cabecera

twitterfeedfeedburner

youtube fav da

   

Domingo, 14 de octubre de 2007

Hola gente!!! Antes que nada, perdón por publicar esto recién ahora, es que realmente estaba corta de inspiración/imaginación/ganas, y lo dejé para hoy. Me salió un tanto corto el capítulo, pero espero que les guste. Los dejo leyendo... ¡Éxitos!



- Pero ese hombre es... -balbuceó Sergio al ver el expediente, pero a la vez aliviado.
- Así es: es uno de los transportistas que trabajaban para Bonetti, y que ahora parece que ha formado un grupo de “venganza”... -masculló Sergio- El punto, es que todavía no sé porqué él tendría que vengarse...
- ¿No le preguntaron a la mujer que capturaron?
- No, porque ella no parece saber nada, y porque ya la llevaron a la correccional...
- En ese caso, deberíamos hacer una redada... ¿No crees?
- Sí, pero tú no vas a ir... -sentenció Max- Esta vez voy a ir yo, yo la dirigiré...
- ¡Pero Max! ¡Si yo puedo hac...
- ¡Te quedas aquí! -gritó, y el poco personal se giró a mirarlos- ¡Estás a cargo hasta que yo vuelva!
Y sin decir ni una palabra más, el escuadrón táctico se preparó rápidamente, y en unos minutos partieron para efectuar su cometido. Al quedarse solo se fue hacia su oficina, y desenfundando el expediente del hombre al que iban a arrestar, comenzó a estudiarlo, agradeciendo a Dios que él no era sospechoso.
Hasta ese momento, la mayoría de las cosas se estaba relacionando con él. ¿Le habrían tendido una trampa? ¿Sería solo coincidencia? ¿Casualidad? De todas formas, en ese momento tenía que mantenerse cuerdo, para poder dejar de oír esa voz molesta que seguía escuchando.
Unos golpes leves en la puerta lo trajeron al mundo de nuevo, y Sonia entró sonriendo, con dos cafés en las manos. Al verla, le dedicó una sonrisa encantadora, que hizo que interiormente, ella se muriera por estar nuevamente en sus brazos. Sin embargo, no todos sus deseos se cumplieron, ya que Sergio se acercó, y le acarició levemente las mejillas, y luego salió.
- Voy a buscar algo a mi casa... Vuelvo en un rato...
- Esta bien... -asintió entristecida, ya que esperaba algo más- ¿Te cubro?
- Sí... Dí que fui a buscar un material que nos puede servir...
Sin decir mas nada, salió de la estación, buscó su Mondeo, y en contra de las órdenes de Max, se fue hacia su casa a ver qué había pasado con su esposa. Al llegar, supuso que por la hora ella todavía debería estar ahí, pero no encontró a nadie.
Subió las escaleras y fue directamente hacia su dormitorio esperando ver a su esposa, y sólo encontró una maleta rota tirada sobre la cama destendida, y ropa suelta por la habitación, el placard vacío, y sin el dinero.
Desesperado y confundido, fue hasta la habitación de su hijo, y la vio en el mismo estado: la ropa no estaba, tampoco el dinero, ni los libros de la universidad, ni la computadora. ¿Se habrían ido? ¿Después de lo que había pasado? Recordó los golpes que le dio a su hijo, y a su mujer, y una lágrima rodó por su rostro.
- ¡No te vas a poner a llorar! -gritó cierta voz conocida- Los hombres no lloran.
- ¡Cállate! ¡Tú no tienes nada que ver!
- Por supuesto que sí... -respondió calmada- Yo soy parte tuya, por más que no te agrade la idea...
- ¡No eres parte mío! -bajaba las escaleras hablando solo- ¡Eres producto de mi imaginación! ¡Por la presión del trabajo!
- Esa no es la razón de mi existencia... Pero de todas formas... -susurró la voz palabra por palabra- Igual sigo siendo parte tuya...
- No me importa... No eres parte mía...
- Sí lo soy... Soy parte tuya... Y tú eres parte mía...
Ignorando las últimas palabras, Petrelli se dirigió hacia la cocina, y encontró una nota de Carla, escrita con un puño tembloroso, que decía: “Mi amor, lo siento, pero creo que es hora de separarnos un poco. No te preocupes, yo te sigo amando, pero no creo que podamos seguir juntos. No intentes buscarme... Alejandro viene conmigo. Carla”.
Un sentimiento de culpabilidad, vacío, impotencia lo invadió, y revoleando una silla por e aire, la azotó con fuerza contra el piso, como si eso pudiera calmar su ira. ¿Qué podía hacer? ¿Qué le quedaba?
- Te dije que lo ibas a perder todo... -susurró nuevamente la voz.
- No todo está perdido todavía... -respondió él, y rápidamente salió de nuevo a la estación.

Esto ha sido todo por hoy. Nos vemos en el próximo artículo! ¡Dejen comentarios! ¡Éxitos!

Tags: literatura, argentina, novela, suspenso, terror, thriller

<@[email protected]> Comentarios:

Autor: Kamus_99
Domingo, 14 de octubre de 2007 | 15:40
posta, para mi el tipo est? eskizofr?nico y encima lo abandon? la mujer ke lo podr?a ayudar...
Muy buen cap, me gust? mucho
Autor: Aldair_88
Lunes, 15 de octubre de 2007 | 6:38
estupendo el cap, yo creo ke est? pose?do, la verdad es ke cada entrega adem?s de mas suspenso, confuende m?s sobre el autor de los cr?menes, est? muy bueno, Trueno, te felicito
Lunes, 15 de octubre de 2007 | 15:05
muy buen cap?tulo, te felicito, cada vez es mayor el suspenso!!!!!!!!!!
Lunes, 15 de octubre de 2007 | 23:38
??Gracias chicos!! ??Me alegro que les guste!! Espero que sigan leyendo, porque esta historia est? muy cerca de su final T_T
Autor: BlueBrain
Martes, 16 de octubre de 2007 | 6:20
excelente cap?tulo, cada vez se confunde m?s el lector con el suspenso, no me gustar?a que terminara tan pronto, la trama es muy buena

 

HTML permitido: <strong>, <s>, <em>, <u>, <a>, <img>
Nombre:





 

   

 

design & stories copyright by truenoazul_vw
+2011+