cabecera

twitterfeedfeedburner

youtube fav da

   

S?bado, 16 de diciembre de 2006

Otro capítulo más... increíble que ya estemos llegando a los 20... es un poco tiempo más, nos acercamos al vigesimo capítulo!!!! Espero que les esté gustando la novela...



Delfina Bocaccio estaba acostada debajo de un Corsa tratando de remover las defensas delanteras, cuando Anabella le tocó las rodillas (lo único que se le veía) y le pidió que saliera, que la necesitaba. Justo en eso, la defensa se aflojó, y Delfina salió triunfante de debajo del auto, para ver a dos chicos de no más de 22 años que la observaban sorprendidos.
- Quieren que veamos qué modificaciones le podemos hacer a su auto...
Se acercaron, y saludaron a los varones, y ambas se inclinaron sobre el motor. Lo revisaron entero, y tras una charla con los dueños, Anabella dijo:
- Entonces podríamos ponerle una junta al motor, con eso sería suficiente para liberar revoluciones, y darle más fuerza, pero deberíamos tocar los ejes, y...
- ¿Y ustedes lo hacen? ¿Dos mujeres? -preguntó uno.
- No, nosotras sólo los testeamos, ellos hacen el trabajo -Delfina señaló a dos mastodontes de mecánicos que estaban mirando con mala cara a los jóvenes, por importunarles a las niñas locales.
Al cabo de un rato, don Lombardi cerró trato con los chicos, y fijó el turno. Delfina se fue a su casa a estudiar casi como a las nueve de la noche. Eran las tres de la mañana cuando seguía con unos trabajos, y el celular sonó: era Ana. “¿Qué querrá a estas horas?” pensó.
- Amiguita... -dijo la voz al teléfono.
- Soné: eso significa que me vas a pedir algo -contestó bromeando Delfina, pero Anabella comenzó a hablar, y al rato volvió a contestar- ¿segura? ¿No es muy peligroso?
- No... bueno... Sí. Pero nos va a ayudar un montonazo. ¿Tenés los neumáticos? Poneselos... te espero a las cuatro en la salida de la S.
-¡Para! ¿Una hora para cambiarle las cubiertas, e irme hasta allá? espera...
Cortó. Cambió los neumaticos, dejó una nota en la casa que volvía al mediodía, y se fue. Cuando llegó a la S, su amiga la esperaba en el Vectra. Se bajaron, se saludaron. Las dos traían los libros de la facultad en los autos, y ambas tenían cubiertas un poco gastadas en los autos.
Luego de hablar un poco, se lanzaron a la carrera: el Chevrolet adelante, el VolksWagen detrás. “-Seguime... yo se que podés copiar mi ritmo, intentalo, después cambiaremos pocisiones- eso me dijo... esperemos que nada malo ocurra, derrapando casi sin dibujos en los neumáticos...” pensó Delfina mientras empezaba a aumentar la velocidad siguiendo a su amiga.
Cuando llegaron a la primer curva, intentó derrapar el auto, pero éste se abría indefectiblemente, y no respondía. "Delfinita, tené cuidado que te vas a matar..." pendó para sí misma. Cuando aceleraba, el Golf iba mucho más lento. Sin embargo, comenzó a observar a su amiga: si bien las cubiertas eran demasiado importantes, la pericia del conductor también lo era, y así, estaba aprendiendo a controlar el auto de otra forma.

Y corrieron toda la noche. Estacionaron los autos justo a la hora en que entraban a clases. Ninguna durmió ese día. Delfina se la pasó pensando en cómo darle fuerza al auto con los neumáticos dañados... Y se pasó otro día.
La madrugada del miércoles también se la pasaron corriendo. Era lo mismo. En el primer tramo, la berlina adelante, en el segundo el deportivo azul. Nuevamente, llegaron a la facultad directamente. Delfina se bajó y miró las ruedas. Estaban bastante lisas. No podía creer que haya derrapado con eso, sin embargo, el auto igual se iba, y resultaba bastante peligroso. Estaba caminando con su amiga hacia la facultad, cuando vio el CC rojo Tijuana, pero no le prestó demasiada atención. Entraron a clases con un cansancio acumulado de ya tres días.
- Tengo un mal presentimiento, Ana.
- ¿Si? No se cómo hacés para decir eso... espero que esta vez no tengás razón.
Nada interesante pasó en la mañana, salvo que sus amigas Nadie y Roxana notaron las ojeras cubiertas con corrector de ambas, y el cansancio acumulado, y les hicieron prometer que dormirían un rato. En eso, el V3 de Anabella comenzó a sonar. Era su padre: les decía que fueran antes al taller, porque debían armar otro auto de TC para esa noche.
Se despidieron ráudamente, y salieron. Cuando iban caminando por la vereda del estacionamiento, Delfina vislumbró su Golf a lo lejos. Pero algo tenía. A medida que se acercaban, se veía que estaba un poquito inclinado hacia la izquierda.
- Ana, las ruedas... -y salió corriendo.
- ¿Qué pasó? -preguntó la rubia.
- Mirá...
Anabella giró la cabeza, y vio la rueda izquierda trasera desinflándose. Pero en la parte de arriba, había una madera con una punta de metal tipo flecha clavada en la cubierta, y un papel atado en la punta. El cuidador no estaba. El sol de mediodía rajaba la tierra en dos, cuando la dueña del VW se agachó a mirar.
- ¡¡¡¡Maldito hijo de...!!!
Anabella la contuvo y la calmó como pudo. Ambas estaban demasiado cansadas y estresadas por no dormir. Una lágrima cayó por la mejilla de Delfina, pero se la secó, y le dijo a su amiga:
- Andá al Drifting. Me voy a demorar veinteminutos más o menos, porque no puedo dejarla así... si la cambio y no le saco eso, se va a tajear entera... no es que sirva mucho esta cubierta...
- Pero dejam... -Del la interrumpió.
- Andá. Tu papá se va a preocupar y hay que terminar el trabajo.
Se fue a abrir el baúl mientras su amiga le daba recomendaciones de que se quedara calmada y se iba.Delfina dejó los libros adentro, sacó el gato, las llaves, y se puso a aflojar la cubierta, después de colocarle el freno de mano y un cambio al Golf.
- ¿Quién fue el que hizo eso? -dijo una voz varonil.
Delfina se dio vuelta y vio a Víctor Camperetti observar el “clavo” de la cubierta.
- No lo sé. Pero en cuanto lo encuentre lo mato -contestó.
- ¿No lo leíste? -preguntó Víctor mientras le ayudaba a colocar el gato.
- No... Hey -lo miró- no te preocupés, yo puedo sola...
- Si, ya lo sé... pero igual te voy a ayudar...
Se pusieron manos a la obra. Sin hablar casi, removieron la cubierta, colocaron la otra, y le sacaron el objeto a la dañada. Víctor disimuló un poco al notar el tremendo mal estado de los neumáticos. Miró la flecha. Sonrió.
- Ya se quien lo hizo... -Delfina le clavó la mirada en los ojos- Es un tipo que vive en el sur, y se dedica a perseguir a los corredores callejeros del país. Él suele dejar notas así en las ruedas de los autos de sus oponentes... Parecería que le gusta hacerse odiar desde antes...
- ¿Y como sabés eso?
- Le pasó a mi hermano en julio del año pasado, cuando todavía estábamos en Rosario. Dejó el auto para ir a comprar una pieza al taller, y cuando salió, le habían clavado algo idéntico a esto en la rueda trasera izquierda... -le dio el objeto- Se llama Martín, no recuerdo su apellido...
- Gracias por la información... -dijo ella sin poder disimular el sueño que la estaba matando- ¿sabés que auto tiene?
- Sí -respondió Víctor con gesto sombrío- un Subaru...

Me parece que se me fue la mano y escribí un tocazo... pero bueno... algo es algo... jejej... Espero que les guste, pronto tendremos otro capítulo...
<@[email protected]> Comentarios:

S?bado, 16 de diciembre de 2006 | 19:08
Muy bueno el cap?tulo!! Los chicos siguen charlando y Delfi ya tiene otro reto, est? atrapante, te felicito
S?bado, 16 de diciembre de 2006 | 21:55
gracias!!! me alegro que te haya gustado!!! La verdad que me qued? un poco largo...
Autor: Kamus_99
Domingo, 17 de diciembre de 2006 | 8:08
Espectacular la carrera!!! Sab?a ke no habr?a ning+un accidente, pero me tuvo sentado al borde de la silla. Te felicito!!!
Autor: Aldair_88
Domingo, 17 de diciembre de 2006 | 8:52
muy buena la carrera, pero no entend? porke se arriesg? a correr con malas cubiertas, ?alguna prueba especial? de todas maneras me dej? sorprendida, tu conocimiento de coches es muy profundo, yo estoy aprendiendo con la novela!!!
Domingo, 17 de diciembre de 2006 | 21:59
Gracias!! Aldair: al derrapar las ruedas traseras patinan y se van de lado, acomod?ndo el auto en la direcci?n en que apuntan las delanteras (las traccionadas, en el Golf) si las ruedas no est?n nuevas, no se agarran, el auto no acelera, y puede chocar.

 

HTML permitido: <strong>, <s>, <em>, <u>, <a>, <img>
Nombre:





 

   

 

design & stories copyright by truenoazul_vw
+2011+