. Quitaste el micrófono del pie, y te volteaste para ver a tus amigos tocar esa música tan hermosa, cuando una figura macabra parada entre Mark y Matt te llamó la atención.
    La Muerte estaba entre ellos, parada, mirándote… riéndose de tus lágrimas. Cerraste los ojos con fuerza al volver a escuchar el redoblar de la batería que te indicaba tu entrada, y volteando hacia tu posición inicial, continuaste cantando a pesar de que llorabas, a pesar del miedo que tenías, a pesar del frío que inundaba la sala de ensayos.
   
“No puedo estar en casa esta noche,
es que lo haré de nuevo y bien
porque nadie nunca podrá quererme
ni siquiera la mitad de lo que tú me quisiste”

    Y volvías a repetir ese estribillo, y volvías a recordar tus memorias, que como cicatrices quemadas en tu piel, hacían arder tus ojos con las lágrimas frías que rodaban por tus mejillas.

“Esta noche no puedes ser fuerte,
el querer te entristece ¡y está bien!
porque nadie nunca podrá preocuparse
ni siquiera la mitad de lo que tú te preocupaste”

    La canción terminó con un acorde del sintetizador y unas notas oscilando en las cuerdas de la guitarra. Secándote las lágrimas con el dorso de tu mano izquierda, dejaste el micrófono nuevamente sobre el pie, y observaste que Linda y Jack también te miraban conmovidos. Sin esperar mucho, entraron en la parte de la habitación donde te encontrabas tú y tu grupo, y comenzando las felicitaciones, sólo Linda reparó en que tú aún no habías recobrado la postura. Acercándose hasta donde estabas, te colocó la mano en el hombro, y tú volteaste para verla.
    - ¿Estás bien, Loreley? -te preguntó, y alzando la botellita con agua, te la ofreció- ¿Quieres beber agua? -negaste con la cabeza- ¿Quieres descansar un poco? -y tú asentiste con la cabeza.
    - Sí, con permiso… -susurraste- me calmo un poco y vuelvo…
    Sin decir más nada, y sin voltearte a ver a tus amigos, tomaste la botella que aún te ofrecía Linda, y abriendo las dos puertas, saliste del lugar. Deteniendo a Matt para que no te fuera a buscar, Mark había comprendido que necesitabas estar un rato sola, a decir verdad, él te entendía a veces más que tu propia pareja… quizás porque eran amigos de la infancia. Cuando hubiste cerrado la puerta y caminabas lejos del lugar, Jack abrió su cuaderno con anotaciones, y haciendo gala de su profunda y masculina voz, formuló una petición.
    - ¿Podría escuchar ahora la balada que Mark y Matt estaban preparando, por favor? -inquirió jugando con la birome entre sus dedos.
    Asintiendo con un ademán y viendo que ya el rubio estaba acomodándose el micrófono cerca de su silla, el baterista comenzó a marcar el tiempo de inicio una vez más, mientras esta vez, Dennis se quedaba observándolos, ya que para esta canción sólo tenían los acordes base, y nada más.
    Ya en el parque de la mansión, te sentaste en un sillón que estaba al lado de la piscina, y estirando tus manos hacia atrás para reforzar tu postura, arqueaste tu espalda y cerraste los ojos dejando que la brisa matutina refrescara tus pensamientos. Esa paz que sentías pronto se vio perturbada por una presencia que se detuvo a tu lado. De cabellos rojos largos y sedosos cortados en un flequillo que resaltaba sus ojos marrones oscuros, la silueta de Linda no era nada remarcable, siendo más bien escasa de busto y caderas, si bien sus piernas tenían todas las curvas que su cuerpo no tenía, y siempre captaban la atención de todos los hombres con las cortas polleritas que ella solía vestir.
    - ¿Sabes? -preguntaste antes de que ella pudiera hablar- Hay veces que siento que mi realidad está cambiando, y que ya nada es como antes…
    Y tú en tu ingenuidad, pensaste que Linda realmente comprendería las verdaderas implicancias de tus palabras. Ignorando el significado de ellas, la mujer comenzó a hablar con su tono de voz comprensivo, como si tú fueras una niña confundida por el ambiente de su nueva escuela.
    - La fama es así, Loreley… -te dijo, y tú cerraste tus ojos- Ya te acostumbrarás. Piensa que sin importar los costos, tú estás realizando tus sueños… y eso es lo que importa.
    Pero en ese momento, no te referías a eso… ya que en realidad sí adorabas la fama, y las complicaciones que ésta acarreaba.
    - Es que estoy perdiendo algo muy importante… -refutaste, tratando por última vez que ella te entendiera.
    - No te preocupes, siempre tendrás a tus amigos a tu lado…
    Y apretando tu hombro con su mano izquierda, se fue rumbo al interior de la mansión, hacia la sala de ensayos donde estaban todos. Sin embargo, esa palabra continuaba dando vueltas en tu mente: siempre. ¿Qué tan duradero puede ser el ‘siempre’ si pensaste ser amiga de Amy hasta que murieras, y ahora ella había desaparecido por el capricho de un ser infantil? Inclínate tu rostro ahcia delante cubriéndolo con tus manos, y trataste vanamente de encontrarle una solución a todo, pero no pudiste hacerlo.
    - Es impresionante… ¿verdad?
    Esa voz. Esas palabras habían sido pronunciadas por esa voz grave y rasposa, pero asexuada que tanto te molestaba. Erguiste tu postura y viste que frente a ti se acercaba esa entidad que se había presentado como la Muerte, hasta detenerse justo delante de tus ojos, con esa macabra sonrisa en su boca, que hacía que su mentón fuera más fino aún.
    - ¿Qué cosa es impresionante para ti, eh? -le preguntaste de mal humor.
    - Sentir cómo los ángeles vuelan y se alejan de tu lado… -pausa- porque Amy no va a ser la única… la realidad todavía tiene que cambiar.
    Y se fue. Se fue dejándote sola y llena de preguntas.
¿Realmente deberías soportar ver a todos tus amigos alejarse de ti? No podrías soportarlo.


Bueno chicos, esto es todo por hoy. Su frustrada escritora se despide, y sin más me voy a dormir que mañana tengo un parcial horrible a las 8:30 de la madrugada, y quiero mínimamente ir presentable a la Universidad. Nos estamos leyendo y gracias mil a los que dejen comentarios. ¡Éxitos!

Disclaimer: la historia me pertenece en su totalidad, pero losfragmentos de la canción son la letra traducida de "When Angels Fly Away" de Cold. La dejo para que la escuchen, si quieren:



Tags: literatura, novela, músicos, cantante, muerte, banda, rock

<@[email protected]> Comentarios:

Autor: Foxys
S?bado, 18 de octubre de 2008 | 0:28
primera primer?cima! xok

la verdad muher esta muy atrapante la historia, y pobre chica... saber que tus seres quer?dos van a desapareser... y sin saber si es solo un sue?o o cruel locura...
hayq ue tener mucha fuerza para poder sobrellevar algo asi ._.

exelente el cap! y ya sabes que me encanta la letra de esa canci?n!

y EXITOS para ma?ana!!! xlove
S?bado, 18 de octubre de 2008 | 4:15
wow!!! sin duda tu historia me captura x completo, q impresionante y q fuerza la de loreley, no cualquiera se sobrepone a un shock como ese, separarte de un ser amado nunca es f?cil y no puedo imaginar lo terrible q debe ser verle desaparecer as? de la faz de la tierra, sin q quede rastro de aquella existencia tan importante para ti...xcry

realmente me ha gustado n_n ahora ans?o cada vez m?s los viernes, no solo x ser fin de semana si no x leer esta historia n_n

En hora buena!!!
Autor: BlueBrain
S?bado, 18 de octubre de 2008 | 6:35
impresionante cap?tulo.
No s? como actuaria si perdiera a un ser tan querido y nadie recordara su existencia. Este cap?tulo me hace reflexionar sobre la verdadera importancia de todos los que me rodean.
Excelente la trama y excelente m?sica.
Autor: Aldair_88
S?bado, 18 de octubre de 2008 | 6:49
?ke historia! xslash
Adem?s de tener ke soportar la presencia indeseable de la muerte xwinter, tiene ke soportar el perder a los seres ke ama.
xemotion ke bien describes las situaciones, me hizo llorar con ella mientras cantaba esa canci?n ke resum?a sus sentimientos.
Te felicito, espero con ansiedad la continuaci?n
S?bado, 18 de octubre de 2008 | 20:31
Absorvente la trama. Que fertil imaginaci?n. Te felicito.
Pobre Loreley, encima de perder a su amiga, ahora tambi?n perder? a otro ?quien ser???qu? mensaje le quiere dar este ser? Me has dejado llena la cabeza de ocnjeturas. Espero con ansias el proximo cap?tulo
Domingo, 19 de octubre de 2008 | 12:55
Chicos!!! ?Me alegro que les haya gustado el cap?tulo! La verdad, es que Loreley cambi? mucho de como yo la imagin? a c?mo la escrib?, ya que est? mucho m?s madura, y no tan hueca. Pero los personajes hacen lo que quieren, jejeje...
Y algo que dice Blue es cierto: escribir esto donde la gente importante para uno desaparece sin dejar rastro, hace que me ponga a pensar cu?n importantes son las personas que quiero. ?No les parece?
Lunes, 20 de octubre de 2008 | 21:24
uff este capitulo estubo muy bueno, pero q triste es.
me gusto mucho y la historia cada vez se pone mejor.

 

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