![]() |
||||
![]() Hola!! Mucho más pronto de lo que pensaba!! Lo que pasa es que hasta soñaba con continuar escribiendo, y bueno... acá está la continuación. Recomiendo que si no leyeron el capítulo 4 ("La Noche Despierta") lo lean, porque sino no van a entender mucho éste, jejeje.Otra cosa, también hay un tema con imágenes de uno de los autos (el Golf) para que lo vean... - ¡¡¡¿¿Qué??!!! -contestó Delfina, dejando el paño con cera sobre el auto y quedándose inmóvil. - Lo que escuchaste. Me voy a comprar un BMW 7. Mañana tengo que ir a la concesionaria, y voy a entregar este. Delfina se quedó atónita mirándolo con los ojos abiertos "¿Vender el Golf? ¿O sea que no voy a poder correr más con él? ¿Y que mierda hago? Yo no quiero otro auto... ¡Que cagada!" Su mente pensaba en muchas cosas, pero a la vez, en nada. - ¡Y cuánto te dan por el Golf? -preguntó ella. - 20.000 -contestó su padre, ientras encendía un cigarrillo. - Bueno -dijo Delfina casi sin pensarlo- yo te doy 22000, y en efectivo. Y ahí se le iban los ahorros. Cuatro años ahorrando para comprarse un Mazda, y ahora los iba a gastar en recuperar su Golf. ¡Su Golf! Ahora sería de ella, y podría seguir corriendo en él. Su padre la miró como ella lo hizo antes, y dejó de fumar, por lo que el cigarrillo comenzó a consumirse solo. - 22000 en efectivo -recalcó ella- Hace años que ahorro dinero, y estoy dispuesta a comprarte el Golf. A los de la agencia les va a convenir más. -trató de convencerlo. - Esta bien. Le voy a comentr a tu madre. Hoy al mediodía te digo -dijo y se fue. Delfina se quedó lavando el auto, y sin pensarlo, sus ojos se llenaron de lágrimas al pensar que el auto que tanto quería, y con el que tanto le gustaba correr se iría. Una gota cayó sobre la cera que había en la tapa del motor. Ella la miró, y contiuó lustrándolo... Eran las 7 de la mañana cuando se acostó. Le costó dormirse, pero cuando lo hizo, soñó todo el tiempo con la carrera, y cada fibra de su cuerpo la revivió. Eran las 15:44 cuando el celular comenzó a vibrar y a sonar, y la despertó. Atendió el teléfono. Era Clara, una amiga que vivía cerca. La charla la fue despertando, y quedó en salir con ella por la tarde. Entre todo eso, se hicieron las cuatro pasadas cuando se despertó y fue a la cocina. Su madre la miró sonriendo, y su padre ni se percató de que había llegado, hasta que bajó el diario y la miró. - Pensé que te habías muerto -dijo Carmen, la madre. - Casi -murmuró la joven mientras se pasaba los dedos por los ojos, para tratar de despertarse un poco. - ¿A que hora llegaste? - Como a las 5:30, pero tuve que lavar el auto -replicó mientras tomaba gaseosa. Miró a ambos y se fue. Fue a lo de Clara. Quería despejarse, la noche anterior había supuesto muchas emociones extremas, y la idea de perder su auto la estaba asesinando lentamente. Eran casi las 21 cuando volvió a la casa. Las vacaciones estaban terminando y la emoción por comenzar la Universidad era opacada por el deseo de seguir corriendo. Delfina entró tranquiamente y saludó a sus padres, pero cuando se iba a ir a la computadora, Ricardo, su padre, la llamó. - ¿Que pasa? -preguntó ella. - Voy a aceptar tu oferta, así que mañana vamos a pasarte el auto a tu nombre, y antes de las 9 quiero el dinero. - Te lo doy ahora -le dijo Del- pero firmame algo, que ahí se me van los ahorros de cuatro años, y no quiero reclamos. Dicho y hecho: dinero. Recibo. Título del auto (bajo tutela del padre, por ser menor de 21). Ricardo fue a la concesionaria, y ése mismo lunes comenzó los tramites del nuevo auto. El día fue bastante agitado, a pesar de que no fue al Hospital, y tuvo que llenarse de papeleríos. Como había pagado el 65% en efectivo, la concesionaria le entregó el BMW el miércoles, y ése mismo día saldaron la mitad del dinero restante. El jueves Delfina le contó todo a Ana. - ¡Pero qué estúpida que sos! -le contestó. - Forra. Tras que te cuento... -dijo Delfina. - Me podrías haber dicho antes, así te ayudaba -fue la respuesta. - En fin... Ya está.. Todavía tengo bastante ahorrado, no tanto, pero algo es algo... - Y bueno... -hicieron una pausa- Che, Del... ¿Vamos a la S? Tengo ganas de correr el Vectra... - Bueno... Aunque yo también quiero correr... - Okey... a la ida manejo yo, y a la vuelta vos. ¿Si? - Esta bien... El Vectra color aguamarina arrancó súbitamente y las chicas fueron nueamente a derrapar toda la noche. Las vacaciones se terminaban, y en dos semanas comenzaban las clases... una sorpresa les esperaba... Autor: Niisan-Otaku
miércoles, 04 de octubre de 2006 | 21:01
Autor: ThunderGirl_vw
jueves, 05 de octubre de 2006 | 18:18
Autor: Yivana
viernes, 06 de octubre de 2006 | 7:03
Autor: ThunderGirl_vw
viernes, 06 de octubre de 2006 | 18:16
Autor: Kamus_99
viernes, 06 de octubre de 2006 | 20:43
Autor: ThunderGirl_vw
viernes, 06 de octubre de 2006 | 23:07
Autor: BlueBrain
viernes, 20 de octubre de 2006 | 19:12
Autor: sandyadrix
sábado, 24 de marzo de 2007 | 22:38
HTML permitido: <strong>, <s>, <em>, <u>, <a>, <img>
|
||||
![]() |
||||
vol 4.34 "Passionate Literature" - by ThunderGirl
2009 - Santa Fe, Argentina