cabecera

twitterfeedfeedburner

youtube fav da

   

Mi?rcoles, 15 de noviembre de 2006

Hola de nuevo!! Como prometí, se viene un capítulo por adelantado, en exclusiva, como compensación de dos semanas en espera... Aclaro: el fin de semana también publicaré otro episodio de las corredoras... nada más, que me estoy copando al escribir esto... Gracias a ustedes por leerla y recomiendo que si no leyeron los capítulos anteriores, se fijen en la cateogría, y empiecen desde el primero así se enganchan...



Esa mañana, Anabella pasó a buscar a Delfina a su casa ya que cursaban juntas. Pero había algo de diferente: la acompañante iba distante, acodada en la puerta, mirando las casas pasar. Ana estaba cada vez más distraída tratando de imaginar que le pasaba a su amiga y al escuchar que ésta suspiraba, fue el punto detonante, y cuando Ana estaba casi por gritar, Delfina dijo muy tranquila.
- Víctor está re bueno...
En ese mismo instante, y por la inesperada sorpresa, Anabella pisó el freno a fondo y el Vectra se clavó en medio de la calle, generando una batahola de bocinazos e insultos de los más variados. Las amigas se miraron: Ana con los ojos grandes y sorprendidos, y Delfina con la mirada de “¿qué te pasa?”. Sin decir nada (y apurada por los bocinazos e insultos más frecuentes) el impactante Chevrolet arrancó con dos pasajeras sorprendidas.
- ¿Qué te pasó? -preguntó Delfina con la mayor naturalidad
- No me esperaba tu comentario -fue la respuesta- ¿Y qué pasó con tu novio?
- Cortamos a fines de febrero... se enojó porque, según él, le daba más importancia a mi auto que a nuestra relación.
- Gracias por contarme -le dijo irónicamente la blonda.
- No era muy importante -nueva respuesta que la dejó pasmada.
Otro minuto de silencio interminablemente largo. De pronto ambas se entraron a reír, entendiéndose ambas perfectamente. Cuando se calmaron, Ana dijo:
- Víctor no... Pero Diego está como quiere...
- Los dos están bárbaros...
Y la conversación se vio interrumpida por la llegada a la facultad, y el desarrollo común de las clases. Ese día, Delfina tenía cita a la tarde en el Drifting Zone para finiquitar el contrato y comenzar a trabajar el jueves mismo.

Cuando llegó al mediodía a su casa comentó que iba a empezar a trabajar en el taller del padre de Ana, por lo que se armó una discusión sobre cómo una mujer iba a andar metida en autos. Al final, lo mismo de siempre: Delfina se fue en el auto, sacando chispa, y como alma que lleva el diablo, dejando el mal clima atrás.
Cuando llegó al taller, se encontró con su amiga, quien la llevó a la oficina del padre y estuvieron charlando. Todo marchaba perfectamente: tenía que usar un traje especial (algo como los corredores) para protegerse en el testeo de autos de TC y rally, y con los autos comunes no era necesario, salvo en el caso de deportivos tuning. En eso, don Lombardi le dijo:
- Hablando de todo un poco... Impresionante tu forma de derrapar -se acercó para que nadie lo escuchara- se nota que lo sacaste de las callejeras ¿hace mucho que corrés?
- E... -tartamudeó un poquito al escuchar la más inesperada pregunta, miró a Ana que sonreía mientras se limaba las uñas, y contestó- Gracias... pero yo corro desde octubre del año pasado, y recién en el verano comencé a participar en carreras...
- Mejor, yo quiero que le pongas la garra que le ponés a las callejeras acá, y vas a ver que todo va a andar joya. ¿Firmamos el trato?
- Por supuesto.
Y se tendieron las manos. Firmó el contrato, y su amiga le mostró el enorme taller, y conoció a los demás empleados: uno encargado de chapa y pintura, otro de sistemas eléctricos, uno de interiores, tres mecánicos, un portero, y ahora, ellas dos... Todos muy amables se presentaron y le mostraron el trabajo.

Después de un reconocimiento del lugar, ambas salieron a la playa de estacionamiento y revisación inicial del taller que se encontraba en el frente, y se pusieron a hablar de la vida, de la facultad, del reciente altercado con los padres de Delfina, de chicos, hasta que en eso un chirrido muy fuerte se escuchó.
Como el taller estaba por la avenida Aristóbulo al norte, era común escuchar corridas y picadas, pero esto estaba muy cercano... y era diferente. Por alguna razón el corazón de ambas comenzó a latir con más y más fuerza, hasta que vieron llegar a un Mitsubishi con alerón, un ruidoso motor, y unas franjas en la chapa. Era un Lancer blanco bastante modificado.
Entró echando chispa, y se tardó unos segundos en bajarse. Tanto Delfina como Anabella trataron de ver a través del polarizado, pero sólo notaron una silueta de un joven. Nada más. ¡Clack! Se desbloquearon las puertas, y un chico de piel trigueña, morocho, ojos color miel muy claros, y una sonrisa retadora se les acercó.
- Miren a las jóvenes corredoras... Seguro que están envidiando mi coche -prepoteó, por lo que ambas se quedaron calladas- No se preocupen, no las voy a lastimar, vengo a proponer una carrera.
Las chicas permanecían en silencio, y el padre de Ana se asomó a la puerta del taller para tratar de escuchar algo, aunque con la distancia que había (sumado a la edad cosa que él no reconocía) no oía gran cosa.
- Les propongo una carrera diferente: yo quiero correr contra vos -señaló a Delfina- pero contra vos sola, porque es fácil correr y que otro te diga que hacer -“Nada más equivocado, pero bueno” pensó la joven- Te espero el sábado, en la S, donde corriste contra Santiago, a las 00 del domingo, y vos -se dirigió a Ana- andá si querés, pero que no se te ocurra subirte al auto con ella...
“Ya era hora” pensó el viejo Lombardi “Sólo que no pensé que fuera tan rápido... ahora van a tener que aprender a correr solas”

Espero les guste... nos vemos el viernes...

Tags: literatura, historia, carreras, clandestinas, coches, velocidad

<@[email protected]> Comentarios:

Autor: Kamus_99
Jueves, 16 de noviembre de 2006 | 14:45
CADA VEZ MEJOR!!!!!!!!! NO LO PUEDO CREER!!! EN CADA CAPITULO ME DEJAS CON LAS GANAS DE SABER QUE VENDRA.
ESPECTACULAR
Jueves, 16 de noviembre de 2006 | 17:13
Gracias! me alegro que te haya gustado... me estaba asustando que nadie la leyera ni me comentara nada...
Jueves, 16 de noviembre de 2006 | 19:41
ya me imaginaba que le gustaba Victor!!! Que bueno el cap?tulo, opino como Kamus, me deja con las ganas de seguir leyendo!!!!!!!!!
Autor: BlueBrain
Viernes, 17 de noviembre de 2006 | 20:02
?EXELENTE CAP?TULO!!!! No sab?a que Delfina se hab?a peleado con el novio, me encanta cuando se va contando la historia de a poco, con gracia. Te felicito
Viernes, 17 de noviembre de 2006 | 21:10
Jajaja... peque?o detalle que quise reci?n cotar a esta altura... Much?simas gracias por sus hermosos cumplidos, chicos.
Autor: Aldair_88
Jueves, 23 de noviembre de 2006 | 16:37
Le? los ultimos 3 cap., muy buenos!!! prometo esta noche leerlos todos. Felicito a la escritora, es atrapante
Mi?rcoles, 28 de marzo de 2007 | 0:30
emocionante capitulo :-/

 

HTML permitido: <strong>, <s>, <em>, <u>, <a>, <img>
Nombre:





 

   

 

design & stories copyright by truenoazul_vw
+2011+