jueves, 12 de julio de 2007

Imagen
¡Perdonen chicos! Anoche no pude terminar de escribir la parte que me tocaba a mí, y no lo alcancé a publicar, por eso lo dejo ahora. Espero que les guste, que se rían, y que nos dejen comentarios. ¡Muchas gracias por leer estas locuras!

Carol llegó a tiempo y se quedó esperando en un banco afuera del aula, sin darse cuenta de que cierta rubia ya estaba dentro en su asiento, mirando por la ventana. Los minutos pasaban eran los únicas puntuales y ni siquiera estaban enteradas de la existencia de la otra. Empezó a llenarse el corredor y nadie se animaba a entrar, por lo que Alexis ya estaba creyendo que era por ella, un poco frustrada y otro tanto enojada.
En eso, y justo cuando Carol estaba perdida entre las personas, sintió una mano en su hombro. Tratando de evitar el paro cardíaco que le casi le provocó el susto, se dio vuelta y reconoció inmediatamente a la alegre joven con su remera de los “Roling Stones”. Al verle la misma ropa pensó “¿La misma ropa? ¿O tiene dos remeras iguales?” mientras la saludaba con una sonrisa.
-. ¡Caroline!
-. Hola Holy... -saludó la aludida con un dejo de asco es un voz- Es Carol, no Caroline...
- ¡Pero Caroline suena mejor!
-. No me importa, me llamo Carol...
-. Hola gente... -el saludo provonía de Fanny, quien seriamente permanecía parada al lado de Dan, quien se limitó a saludar con una sonrisa.
-. ¡Hola Fanny, Dan! ¿Otra vez juntos? -interrogó Holy- ¿No es que no eran novios?
-. ¡No lo somos!
La voz al unísono de ambos hizo que algunos de los que estaban alrededor si dieran vuelta para ver qué pasaba. “No, por Dios, no... Ese suplicio no...” rogaba en su mente Dan, mientras por fuera mantenía su expresión de acá-no-pasa-nada-no-pienso-en-nada. A todo esto, Carol se reía, tranquila de que al menos estaba hablando con alguien.
Mientras tanto, Alexis permanecía sola en el aula. Ya habían pasado cinco minutos de la hora de entrada, y nadie había entrado: cada minuto que pasaba le hacía estar más segura de que era ella quien los espantaba. En eso sintió unos pasos que se acercaban, pero solamente se dignó a mirar de reojo al morocho del otro día que entraba haciendo sonar sus tachas, quien la ignoró como todo un profesional.
Un silencio incómodo comenzó a ocupar el aula escasamente poblada por la rubia y el morocho, sentados uno en cada punta del salón.
-. Che, ya pasaron diez minutos de la hora -preguntó Carol, parada afuera del aula, mientras se ponía un poco nerviosa- ¿Y si entramos? -los tres la miraron arqueando una ceja.
-. Pero si ni el profesor llegó... -repudió Holy, casi instantáneamente.
-. Si pero así nos sentamos...
-. Ni loca entro -aseguró Fanny, con su aire de superada- Están todos afuera... -y de paso, codeó a Holy para que observara al chico rubio que le había gustado el día anterior.
Finalmente, faltaba la opinión de Dan, pero él -para no cambiar su costumbre- se hizo el tonto y miró para otro lado. Pero Carol, quien no quería seguir poniéndose nerviosa al estar fuera del aula, se decidió a entrar, no sin pensar que la actitud de sus compañeros le había molestado un poco.
Al entrar se percató de la tensión que había ahí adentro: sólo estaban Alex y el chico de las tachas, pero aún sin mirarse parecían desafiarse mentalmente. “¡Se me ponen los pelos de punta acá!” pensó, y saludó a la rubia para cortar el silencio incómodo.
Ella se alegró de ver una cara amigable y sonrió, haciendo que Carol tragara en seco. “¿Esta chica sonriendo?” Eso era nuevo. Le devolvió la sonrisa, y en ese momento vieron como todos entraban apurados empujándose para conseguir buenos asientos. Detrás de ellos entraba “la bruja”, nombre que recibió inmediatamente la profesora de Física con su arrugada cara de amargada, peinado estirado, y su fulminante mirada.
Nadie se atrevió a decir nada durante un buen rato de la clase. Carol tomaba notas, Dan estaba espantado, rodeado de mujeres y ahora una espeluznante bruja que lo miraba a través de gruesos y felinos anteojos: eso era demasiado, nadie le había dicho que la facultad podía causar trastornos psicológicos.
Fanny estaba haciendo buenas migas con Holy, las dos comentaban por lo bajo y reían sonrojándose de vez en cuando. Al verlas, Alexis las miró de reojo reprochándoles con la mirada para que se callran, pero Holy no lo hizo.
-. Alex no seas amarga ¡Disfrutá la vida!
Al escuchar el comentario, Fanny se aguantó una carcajada pero Alex no. Estaba a punto de atravesarle el pecho con la birome a Holy, pero recordó que era delito, y decidió volver a sus apuntes.
-. Hoy, ahí... -señaló la morocha- Ahí... es el rarito de las tachas...
-. Sí, es un ridículo... -el chico no estaba tan lejos por lo cual escuchó perfectamente lo que decía.... Al igual que la profesora.
-. ¡Holy Castel! -gritó la mujer- ¿Tiene alguna duda? -Holy se maldecía por dentro pensando que la profesora ya la había tildado de molesta- Bueno, si no tiene dudas supongo que no le importará pasar a hacer el ejercicio... ¿No?
Mientras la chica continuaba maldiciéndose por dentro, sintió que le pasaban unas hojas por la falda: Carol le estaba alcanzando las respuestas. Holy las tocó sin dudar y pasó a hacer el ejercicio. Al rato, terminó de copiar lo que su compañera le había pasado, y se quedó expectante esperando la decisión de la profesora:
-. Bien, bien... Siéntese Castel... -y Holy respiró aliviada.
-. Carol te debo una... ¡Qué grande! -le dijo al sentarse y devolver la salvación en forma de hoja de apuntes.
Así, mientras Dan y Carol se reían de la situación, Fanny seguía en sus cosas, y Alexis hizo una mueca mientras sonreía para sí. La clase siguió con una Holy callada, hasta que en un momento Carol dejó de escribir, provocando miradas sorpresivas de los cuatro.
-. ¿No escribís más? -interrogó Fanny.
-. No, me cansé... Aparte este tema ya lo sé... -se justificó la aludida.
-. ¡Noooo! ¡Seguí haciendo los ejercicios! -rió Holy- No vaya a ser que me los pida de nuevo...
-. Que rata que sos... -masculló la morocha de rulos.
-. ¡Alex! ¿En qué andás? ¿Seguís copiando? -preguntó Holy.
La rubia negó con la cabeza sin siquiera mirarla pero Carol, aprovechando que estaba sentada a su lado, se estiró para tratar de ver lo que escribía. Al ver lo que en realidad Alexis había hecho, se tuvo que aguantar la risa, al igual que Dan, quien también había echado un ojo a la cuestión.
-. ¡Dios! ¡Te quedó igual! -susuró Carol.
-. ¿Qué? ¿Qué? ¡Quiero Ver!
Carol le pasó la carpeta de Alexis a Holy, y vieron que había una caricatura sarcástica de “la bruja” Holy no se aguando la risa, y su carcajada resonó estrepitosamente. Se giró lentamente, y vio la profesora la miraba de forma aterradora. Un tanto nerviosa, le regaló la mejor de sus sonrisas.
-. Ahh... -suspiró la docente- Creo que están cansados... Dejaremos la clase por hoy.
Al escuchar el comentario, todos respiraron aliviados.
En el recreo, luego de todo lo pasado, los chicos empezaron a abrirse un poco mas, compraron unos bizcochos, pasaron los escasos minutos entre comentarios y risas, y Carol fue la primera en fijarse la hora.
-. Chicos... -murmuró...
-. Ya es hora ¿no? -preguntó Dan, causando impresión en la jovencita.
-. ¡Me importa un...! -empezó a decir Holy, y Alex la interrumpió.
-. Tenemos clases con Luke...
-. ¿¡Luke!? ¡¡Vamos!! ¡¡Vamos!! ¡Arriba que llegamos tarde!
Todos rieron, y tras despedirse de su amiga Carol, subieron. La clase fue como cualquier otra: Alexis simulando tomar apuntes, Fanny prestando un poco de atención a todos los varones, Dan ensimismado en su mundo onírico mental, y Holy... Holy derritiéndose por Luke.
Los días del ingreso pasaron, y nuevas facetas de cada uno de los chicos fueron apareciendo. Carol no era la típica “estudiosa”, se cambiaba el color de la pintura de uñas todos los domingos (por colores para nada llamativos como verde, fucsia, rojo, rosado, dorado, blanco y cosas semejantes). Dan se acostumbraba día a día a la compañía femenina, y no podía negar que se divertía mucho a costa de las locuras de las féminas. Fanny... ella seguía en su mundo, pero aprendió a integrarse. Holy terminó por caerles muy bien a todos, ya que parecía una chica divertida y sencilla... Y Alex... resultó ser que si sabía sonreír y que era mas infantil de lo que parecía.

Nada demasiado loco por el día de hoy, espero sus comentarios, y nos vemos en el próximo capítulo!!

Tags: literatura, argentina, comedia, universidad, drama

Comentarios
Autor: BlueBrain
jueves, 12 de julio de 2007 | 7:04
muy bueno el capítulo, ¿saben? yo tuve una profesora igual de "bonita" jejeje. Las felicito escriben muy bien
Autor: Foxys
jueves, 12 de julio de 2007 | 9:08
jojojo quedo re bien jojojo (modo egocentrico:ON) somos geniales jojojo (modo egocentrico:OFF) que weno que te gusto blue >.<
jueves, 12 de julio de 2007 | 19:29
¡Chicas! ¡No tienen parangón!!! Buenísimo el capítulo, cuando lo leo trato de estar sola para que no piensen que estoy medio loca, de tanto que me rìo. ¡Genial!!
Autor: Aldair_88
viernes, 13 de julio de 2007 | 6:50
:D:D:D:D ke bueno!!!!!! este cap. me encantó, está chistosisimo!!!
Autor: Kamus_99
sábado, 14 de julio de 2007 | 6:35
muy buen capitulo, las felicito por lo graciosos ke son

HTML permitido: <strong>, <s>, <em>, <u>, <a>, <img>
Nombre:




Comentario:

vol 4.34 "Passionate Literature" - by ThunderGirl

2009 - Santa Fe, Argentina