cabecera

twitterfeedfeedburner

youtube fav da

   

S?bado, 28 de abril de 2007

Hola gente!!! Acá se vino el capítulo número 41 de Runing Hearts!!! Este es uno de esos capítulos que nos dejan lagrimeando, jajajja... Espero que es guste, porque va dedicado a todos aquellos que asiduamente leen este, mi delirio. Gracias por leerme, y me encantaría que los sigan haciendo...



Y llegó el “gran día” en que Delfina Debía ir a la casa de Víctor para realizar el trabajo. Durante toda la mañana Roxana y Nadia se la pasaron acosándola con preguntas varias del tipo “¿Qué vas a llevar puesto?” “¿qué le vas a decir?” “¿Vos querés que pase algo?” preguntas y cuestiones superficiales que agotaron moralmente a la colorada, quien terminó sugiriéndole a las dos que se fueran para otro lado.
La única que entendía las cosas como ella era Ana, que a lo mejor, las entendía mejor que ella a las cosas. Así que se limitó a quedarse callada con respecto al tema y actuó como un día común y corriente. Sólo antes de subirse a su auto, le dijo a Delfina que se cuidara, pero muy por dentro, Ana deseó que eso le pasara a ella y a Diego. Pero no la envidiaba, las cosas se dan por que se tienen que dar, según su filosofía.
Como tenía que pasar, llegó el martes a las 18:00, hora en que había acordado con Víctor, y el Golf doblaba a la esquina de la cuadra para encontrarse, más que con una casa, con un caserón que ocupaba una cuarta parte de la manzana donde estaba. “Realmente que tienen mucha plata... Y yo que pensaba que mi casa era grande...” pensó, mientras estacionaba su coche. Unos minutos después, se encontraba tocando el timbre.
Tal y como ella quería, Víctor fue quien le abrió la puerta. “Gracias a Dios... Que vergüenza si me habría su hermano...”.
- Hola, Delfina -la saludó sonriente- pasá...
- Hola... Si, permiso...
La chica entró un tanto temerosa, pero se encontró con un living cuyas medidas excedían la imaginación, y decorado muy sobriamente. Los pisos espejados le llamaron la atención, y la calidad de los muebles también.
- Vení, así nos ponemos a trabajar...
- Voy...
El joven rubio comenzó a caminar, y ella lo seguía sin dejar de admirar la tremenda casa que tenía. Unos segundos más tarde, Víctor abrió una puerta, y pronto ambos se vieron inmersos en una sala donde sólo había tres computadoras, una pequeña biblioteca, sillas, y muchos cables. Las láminas, hojas y demás que usarían, descansaban sobre una mesa amurada a la pared.
- ¿Tantas computadoras? -preguntó Del.
- Mi papá las usa mucho... Además de que mi hermano es un fanático -le contestó él mientras prendía la laptop que tenía- Encima hay dos de estas, así que estamos llenos... Hey, dejá las cosas ahí, en la mesa...
Delfina se acercó a la mesa, dejó su mochila y su portátil, y comenzó a sacar unos libros, cuando vio una foto enmarcada colgada a unos centímetros de su vista. Se corrió lo suficiente, y comenzó a mirar disimuladamente. Era una de las típicas fotos familiares multitudinarias, donde hay parientes que ni saben si existen. Comenzó a mirar a ver si lo encontraba a Víctor, pero parecía que la fotografía tenía varios años, y sólo veía a varios chicos, y no alcanzaba a identificarlos.
- Es una foto familiar... -la voz de Víctor le retumbó gravemente en su oídos, y lo pudo sentir muy cerca.
- Sí... ¿Quiénes son?
No hubo respuesta. Delfina sintió cómo Víctor se acercaba, y entrelazaba sus dedos con la mano derecha de ella. Lentamente la movió, y comenzó a señalarle a cada uno de los familiares diciendo sus nombres. Pero ella estaba cada vez más perdida. De pronto, sintió que él le apretaba el brazo izquierdo, y que se acercaba suavemente, y eso la trajo un poco a la realidad. Tratando de mantenerse firme, vio que su mano -entrelazada a la de él- señalaba a un chico morocho de ojos claros y una gran sonrisa.
- Ese es Diego, mi hermano. Y este... -señalaron al lado, a un rubiecito flaquito que le guiñaba el ojo a la cámara- Ese soy yo...
- No... no parecen ustedes... -dijo al fin ella.
- No... Cambiamos mucho...
La mano que le sostenía el brazo la apretó un poquito más y la hizo girar muy despacio, haciendo que ambos quedaran enfrentados y muy cerca. Víctor la sostenía de los brazos, y ella trataba de mirarlo... no quería... sabía lo que pasaría... Pero no se resistió. Lo miró a los ojos, y no parecían los de siempre. Se veían como los ojos de un chico enamorado, como aquel día en que él la abrazó y le pidió que no se matara con el auto, o como ese día en el parque...
- Víctor, yo...
Alcanzó a titubear, pero le parecía derretirse en los brazos masculinos, en ese momento no le importaba nada, y se sentía perdida en sus ojos. El simple hecho de sentirla entre sus brazos, de sentir su respiración entrecortada, le hacía desear no soltarla más, y querer tenerla junto a él, siempre.
En ese momento, se olvidaron de la promesa que ambos había dicho cumplir.
En ese momento, dejaron de pensar en las carreras y se dieron oportunidad de vivir.
En ese momento, se besaron.
Se besaron como si ese beso fuera el aire que les diera la vida, como si tenerse abrazados y sentir la respiración del otro fuera el alma que les entra al cuerpo y los anima a seguir viviendo.
Delfina pasó sus brazos por el pecho de Víctor, y luego lo abrazó. Él la apretó más contra sí mientras seguían besándose, como si nunca más fueran a hacerlo. Ella estaba perdida en sus brazos perfectamente formados, y su silueta escueta parecía desaparecer ante el joven.
Pero así como todo empieza, todo termina. Una de las manos masculinas la tomó suavemente por el cuello, y sus labios se unieron por última vez. La colorada se abrazó a él, y él la apretó entre sus brazos.
- Del... yo... No quiero que pienses que por esto te dije de venir acá...
- No... Ya lo se que no... -dijo ella, y se separaron un poco- Víc, yo... -ella ladeó su mirada hacia el piso. No quería mirarlo a los ojos. No después de lo que había pasado. No después de darse cuenta de que él realmente le gustaba, y que ese había sido el primer beso sincero de su vida.
- No te preocupes... -tiernamente le rozó la mano con la de él, y se separó- Mejor, empecemos con el trabajo...
- Sí... Mejor...
Víctor dio la vuelta a la mesa central de la habitación, y se sentó frente a la laptop, mientras ella buscaba otros papeles. Trató de no mirarla, de mantenerse firme, pero sentía el fuerte perfume femenino invadiendo toda la habitación, y lo volvía loco. Quería volver a besarla, tenerla entre sus brazos... Quería... La quería... Más de lo que él pensaba que podía llegar a quererla.
Tratando de no pensar en lo ocurrido, se pusieron a estudiar y a preparar el trabajo. Ya como a las diez de la noche, decidieron que ya era suficiente por el día. Delfina reunió sus cosas, y Víctor la acompañó hasta la puerta. Por un segundo, se miraron a los ojos, y no supieron cómo saludarse.
- Nos vemos mañana, Víc...
- Sí, hasta mañana...
Rápidamente, Delfina se subió a su auto, y comenzó a pesar en ese beso. Se tocó los labios con sus dedos, y por un segundo creyó sentir nuevamente el beso de Víctor. Meneó la cabeza a ambos lados para tratar de despejarse, y puso en marcha su auto. Pero algo pasaba: el VW no estaba andando bien.
Comenzó a andar despacito tratando de identificar el problema, peor no podía. Sacó el celular, llamó al Drifting Zone, y dejándolo sobre el tablero del auto, le puso el altavoz.
- Buenas noches, habla con el Drifting Zone. ¿En...
- Nacho, soy yo, Delfina ¿Todavía están abiertos? -le interrumpió.
- Hasta las once ¿Qué pasó? -preguntó bastante preocupado.
- Es mi auto, no está andando bien... Voy para allá...

Un poco más de media hora después, Delfina llegaba al taller. Le abrieron la puerta y comenzó a entrar el auto al salón principal, cuando un sonido extraño se escuchó, y el motor se apagó, pero las luces continuaron encendidas.
Delfina se quedó helada. Eso sólo podía significar una cosa: problemas en el bloc del motor. Anabella le golpeó el vidrio y ella abrió la puerta. Se miraron, sabía lo que podía pasar. La joven tomó la llave y apagó el motor. Cerró los ojos tratando de desear que nada malo pasara, y volvió a girar la llave.
Pero el motor no encendió. Los faros iluminaron el taller, pero no se escuchaba ni el ruido del burro de arranque, ni de chispas en las bujías. Delfina salió del auto, y le pidió a su amiga que abriera el capot. Lo levantó, y se paró delante.
Ana intentó encenderlo pero nada pasaba. El burro no encendía, y las bujías no daban señales de vida. La joven se inclinó sobre el auto, y apretó bien fuerte los ojos, deseando que eso no pasara, que su auto estuviera bien, y una lágrima rodó por su mejilla y rebotó en el bloc. Don Lombardi se acercó, y le apretó el hombro con la mano, para que se calmara.
- No tiene caso... Calmate...
- ¿¿¿Cómo que no tiene caso??? -preguntó casi a los gritos- Es mi auto, mi vida, no lo voy a dejar así...
- Del, sabías que esto iba a pasar... Es un motor de calle, conocías los riesgos era posible que esto pasara de tanto correr... -Ana se acercó a ella.
- Si, pero... pero...
- Ya... El motor está muerto, nada podés hacer...

Y terminoooooo!!! (El capítulo... falta para que termine esta gran historia). En fin, espero sus comentarios!!! ¡Nos vemos en el próximo artículo!!

Tags: literatura, novela, volswagen, chevrolet, autos, coches

<@[email protected]> Comentarios:

S?bado, 28 de abril de 2007 | 17:22
?K E C A P I T U L O !!!!
Y CON MAYUSCULAS!!! Muy bueno, me encant?, me dej? turulata...:f)
Autor: BlueBrain
S?bado, 28 de abril de 2007 | 18:22
ya sab?a que al nacho lo iba a dejar con un palmo de nariz!!! el otro tiene dinero y facha y no s? cuantas cosas m?s...
Muy bueno el cap?tulo, la descripci?n del beso y los sentimientos de ambos es muy buena!!! BRAVO, TRUENO!!
Autor: Kamus_99
Domingo, 29 de abril de 2007 | 10:40
Muy bueno el cap. me gust? ke al fin ambos se dieran cuenta de ke se gustan.
Autor: Aldair_88
Domingo, 29 de abril de 2007 | 10:52
AHY!!!! ke beso!!! tambi?n yo ked? so?ando con un beso igual!!! muy bueno el capitulo, me encant?:-/
Domingo, 29 de abril de 2007 | 19:54
Que bueno que les haya gustado!!! Yo mismo me qued? queriendo un beso as?, jajaja... Y bueno, es lo que hay... Ya saldr? el pr?ximo cap?tulo... ;)

 

HTML permitido: <strong>, <s>, <em>, <u>, <a>, <img>
Nombre:





 

   

 

design & stories copyright by truenoazul_vw
+2011+