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![]() Hola Again! Después de un final mortal :D acá continúo la carrera antes de irme... espero que les guste esto... Los expectadores quedaron perplejos, y los que estaban frente a la barrera corrieron, porque parecía que el Golf iba a chocar pero... otro rebaje más se escuchó, y Delfina volanteó llevando las ruedas hacia el otro lado, para girar el auto en contra-sentido. Victor frenó más todavía. El 307 de Santiago las pasó y se alejó... Giraba... 360°... parecía no frenar... Tic, tac, tic, tac... El padre de Ana sentía cada movimiento del segundero del reloj... Tic, tac, tic, tac... Elo tiempo e detenía... el VolksWagen giraba... comenzó a enderezarse, y entonces... Segunda... 3000rpm... Doble embrague, tercera... 4000rpm... Comenzó a acelerar, y junto con él parecía que el tiempo también aceleraba. Salieron corriendo... el Golf y el Mégane siguiendolo... Santiago se había alejado, y pensaba que ellas ya habían chocado. Desde el otro lado, Diego miraba la carrera por videoconferencia con el celular, como era costumbre. Cuando vio lo que hizo Delfina y Anabella quedó atónito, y eld eseo de correr contra ellas se volvió más poderoso. "¡Qué impresionantes! Son hijas del rigor... corren como el demonio..." pensó el padre de Anabella "Si Del fina controló un derrape forzado en 360°, seguro que puede trabajar en el Drifting" Miró el cigarrillo que había soltado, y se fue hacia el Astra, se subió, y acomodandose el cinturón de seguridad, se fue. "La carrerra está decidida: ellas van a ganar" Víctor sintió un alivio, y también estaba admirado de lo que Delfina había hecho. No sabía porque, pero había estado demasiado ansioso, intranquilo, casi como... preocupado por ella. Por la tonta que le ganó... por... ella, Delfina. - ¡Es un cerdo! -dijo Delfina mientras aceleraba el auto para alcanzarlo. - Se veía venir... ahora, nos vamos a vengar... - Por supuesto. No puedo permitir que ese engendro se salga con la suya... -sonrió con placer, y agregó- vamos a llevar al límite a éste bebé... Dicho esto, bajó un cambio y, después del doble embrague, comenzó a acelerar, a acelerar... más y más... el límite eran las 6000 revoluciones por minuto... y el auto se aproximaba a las 4500... mas cuando llegó a las 5000, fue como si algo liberara al auto, y éste salió a máxima velocidad. El sonido de su motor parecia, más que nada, un grito de furia. Mientras tanto, Santiago iba demasiado tranquilo, hasta que al salir de una curva, vió que dos luces se aproximaban a máxima velocidad: el Golf lo había alcanzado, y junto con ellas, el Renault observador. Se acercaba la S, y ni Ana y de Delfina podían darse el lujo de perder. Antes de la doble curva aparecía una recta corta, posterior a una curva de 90°. Y ése fue el punto detonante... al salir de la curva se abrieron y comenzaron a acelerar, pisando a fondo el pedal. Se acercaba la primera de la S, los rebajes y la frenada le hicieron sentir la inercia a las corredoras, pero no las detuvo. El 307 trató de pasarlas por afuera, pero Delfina derrapó totalmente, y colocó el auto a lo ancho de la calle durante el derrape... pero comenzaba la otra curva de la S en el sentido opuesto... Aceleró en una míima recta, y volanteó, nuevamente cruzó el auto cerrando el paso... y continuó derrapando. La meta estaba a 300 metros de la salida de la curva. La mayor picada, la corrieron en 5 segundos... El Golf pasó adelante, y por mucho. El 307 quedó atrás, y Santiago, indignado, no supo más que hacer que bajarse del auto y jurarles venganza. Víctor las observaba maravillado, o... la observaba. A Delfina. Cuando se dió cuenta, sonrió, y se bajó del auto para escuchar lo que ellas le contestaban. - Santiago... -dijo Ana- cuando corras limpio, volveremos a competir. - Hasta entonces no nos reclamés nada -agregó Delfina... ...y se fueron... a la estación de servicio a cargarle nafta. Los rebajes y las máximas rpm había agotado el tanque... Se bajaron mientras le cargaban nafta, y Delfina fue a ver la parte trasera del auto. - ¡Maldito demonio! ¡Lo voy a matar! - ¡¿Qué pasó?! -preguntó Ana yendo hasta donde estaba su amiga. - ¡Lo rayó! ¡Lo voy a matar! Anabella observó un mínimo rayón de 2cm donde había impactado la defensa del 307. Y colocándole una mano al hombro a su amiga, la calmó. Pagaron el combustible, y se fueron tranquilas hacia el garage, a cambiar los neumático que, literalmente, los habían dejado lisos. La gente se estaba yendo de la S, cuando Víctor decidió que era mejor irse, antes de que su hermano llegara. Pero se le ocurrió demasiado tarde. Justo cuando arrancaba, el imponente Dodge Stealth negro se le paró al lado. - En casa vamos a hablar -dijo Diego bajando la ventanilla. - Se... -le contestó Víc- en casa... En ese momento, una sóla cosa ocupaba su mente: la impresionante derrapada a 360°. Seguramente, para el amanecer todos sabrían de éste hecho... pero nadie lo había visto como él. Sin embargo... alguien muy lejano... casi una sombra, creía haber encontrado la forma de derrotar al Golf... Autor: Kamus_99
domingo, 29 de octubre de 2006 | 10:11
Autor: BlueBrain
martes, 31 de octubre de 2006 | 16:43
Autor: Niisan-Otaku
miércoles, 01 de noviembre de 2006 | 18:53
Autor: Yivana
sábado, 04 de noviembre de 2006 | 15:02
Autor: ThunderGirl_vw
lunes, 06 de noviembre de 2006 | 21:59
Autor: sandyadrix
miércoles, 28 de marzo de 2007 | 0:18
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vol 4.34 "Passionate Literature" - by ThunderGirl
2009 - Santa Fe, Argentina