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Mi?rcoles, 03 de enero de 2007

Pipol!!! ¿Cómo andiamo? Espero que bien... Acá les traigo el descenlace de la carrera con niebla y lluvia, contra un auto de rally!!! muahahaha... que mala soy!! ¡¡Me encanta mantener el suspenso!! ¿Quieren saber cómo termina? Lean... ;)



El viejo Lombardi no podía evitar las ganas de taparse los ojos. Veía al VolksWagen destrozado contra algunos de los árboles que bordeaban los campos, o hundido en las amplias cunetas de tierra -ahora convertidas a barro por la lluvia- que rodeaban los grandes cultivos, típicos de la llanura santafesina.
- ¡¡El Trueno viene atrás!! ¡¡El Golf va persiguiendo!! -gritó alguna voz a la que no le prestó atención.
Don Lombardi estaba demasiado concentrado en ver lo que ocurría. Y también estaba demasiado mojado como para ponerse a fumar y seguramente sus cigarrillos, guardados en el bolsillo de su camisa- ya deberían estar completamente inservibles. Se acarició la incipiente pelada, tic que salía a flote cuando se ponía bastante nervioso, cuando los vió llegar.
Un par de luces dobló a máxima velocidad entrando a la recta previa a la S acomodándose en el que más tarde sería el carril interior. Pero sumamente pegado a él, apareció el Golf en medio de un derrape, llevando tras sus ruedas traseras dos increíbles estelas de agua, tomó el carril externo y comenzó a acelerar.
“¡No...! ¿Derrapes? ¿Agarre en las ruedas? Anabella debe haberse sentado atrás... No... Éstas cargaron el baúl... ¡¿Pero qué..?!” Los pensamientos de don Lombardi fueron interrumpidos por la carrera, el Golf estaba rebasando al Impreza por unos diez centímetros, acorralándolo contra la cuneta, ya que recientemente había removido las barras de contención de la S.
- ¡Ahora Del! ¡Girá con toda!
- ¡Ahora!
Ambos autos frenaron y cuatros destellos rojos iluminaron la lluvia. Los motores se hundieron sobre el asfalto, y el Golf comenzó a ladearse en un derrape, como un corcel brioso que bajo las órdenes de su jinete desfila imponente mostrándose lado a lado.
Dicen que el tiempo no para, que siempre corre a la misma velocidad, pero no para los humanos. El padre de Ana observaba petrificado la escena. Veía como cada gota rebotaba en el capot del Golf, como cada estela de agua se elevaba del suelo debido a las ruedas en derrape, sentía como el calor de los faros le irritaba los ojos, como si el tiempo fuera infinitamente más lento.... Sí... En ese momento el tiempo paró...
Paró para todos los que igual que Alberto Lombardi, vieron al Golf entrar de forma suicida en medio de un derrape a la S, de forma en que nadie había hecho... Ni siquiera cuando no llovía... “Es extraño... Al ser tracción delantera las herramientas no deberían modificar... ¡Tonta! ¡Claro que sí! ¡Impide que esté liviano dándole peso a las ruedas traseras!” Anabella no paraba de analizar mientras veía un esbozo de sonrisa en su amiga... Sí... Lo disfrutaba...
- ¡¡Malditas!! ¡¡No se van a alejar!! ¡¡Yo no voy a perder!! -un golpe en el volante del Impreza hizo que Martín pensara que había encontrado la solución- ¡Si ellas pueden yo también! Después de todo este es un auto salido del mundo del motor profesional ¡¡un Subaru de tracción integral!!
Algunas personas funcionan mejor bajo presión... Pero otras no... Martín tomó la decisión equivocada y comenzó a derrapar alcanzando a las chicas, pero en el momento en que la curva se cerraba para volver a la recta intermedia entre la S, perdió el control...
Las ruedas no se agarraban, el auto no respondía... Pisó el acelerador, nada... Volanteó rápidamente, nada... Intentó pisar el freno, pero las ruedas traseras del Impreza rebotaron en la bajada del asfalto. Martín sintió el golpe, el auto ladeó sin que él pudiera controlarlo, y atravesó una parte cubiertas de piedritas que aumentaban su ruido dentro de la parte donde las cubiertas se unen a los amortiguadores... Estaba muy mareado pero intentó vanamente mirar por el parabrisas para no ver más nada que la figura del Golf entrando en un derrape a la segunda curva.
En eso, sintió un golpe muy fuerte en la puerta del acompañante, y también le dio la sensación que la suspensión del auto bajaba de ese lado como en un choque. Los airbags de la puerta del pasajero se abrieron, y todo comenzó a girar... girar... hasta que se desmayó inclinado hacia delante, sostenido únicamente por el cinturón de los asientos de carrera.
El Golf las chicas vieron el choque recién en la mitad de la segunda curva, y enderezando el auto, Delfina giró el volante cambiando de sentido, y volvió hacia donde estaba el Subaru. Ya varias personas estaban ahí, pero nadie hacía nada... “¿Y ahora? No pueden llamar la ambulancia...”
Anabella y Delfina dejaron el VW azul en marcha y se acercaron corriendo hacia donde estaba el Impreza, con la puerta del pasajero hundida en el tronco de un árbol, y las luces traseras del mismo lado incrustadas en el alambrado del campo.
- ¡¡Está trabada!! - Delfina trató de abrir la puerta pero estaba cerrada. Ahí no más se escuchó un destrabe, y pudo abrir la puerta- ¡Ana ayudame, está trabado con el cinto!
Junto con la rubia, ambas chicas sacaron a Martín del auto, mientras le decían a Ignacio -que había visto todo lo ocurrido- que llamara a los mecánicos del corredor. Le ayudaron a bajar del auto, y lo apoyaron contra la puerta. Ana lo miró a los ojos.
- Parece mareado... ¿Qué hacemos? No podemos llamar a una ambulancia...
- Yo lo llevo al hospital... -dijo Ignacio... Ustedes dos esperen a los que van a traer la van y el camión para subir el auto...
- No... -el susurro de esa voz varonil tan cautivadora llamó la atención de los reunidos- No se preocupen...
Dos jóvenes se pararon al lado de don Lombardi casi sin darse cuenta de quién era él, y observaban la escena. Pasados unos minutos se fueron, no sin captar la atención del hombre que miraba a su hija y a Delfina. Se dio vuelta... “Si... Ya sabía que ustedes dos no se iban a perder esto...” Clavó sus ojos en un rojizo Megane CC que se alejaba discretamente por la ruta, luego de haber visto todo lo que querían.

Eran casi las siete de la mañana y la lluvia no había parado. Anabella se bajó del Golf, abrió el protón del Drifting, y el auto azul pasó lentamente, mas cuando estaba tratando de estacionarlo, se paró. En el medio de la playa de estacionamiento. La joven Lombardi se dirigió entre bostezos para ver que se amiga se bajaba del auto. Sonrió. Sonrieron. Se entendieron. Pero por alguna razón Delfina le dijo:
- Se mojó... El burro... El burro de arranque se mojó, y el auto se paró... No lo puedo arrancar...
- Hasta que no se seque... -le completó la frase su amiga- Y... vamos a tener que dejarlo ahí... No podemos empujarlo, vamos a romperle el tren delantero...

Un pequeño tumulto de tres mecánicos, un pintor, un electricista y un electromecánico estaba reunidos entorno a Ignacio en el portón de entrada del taller, escuchando lo sucedido en la carrera, cuando la bocina del Astra gris plata de Alberto Lombardi los hizo correrse. El cielo había limpiado en una hora, y el sol reflejaba en el Golf que, embarrado, sucio y con restos de una travesía bajo la lluvia, descansaba a medio estacionar en el centro de la playa de estacionamiento.
Todos entraron entre miradas, gestos y comentarios, hasta que llegaron a la parte de adentro del taller. Don Lombardi abrió la puerta de su oficina para ver a Anabella recostada en su sillón principal con los pies en la parte de abajo del escritorio, y a Delfina en el sillón de enfrente, con las manos sobre el escritorio, y la cabeza recostada en ella.
“¡Se ven tan tiernas así! No parecen las mismas que corrieron anoche...” El jefe era asediado por todos sus empleados quienes esperaban, con gran curiosidad, ver qué iba a hacer él. Para su inicial sorpresa, sacó el celular, y luego de inmortalizar ese femenino momento en una foto de valor incalculable, dijo a voz en cuello:
- ¡¡¡Arriba perezosas!!! ¡¡¡El calavera no chilla!!! ¡¡¡Éntren ese autito azul, arréglenlo, cámbiense y pónganse a trabajar!!!
- ¡¡Si jefe!!

Otra carrera le finit... (no se como se escribe bien... jejejej) Espero que les haya gustado, y nos vemos en el próximo capítulo... ;)

Tags: literatura, historia, carreras, clandestinas, coches, velocidad

<@[email protected]> Comentarios:

Autor: BlueBrain
Mi?rcoles, 03 de enero de 2007 | 14:40
?QUE CARRERRA!! No puedo creer lo bien que describiste el derrape y el accidente, pens? que lo estaba viendo con mis propios ojos!!!! SOS GENIAL ESCRIBIENDO!!!
Autor: Aldair_88
Mi?rcoles, 03 de enero de 2007 | 14:58
???EXTRAORDINARIO!!! No se me ocurre otra palabra para definir este capitulo!!! estubo GENIAL
Mi?rcoles, 03 de enero de 2007 | 18:12
?Muy buen cap?tulo!! Un choque, lo que menos me esperaba!! Cada vez se pone mejor, es cierto lo que dicen los chicos, lo describiste tan bien que parec?a que uno esta presente!!!
Mi?rcoles, 03 de enero de 2007 | 20:23
ME alegro que les guste tanto!! Me re cop? escribiendo anoche!!
Autor: Kamus_99
S?bado, 06 de enero de 2007 | 6:23
?Ke buen cap.!!! Estuvo mucho mejor ke todos los anteriores!! Eres espectacular escribiendo, me impact? el desarrollo de la carrera y el choke, lo le? varias veces. Te felicito
S?bado, 06 de enero de 2007 | 12:35
Muchas gracias!! me pone muy feliz saber que gust?!! espero que despu?s se animen a votar ;)

 

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