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S?bado, 16 de junio de 2007

¡Y aquí se viene el capítulo tan esperado! (Esperen que me salta la maldad... mwahahaha) El capítulo de hoy es... digamos... un poco más "chan" que el anterior (si es que se peude decir...) así que espero sus comentarios, para que me digan qué les parece!!! (plissssssss... sus comentarios me motivan a escribir...)


Nadia bostezó ampliamente, y para disimularlo se cubrió la boca con sus manos mientras lo hacía. Aprovechó para mirar a Roxana e Ignacio, que parecían bastante preocupados por la carrera que se estaba desarrollando. Parecía que ni el Golf ni el Vectra tuvieran la más mínima intención de pasar a los Toyota, y lo peor, es que hasta ese momento, ninguna había hecho el más mínimo derrape.
- Esto es raro -le comentó Ignacio a Roxana- Ana y Delfina suelen correr derrapando, pero hasta ahora, se han limitado a direccional las colas de sus coches, sin derrapar...
- ¿Por qué pensás que puede ser? -preguntó ella.
- ¿La verdad? No tengo ni idea... -pausa- Al menos no por ahora. Pero de algo estoy seguro: si no han derrapado hasta ahora, es porque algún plan deben tener.

Pero Ignacio conocía más a la dupla femenina de lo que creía. Tal como él pensaba, ninguna de las dos derrapaba, para tratar de conservar sus neumáticos, y poder aprovecharlos en el momento justo.
“Veamos... ¿Qué es lo que planea Delfina? Analicemos... Los dos Toyota están derrapando sólo con sus ruedas traseras, entonces... ¡Claro! ¡Pero que tonta! En la W será... nuestro derrape de cuatro ruedas, contra ellos... Ahora... Dame una señal, amiga... vamos...” Anabella pensaba y analizaba la situación, rogando conectarse mentalmente con su amiga.
Amiga que unos metros más adelante, calculaba cuantas curvas faltaban. A cada una que pasaban, lograba acercarse centímetros más al Supra, sabiendo lo nervioso que debía estar Pablo por no verla derrapar.
Efectivamente, así era.
- ¡Maldición! -masculló Pablo, al derrapar en una curva, y ver que ninguno de los dos autos derrapaba.
Parecía que todo le salía mal. No sabía porqué, pero él sentía que ahora que había aprendido a derrapar, ella no quería seguirle el juego. Cualquiera pensaría que el motivo del desafío era porque él aún la quería... pero no era cierto. Lo había hecho por rencor, por envidia... No podía soportar que una chica hubiera colocado primero a su coche, y luego a él... No podía soportar que una mujer... fuera mejor que él.
Y mientras divagaba en sus motivos, miró el retrovisor: mala idea. Vio el Golf tan pegado a su parte trasera que ni siquiera alcazaba a verle las luces delanteras... Era... un... ¡Fantasma! ¡No! No podía serlo... Volvió a mirar... y ahí estaba... Cada vez faltaban meno curvas para la W, el lugar donde Pablo y su amigo Cristian habían planeado cómo derrotar a esas dos “corredorcitas” y hacerles tragar el polvo de sus neumáticos al derrapar.

- ¿Qué te pasa, Alberto?
Daniel Ledesma alejó su cigarrillo y dándole unos golpecitos con el dedo índice, hizo que cayeran algunas cenizas sueltas, mientras don Lombardi lo miraba con cara de no saber qué pasaba, ni qué pretendía.
- ¿Qué vas a hacer?
- ¿Ahora?
- Si...
- ¿Con Anabella y Delfina? -Ricardo Bocaccio, que estaba cerca de ellos, comenzó a prestar atención a la charla, disimuladamente...
- Si...
- ¿Con la carrera? -inquirió nuevamente.
- ¡¡Si!! -Alberto Lombardi ya estaba nervioso- Dejá de dar vueltas y decime...
- Bueno... -sonrisa de cansancio moral, de Daniel- Más que nada, quiero ver su forma de correr. Es rápida, ágil... suicida... No tengo palabras para describirlo... Pero a su vez tiene mucha técnica: son capaces de adecuarse a su oponente, aún estando en autos separados... Si logran ganar esta carrera... -pausa que mantuvo al viejo en suspenso- Da por hecho de que se convierten en profesionales...
“¿Profesionales? ¿Mi hija y una amiguita? ¿Corriendo autos...?” Ricardo Bocaccio estaba anonadado. No sabía qué pensar, que hacer... Por un lado sentía que debía impedirlo, no vaya a ser que el apellido que él tanto había forjado, fuera destruído por una insolente, que... que... No podía terminar de pensarlo. Había algo que lo impedía... algo...
- ¡¡Están derrapando!!
La voz provenía de una de las personas que estaban mirando la carrera. Ricardo volvió a prestarle atención a su celular: era cierto. Habían derrapado en una curva a noventa grados, y los motores y frenadas ya se escuchaban desde la curva central de la W, donde él estaba. Volvió a mirar a los presentes. Ya todos estaban concentrados en sus celulares. Se acercaban a la W,... algo iba a pasar...

Y así era. Estaban cada vez más cerca. Cada vez más cerca de ejecutar su plan. La ventaja la tenían Pablo y Cristian por tener que rebasar sólo al Golf. Ellas iban en desventaja. Otra de las tantas que tenía durante la carrera. Y ahí estaban... acercándose al punto donde se jugaría el todo por el todo. Ellas iban a ganar.
El Supra salió derrapando de la curva, y el Golf pasó cerca de la barrera de contención, acortando distancias, seguido por el Célica y el Vectra que, moviéndose lentamente hacia los lados, le estaba haciendo creer a Cristian que estaba a punto de rebasarlo. Los cuatro autos aceleraron a muerte en la recta. El juego comenzaba. Delfina sacó a relucir el poder oculto de su VolksWagen Golf obligando al Supra a aumentar la velocidad a casi 150km/h para evitar ser chocado por detrás. En eso, el Vectra se tiró hacia la izquierda. Lo iba a rebasar, pero... ¡No! Cuando el Célica giró para impedirle el paso por ese lado, Ana frenó rápidamente cruzando su auto de carril, y alcanzándolo al hacer resonar la potencia del secreto motor que tenía su Chevrolet.
A la vuelta de esa recta, se encontraba el primer tramo recto de la W. Sólo los separaba una curva noventa grados hacia la izquierda. El Supra intentó frenar, pero venían demasiado rápido, y no pudo controlar el derrape y el Golf -aprovechándose de eso- derrapó sólo con el equilibrio de su auto, haciendo que las ruedas traseras patinaran llevando la cola hacia la derecha, y la trompa a la izquierda, sin casi mover las ruedas.
Pero mientras esto pasaba, el Vectra se había comenzado a cerrar sobre el Célica, cubriendo la mayor parte del ancho de la ruta con el largo de su auto, convirtiendo una de sus desventajas, en un beneficio. Aprovechó la fuerza provocada por el patinar de sus ruedas traseras y, ni bien se acercó a la curva, ya tenía el auto completamente acomodado, así que aceleró raudamente, dejando atrás al Toyota de Cristian.
Ahora el Vectra y el Golf estaban bien cerca. Habían destrozado el plan de Pablo, y estaban a tres curvas de destrozar su ego también.
La primera curva de la W era hacia la derecha, y muy cerrada.
Los tres estaban preparados para lo peor, ya que las barreras de contención desaparecían en esa parte -la más peligrosa- dejándole paso a banquinas de tierra, y más allá, cunetas llenas de agua, y campos... Las chicas alinearon sus autos hacia el centro de la ruta, teniendo dos opciones para tomar: la derecha y por adentro de la curva, o la izquierda y por afuera de la cuerva.
“¿Derecha? ¿Izquierda?” Otra vez la técnica de moverse lentamente hacia los lados. Era peligroso, podían perder la estabilidad, disminuir la velocidad, y gastar cubiertas... pero eso les aseguró que Pablo reaccionara tal como ellas querían.
Con un volantazo violento, tiró al Supra hacia la derecha, y ellas lo siguieron por el lado más corto de la curva. Pero al salir de esta -y acercándose a la parte donde Ricardo y Alberto estaban- Pablo tomó la izquierda, para agarrar la segunda curva desde adentro... y ahí estuvo su error, el dejarles más de la mitad de la calle para correr.
En eso, mientras las dos amigas estaban por entrar a la peor curva de todas sus carreras hasta el momento, Víctor y Diego Camperetti llegaron al final de la ruta, a la C, donde estaba Ignacio, Roxana y Nadia, seguidos por Roberto. Instantáneamente abrieron sus celulares y comenzaron a mirar, justo cuando...
El VW y el Chevrolet tomaron la izquierda y luego de acelerar tanto, al punto que sus motores rugían, frenaron, rebajaron los cambios, y derraparon. Pero no de forma normal. Bajaron todo el tren trasero y la mitad del los autos a las banquinas, haciendo que las ruedas patinaran más rápido por la tierra, y así ganaron velocidad.
Una estela de tierra voló por el lugar, y ambos autos cruzaron por detrás del Toyota, en un derrape a máxima velocidad. “¡No puede ser! ¿Por la tierra?” La mente de Pablo daba vueltas una y otra vez, y no podía dejar de pensar en lo que estaba pasando. ¿Es que no podía hacer nada? Por más que aceleraba, su auto no derrapaba más rápido... estaba perdiendo... y en eso...
Aprovechando esa característica que tan desventajosa había sido la tracción delantera, ambos autos aceleraron dándole más potencia a sus ruedas delanteras... Ambos autos cobraron la potencia necesaria y salieron hacia delante al máximo poder, rebasando juntos al Supra. Siguieron corriendo, y como una pareja de baile, que hace todo sincronizada, patinaron en la tercera curva, alejándose de Pablo, y dejando destrozado su ego.
- ¡Te dije Alberto! -sonrió Daniel, mientras cerraba su celular- ¡Estas dos son profesionales! ¡Dalo por hecho!
El aludido se limitó a mirarlo con gesto frustrado, para luego dirigir una mirada a Ricardo Bocaccio. Parecía petrificado. Había visto de cerca un derrape único, había recibido de frente las luces incandilantes de dos autos que más que autos, eran extensiones de los miembros de sus conductoras... había visto una parte de lo que era capaz Delfina. Ahora sí que había quedado anonadado.
Recobrándose, vio que don Lombardi estaba subiéndose a su Chevrolet Astra, y decidió hacer lo propio, e irse a su casa. Ya había viste demasiado por esa noche.

Sin embargo, minutos después, Delfina y Anabella entraron derrapando a casi 180km/h en la C, demostrándole a todos de lo que eran capaces, y luego de cruzar la meta 15 segundos antes que Pablo y Cristian, se bajaron de sus coches, justo cuando sus amigos se acercaban a felicitarlas.
Pero no todo era alegría. Pablo había sido humillado, por la inútil a la que había decidido derrotar, y poner en su lugar. Quedaba una sola opción. Parsimoniosamente abrió la guantera de su auto y tomó lo que é creía que sería el método para lograr su fin, y se bajó del auto. Inmediatamente, y sabiendo lo que planeaba, Cristian se paró delante de él.
- No lo hagas, Pablo... -advirtió- Te vas a meter en problemas...
- ¡¡No te metás!!
El grito llamó la atención del grupito, y las dos amigas dieron un paso al frente, sin entender la situación. Miraron a Pablo, y vieron que este tenía las manos en los bolsillos de su campera. Algo no andaba bien.
- ¡Delfina! -volvió a gritar- ¡Esto no te lo voy a perdonar!
Y sacó la mano derecha del bolsillo. Los ojos café de Delfina demostraron en una mirada todo el terror que nunca sintieron al correr su auto, todo el terror a la muerte... al daño... a la desesperación humana... a una pistola.
Las manos de Pablo temblaban. Desde la distancia se podía sentir como su dedo temblaba sobre el gatillo, y ver como el cañón de la pistola apuntaba a la colorada. Detrás de ella Víctor estaba dispuesto a empujarla, y a recibir él, el disparo...
Pero nadie estaba preparado para lo que iba a pasar...
Y en eso... Pablo disparó...

¿Le habrá pegdo el disparo a Delfina? ¿Le habrá dado a Ana? ¿Víctor habrá recibido el impacto? ¿Le habrá pegado a uno de los autos? Todo esto... (y mucho más) en el próximo capítulo de Runing Hearts!!! No se lo piuerdan!! (y pliz dejadme comentarios!)

Tags: literatura, historia, argentina, coches, autos

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Autor: Kamus_99
S?bado, 16 de junio de 2007 | 6:50
???ke buen cap!!!! he kedado petrificado.... me encant? el desassollo de la carrera y el final, genial!!!!
Autor: Aldair_88
S?bado, 16 de junio de 2007 | 7:01
?????AAAAAAHHHHHH!!!!!!!!!!! ke final tan espelusnante!!!! no me esperaba algo as?!!!
Trueno, s? ke sabes ponerle sal a la novela. Excelente cap?tulo :-/
S?bado, 16 de junio de 2007 | 21:55
Que buena la carrera, me encanta como la describ?s, muy bueno el fin del cap?tulo, te hace quedar con una angustia....
Lunes, 18 de junio de 2007 | 20:55
?Chicos! ?Me alegra que les guste! :D:D Soy mala... los voy a hacer esperar para el pr?ximo (hasta el viernes)
Autor: BlueBrain
Mi?rcoles, 20 de junio de 2007 | 15:41
perd?n el retraso, los estudios me descolocan.
Muy bueno el cap. realmente manejas muy bien el suspenso, te felicito
Autor: Foxys
Mi?rcoles, 20 de junio de 2007 | 22:07
mala personaaaa!!!! eso no se aseee!!! jojojo mu wen cap ;) quiero YA el proximoooo >.<

 

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